Los sueldos de los directivos de los medios y otras aspiraciones propias de la profesión

Ayer ‘salieron’ algunos amigos de Zeta. La revista Tiempo se ha quedado en la mitad y su futuro, como el de Interviú, es incierto; aunque en realidad ya lo era. Y no por esperado es menos doloroso, pero así está la cosa. Ya leeremos sobre el tema porque nos quedamos sin revistas generalistas.

La mirada se desvía instantáneamente hacia arriba. ¿Qué pasa con los directivos de los medios? ¿La crisis global lo justifica todo? La semana pasada, en una asamblea de trabajadores de El Mundo, se comentó que el 40 por ciento de la masa salarial de la empresa, que cuenta con más de dos millares de trabajadores, lo acaparan 80 altos cargos. Y no está Unidad Editorial para muchas bromas. Son datos que nos dejan sin palabras porque repiten lo que estamos viendo en otras parcelas de la economía. Pero en la prensa parece que sólo miramos a las entidades financieras para indignarnos.

Es igual donde quiera que mires. Los tres consejeros directivos de Telecinco, Alejandro Echevarría, Paolo Vasile y Giuseppe Tringali, ganaron 3,1 millones de euros en concepto de retribuciones totales en 2008. Esto supuso casi la mitad de ingresos que los obtenidos el año anterior, 6,1 millones de euros en total. Parece una broma, pero no lo es.

Por las alturas aún no hay crisis. Y creo que algunos periodistas piensan que tampoco existe. En este sentido, me llama la atención un almuerzo que ‘cierra’ (es sólo porque está en la última página, que nadie se asuste) El País de hoy. Cuesta 176,50 euros, y me parece obsceno que un periodista se dé un cuchipandeo así con un entrevistado. Con la que está cayendo. El diario más leído de nuestro entorno es, sin duda, una guía de tendencias para mucha gente. Y eso que estamos en Cuaresma y es tiempo de vigilia.

¿Que pensarán los becarios de Prisa de todo esto? ¿Y los miles de lectores del El País que hacen cuentas para llegar a fin de mes? Sólo un poco antes, en el mismo ejemplar y como de tapadillo, en media columna en pagína par, el propio diario informa de que “los bancos dan su apoyo a los planes de Prisa“.

La competencia se apresura a darnos detalles de ‘esos planes’  de los que habla El País para que sepamos que Prisa “aplaza ‘in extremis’ el pago del crédito de 1.950 millones de euros solicitado para financiar la oferta pública de adquisición (OPA) sobre Sogecable. La empresa sigue negociando su deuda mientras permite que algunos periodistas muestren a sus lectores pautas de consumo dignas de ejecutivos de Madoff. 

Ya les vale. Al menos veo que no es lo mismo por donde quiera que mires: los directivos de RTVE se congelan el sueldo. La postura de los mandamases del Ente habría tenido más valor si se lo hubiesen rebajado.

Los de Prisa de momento no tienen apremios para vender nada, pero ya deben ir pensando en hacerlo. Al menos hay quien piensa que será necesario en breve. Tengo la sensación de que en el diario no se han dado cuenta tampoco de la verdadera situación y siguen vendiendo un estilo de vida en la que los restaurantes medios tienen precios astronómicos y propone ropa y decoración al alcance de unos pocos.

Será por aquello que se decía antes en ciertas revistas femeninas: “es que nuestra publicación es aspiracional”.  Hace mucho que no lo oigo, pero compruebo que aún funciona. Habrá que plantearse a qué aspiramos. En general. Por arriba (los directivos), por abajo (los periodistas) y en el escaparate (en lo que publicamos).

Me parece

Losantos y otros mitos reales e imaginarios

No soy nada mitómano y creo que ningún periodista debería serlo, pero siempre hay personajes a los que uno admira especialmente en la profesión y otros a los que respeta menos, e incluso en lo más íntimo de su conciencia hasta desprecia. Al menos tengo claro que cuando muera me gustaría que alguien escribiera sobre mí un obituario como el de Caño a Tim Russert (qué más quisiera) y que mientras viva, me gustaría mantenerme muy alejado de las posturas losantianas, profesional e ideológicamente.

Sentencia íntegra de condena a Federico Jiménez Losantos por injurias

De mitos y muertos hablaba también el otro día en un comentario en este blog Rafael del Barco con motivo de la compra de Zeta. Y decía que Asensio quería ser el Murdoch de la prensa española. Eso me ha recordado un libro -excelente y muy recomendable, especialmente para periodistas- que acabo de leer, Los hombres que no amaban a las mujeres, del sueco Stieg Larsson, donde una historia compleja y bien narrada da una perfecta panorámica de los grandes hombres que se mueven en el mundo de las finanzas y del trato, a veces excesivamente amigable que reciben de los periodistas.

Aunque el periodismo es sólo uno de los  muchos temas de actualidad de los que habla el último fenómeno de la literatura nórdica, el libro contiene algunos párrafos que llegan como ácidas reflexiones sobre el estado actual de la profesión. Al fin y al cabo Larsson es otro más de los muchos periodistas metidos a literatos.

Mikael Blomkvist [protagonista de la historia y también periodista] opinaba que el cometido del periodista económico era vigilar de  cerca y desenmascarar a los tiburones financieros que provocaban crisis de intereses y que especulaban con los pequeños ahorros de la gente en chanchullos sin sentido de empresas puntocom. Tenía la convicción de que la verdadera misión del periodista consistía en controlar a los empresarios con el mismo empeño inmisericorde con el que los reporteros políticos vigilaban el más mínimo paso de ministros y diputados. A un reportero político nunca se le pasaría por la cabeza llevar a los altares al líder de un aprtido político, y Mikael era incapaz de comprender por qué tantos periodistas económicos de los medios de comunicación más importantes del país [Suecia] tratatan a unos mediocres mocosos de las finanzas como si fuesen estrellas del rock.

¿A que parece que Larsson está hablando de los periodistas de aquí? He sentido esa percepción en varias ocasiones, como cuando Blomvist sale del juzgado donde el juez acaba de dictaminar que había calumniado y difamado al fianciero Hans-Erik Wennerström. Una compañera le pregunta cómo se siente:

A pesar de lo tenso de la situación, ni Mikael ni los periodistas más veteranos pudieron evitar sonrír por la pregunta (…) Los periodistas serios siempre habían sostenido que esa pregunta -“¿cómo te sientes?”- era la única que los periodistas deportivos bobos eran capaces de hacer al deportista jadeante al otro lado de la meta. Pero acto seguido recobró la seriedad.

-No puedo más que lamentar que el tribunal no haya llegado a otra conclusión -contesto de manera algo formal.

-Tres meses de prisión y ciento cincuenta mil corronas de indemnización por daños y perjuicios. Una sentencia que debe resultar dura -dijo “la de TV4”-.

– Sobreviviré.

-¿Vas a pedirle disculpas a Wennerström? ¿A darle la mano?

-No, no creo. Mi idea sobre la ética empresarial del señor Wennerström no ha cambiado.

-¿Así que sigues pensando que es un sinvergúenza? -se apresuró a preguntar Dagens Industri.

Tras aquella pregunta se escondía una cita acompañada de un devastador titular, y Mikael podría haber mordido el anzuelo si el reportero no le hubiese advertido del peligro al acercar el su micrófono con con un entusiasmo algo excesivo.

-Consideré que tenía buenas razones para publicar aquellos datos. El juez lo ha visto de otro modo y, naturalmente, debo aceptar que el proceso jurídico haya seguido su curso. AHora vamos a comentar la sentencia detenidamente en la redacción antes de decidir qué hacer. No tengo nada más que añadir.

– Pero se te olvidó que un periodista debe probar sus afirmaciones -dijo “la de TV4” con un deje de dureza en la voz.

Bueno, hay algunas coincidencias, pero Losantos no se acerca ni de lejos a Blomkvist. Qué más quisiera.  

 

Gallardo se hace con Zeta

gallarzeta comunicado

Comunicado oficial que acaba de colgar Quinta Tinta, que ha contado desde dentro los zigzagueos de la operación. Incluso llegó a negarse el acuerdo.

LogoGallardoZeta

El Grupo Zeta edita entre otros diarios El Periódico de Catalunya y Sport, revistas como Interviú, Tiempo o Woman, entre muchas otras. Cuenta también con la editorial Ediciones B. La venta no afectará al negocio audiovisual, la única división que está fuera de la operación. Antonio Asensio, vicepresidente ejecutivo de Zeta, centrará sus negocios en el área audiovisual

Desde que el otoño pasado Emilio Azcárraga, presidente de Zeta, diera la orden de buscar comprador, se ha hablado de muchas conversaciones y muchos interesados, entre los que estuvieron las editoriales RBA y Planeta y el grupo Vocento. Finalmente Alfonso Gallardo se ha hecho con la operación.

  • El Mundo.es lo cuenta así. Importante: operación de 500 millones de euros; se espera cerrar definitivamente la operación en dos meses.
  • Elpaís.com deja claro desde el principio que la empresa periodística es catalana, que quien compra es una siderurgia extremeña y que el preacuerdo permitirá a los accionistas seguir con la titularidad “de una significativa participación del capital” de Zeta.  
  • El culebrón visto por PRNoticias.
  • En Expansión, Javier Montalvo,  escribía la semana pasada:

La fuerte ralentización que atraviesa el mercado publicitario mundial, de la que España no está a salvo, sumado a la crisis crediticia y las incertidumbres sobre el crecimiento de la economía, puede acelerar el incipiente proceso de consolidación del negocio de medios de comunicación en España.

La venta del grupo Zeta aparece, con permiso de la posible desinversión del grupo Prisa en Digital + como la operación más inminente en el panorama mediático español. Junto a grupos clásicos del sector, como RBA, especializada en revistas, aparecen empresas hasta ahora ajenas al negocio de los medios, como Imagina, fruto de la fusión de la productora catalana Mediapro y de Globomedia, y empresarios metidos a editores. Este es el caso del extremeño Alfonso Gallardo, que ha saltado desde la siderurgia a los medios de comunicación con la compra de tres cabeceras regionales en Andalucía y Extremadura al grupo Prisa. Gallardo aparece ahora como favorito para hacerse con el control de Zeta, propietaria de El Periódico, Sport e Interviú.También en el proceso de venta de Digital +, que el grupo Prisa ha puesto en marcha, más por no saber bien qué hacer para incrementar el valor del negocio que por el agobio de la deuda, aparece como candidato otro invitado inesperado: Telefónica. La operadora, que ha puesto en problemas a Prisa al vender contra pronóstico su participación en Sogecable, suena en las quinielas como copropietario junto a Prisa de una nueva empresa, fruto de la integración de Imagenio y Digital +. Una operación complicada.

Al margen de hacer convivir tecnologías, culturas empresariales y activos bien distintos, uno de los problemas añadidos que tendría la compra de Digital + por parte de Telefónica sería el de la regulación. Y no precisamente por la visión del acuerdo que podría tener la Comisión Nacional de la Competencia, aunque, a priori, la unión de la empresa dominante en la televisión de pago con la de acceso a Internet de banda ancha debería parecer casi una herejía a los guardianes de la competencia. Sino, más bien, por la regulación sectorial.

Si Telefónica, por su situación de dominante en fijo, banda ancha y móvil, está sometido a obligaciones que otros no tienen, su conversión en dominante en televisión de pago y sobre todo de contenidos (en el caso de que Prisa no quisiera seguir ordeñando la vaca de su factoría de contenidos audiovisuales, sabedora de que Telefónica debería seguir adquiriendo la producción) podría llevar a la CMT a lanzarse a regular las OPPA.

 

 

OK! calienta el corazón del quiosco

Se anuncia una nueva revista en el depauperado escaparate de la prensa española:

okmagazines1.jpgQué: OK!, la revista del corazón más leída del mundo. Cuenta con más de 30 millones de lectore y, con el lanzamiento de la edición española, ya se publicará en 18 países.

Cuándo: Esta misma primavera estará en el quiosco. Probablemente para abril o mayo.

Quién: Para su realización en España, se ha creado una nueva compañía, OK! Ediciones.

Cómo: OK! Ediciones surge de la unión entre el británico Northern & Shell con el Grupo Zeta, que será el encargado del lanzamiento y desarrollo de la revista en España.

A quién: Va dirigida a un público joven. Sus directivos declaran abiertamente que tener una edición española ha sido su ambición durante muchos años: “España es la cuna de las revistas del corazón, pero la mayoría de las cabeceras existentes en el mercado tienen lectores maduros y cada vez más escasos”.

Plus doble de morbo: Llevar al Grupo Zeta, que no atraviesa un buen momento, como compañero no es la única circunstancia que hace más atractiva y sorprendente la llegada de OK! al mercado español. El objetivo confesado de esta cabecera es salir a competir directamente con Hola en propio campo. La cabecera española llegó en 1988 a tierras británicas como Hello!  Las relaciones entre ambas publicaciones siempre han sido muy tensas, y hasta han llegado a los tribunales.

Más sobre Zeta: El grupo, fundado en el año 1976, publica en la actualidad una docena de diarios de información general y dos deportivos, además de 40 revistas, entre ellas, los semanarios Tiempo e Interviú, la mensual femenina de alta gama Woman, Cuore (que en un año se ha convertido en la tercera más leída de España), Man y Viajar, entre otras.