Lecturas del nuevo periodismo español

Ya que andamos últimamente muy metidos en libros, vamos a seguir la inercia con unas recomendación sobre ‘nuevo periodismo’ que, entre otras, ofrecen Xavi Ayén y Rosa Maria Piñol en La Vanguardia.

Que, aparte de estar en vacaciones, los Reyes acechan a la vuelta de la esquina:

Entre los reporteros que demuestran que este oficio puede tener más que ver con la buena literatura que con los insulsos comunicados oficiales podemos citar a:

 Luis Benvenuty (Salamanca, 1974), que en Mudanzas radiografía la emigración del extrarradio barcelonés.

Álvaro Colomer (Barcelona, 1973), cuyo Guardianes de la memoria rastrea los estigmas que han marcado cinco lugares de Europa: Gernika, Chernobil, Transilvania, Lourdes y Auschwitz.

Ricard Ruiz Garzón (Barcelona, 1973), quien en Esquizo bucea en las profundidades de la esquizofrenia.

O la rompedora – a lo gonzo- Gabriela Wiener (Lima, 1975), quien en sus Sexografías  se ha lanzado sin red al abismo de las costumbres sexuales de nuestros días.

Vídeo de presentación, 1:09 m:

[Youtube=http://www.youtube.com/watch?v=MTts5fehzDc]

Sin salirnos del tema, Hernán Migoya (Ponferrada, 1971) ha escrito la biografía de la stripper Chiqui Martí.

David Barba (Barcelona, 1973) publicará en abril Cien españoles y el sexo (Creo que el libro ya está editado), unas entrevistas intergeneracionales.

Y, en la sobrecogedora Amarillo, Félix Romeo reconstruye la biografía de su amigo Chusé Izuel, que se suicidó en Barcelona.

En catalán, está el caso del periodista Xavier Gual (1973), que trazó en Ketchup un ácido retrato de la juventud.

Anuncios

Público busca su ídem en el videoclub del quiosco

Ayer me hicieron unas preguntas en el quiosco para averiguar por qué no había comprado Público. Fui sincero: me gustan más los diarios que llevaba bajo el brazo, que son los que compro habitualmente, El País y El Mundo. No obstante, es cierto que le sigo la pista con interés en la red (Genial la portada de anteayer con sus tres verbos al estilo anglosajón: Esperanza amenaza Rajoy cede Gallardón cae).

En papel, lo compré los primeros días para ver el producto de Ignacio Escolar y porque regalaban vídeos interesantes, aunque se trataba de películas que ya había visto, la verdad. Después, se me quedó un poco corto.

Ahora vuelven al vídeo y suben el precio cuando lo reparten, para compensar el gasto. También dan un pequeño retoque a la portada. ¿Tan pronto? Público salió a la calle el 26 de septiembre pasado.

Paco Oca analiza los cambios desde el punto de vista del diseño:

publico_cambio1.jpg

PRNOticias habla de cierto descontento entre los redactores jefe.

No sé. Quizá sea demasiado pronto. Las ideas novedosas, y Público lo es, necesitan un tiempo para asentarse. Aún tiene que ganarse a sus lectores potenciales, jóvenes alternativos y políticamente progresistas que están cansados de la prensa tradicional y que buscan un periodismo más ágil y comprometido. 

El nicho de mercado estaba libre. Ningún editor había llegado ahí antes que Roures. El problema es que tampoco estaban allí los lectores potenciales. Hay que atraerlos. Con buenos periodistas, que los tiene, no parece suficiente. ¿Lo serán los vídeos y los suplementos culturales?

ACTUALIZACIÓN (15:30): Hoy Público regala, por medio euro más, un libro sobre Van Gogh y un décalago para informar sobre la violencia de género. No está mal. Lo anuncia así en recuadro de la sección de Actualidad:

“Por primera vez en España un periódico, Público, se dota de un Código autorregulatorio para informar sobre la violencia de género.”

  1. Usaremos los términos “violencia de género”, “violencia machista”, “violencia sexista” y “violencia masculina contra las mujeres”, por este orden. Rechazamos las expresiones “violencia doméstica”, “violencia de pareja” y “violencia familiar” (*).
  2. La violencia de género no es un suceso, sino un problema social. Por ello, no le daremos este tratamiento. No publicaremos fotos ni detalles morbosos.
  3. Nunca identificaremos a las víctimas ni incluiremos información que pueda perjudicarlas a ellas o a su entorno.
  4. Respetaremos siempre la presunción de inocencia de los agresores. Una vez haya sentencia condenatoria, los identificaremos debidamente, destacaremos el castigo e intentaremos incluirlo en los titulares.
  5. Nunca buscaremos justificaciones o “motivos” (alcohol, drogas, discusiones…). La causa de la violencia de género es el control y el dominio que determinados hombres ejercen contra sus compañeras.
  6. Evitaremos las opiniones de vecinos o familiares que no hayan sido testigos directos de los hechos. En cualquier caso, nunca recogeremos opiniones positivas sobre el agresor o la pareja.
  7. Intentaremos ofrecer opiniones de personas expertas en la materia. Priorizaremos las fuentes policiales y de la investigación. No se informará con precipitación.
  8. Sólo incluiremos testimonios de víctimas de malos tratos cuando no se hallen en situación de emergencia o bajo cualquier tipo de presión.
  9. Denunciaremos también la llamada violencia continuada (agresiones, maltrato psicológico… aunque no tenga resultado de muerte).
  10. Siempre incluiremos en la noticia el teléfono gratuito de ayuda a las víctima (016) y cualquier otra información que les pueda ser útil.

(*) Aunque la RAE no acepta oficialmente, por el momento, la expresión violencia de género, sí lo hace en la edición de su Diccionario Panhispánico de Dudas (octubre, 2005). También el  Diccionario de Español Urgente (Agencia Efe, 2000) afirma que el término “género” se emplea “para describir el distinto comportamiento de hombres y mujeres en la sociedad según las distintas condiciones en que se mueven: educación, familia, cultura, etc.”