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Aunque sea el mismo medio, una cosa es la web y otra el periódico en papel

Un interesante ejercicio es comparar lo que aparece en la página web de un periódico cuando salta una noticia y cómo lo publica después en papel. En ocasiones nos encontramos con diferencias muy marcadas. Podría deberse a la diferencia entre el lector de pantalla y el de prensa, que ofrece un perfil muy diferente y a las estrategias empresariales de la cabecera. Pero, ¿esto no distorsiona los principios de la credibilidad basada en el brand-name? ¿Está bien que la información se ofrezca de una forma en internet y otra en el diario?

 

Hoy Milagros Pérez Oliva, defensora del lector de El País, habla en su sección sobre “Las tenues fronteras del sensacionalismo“. Contesta así a las protestas de algunos lectores por la presentación de las fotos del cadáver de Gadafi, identificadas como una concesión al periodismo amarillo.

Tanto las fotos como los vídeos sobre la captura y muerte de Gadafi son de una gran violencia. ¿Estaba justificada la publicación de esas imágenes? Ricardo Gutiérrez, redactor jefe de Fotografía, asegura que ni él ni los demás responsables del diario tuvieron la más mínima duda: el valor informativo era incuestionable. La única duda que se planteó fue sobre la autenticidad, pues la imagen no era del todo nítida y las mismas fuentes habían anunciado tiempo atrás la captura de uno de los hijos del coronel, y esta no se había producido. Advirtiendo de esta cautela, la foto fue publicada en la cabecera de la edición digital. Y enseguida llegaron cartas de lectores.

Pérez Oliva comprende que las fronteras del sensacionalismo son imprecisas, sobre todo en una sociedad en la que este tipo de fotografías escabrosas circula con rapidez por la red y “se ha incrementado la tolerancia, tanto los editores como entre los lectores”. Por eso ha querido comprobar el tratamiento efectuado por otros medios “de referencia” (todos extranjeros, por cierto).

Me ha movido la curiosidad y, ya que Milagros se refiere a las ediciones digitales, he buscado portadas de papel de ese día. Y ha habido sorpresas:

“Como las fronteras del sensacionalismo son imprecisas, al recibir las primeras quejas quise comprobar qué tratamiento estaban dando a esas imágenes -sobre las ocho de la tarde del jueves- las webs de otros periódicos de referencia. En la prensa británica, The Guardian colocaba la foto de Gadafi en portada, pero con un tratamiento discreto: la foto del cadáver era la primera de un mosaico de cuatro que, en conjunto, ocupaba un espacio más bien discreto.”

Sin embargo, la portada en papel se dejó llevar por la emoción:

The Guardian

The Times mostraba en portada una gran foto de Gadafi aún vivo, aunque ensangrentado, y remitía a una galería de imágenes en la que había dos del cadáver.

Al día siguiente no hay fotos del tema en portada:

The Times

The Independent abría también su edición digital con la noticia, pero no llevaba la foto de Gadafi en portada. En el desarrollo interior incluía una imagen del coronel muerto, dentro de una galería con otras imágenes.

Efectivamente, después no puso fotos del cadaver en portada. Pero sí de su linchamiento, de una violencia extrema.

The Independent

El francés Le Monde abría con una gran foto en la portada, pero no era la del coronel muerto, sino la de un joven que exhibía un póster con la imagen del dictador muerto; era una forma muy indirecta de mostrar el cadáver.

Le Monde

Por su parte, La Repubblica, en Italia, mostraba en la portada dos grandes fotos, una de un joven exhibiendo la pistola de Gadafi y otra del cadáver.

Después la imagen del “cuerpo profanado” aparece, aunque en pequeño. Corriere hace lo propio:

La RepubblicaCorriere della Sera

Al otro lado del Atlántico, The Washington Post no llevaba fotos del dictador en portada, ni vivo ni muerto. La noticia remitía, mediante un enlace, al vídeo de su captura y a una galería de fotos, entre las que solo había una del cadáver.

En papel no exhibe el cadaver, pero ofrece la cara del dictador ensangrentada. Si bien es cierto que en un tamaña menor:

Washington Post

¿Y qué hacia The New York Times, el diario de referencia del resto de diarios? En ese momento la noticia de la muerte de Gadafi abría también su edición digital y como EL PAÍS, encabezaba la portada con una galería de fotos. Pero la que aparecía fija en primer lugar no era la del coronel muerto, sino una que mostraba el júbilo de los rebeldes. En la galería, la foto del cadáver figuraba en último lugar y cuando el lector iba a acceder a ella aparecía una advertencia en grandes caracteres: “La foto que sigue es una imagen del que se dice que es el cadáver de Gadafi”.

 

New York Times

“Como las fronteras del sensacionalismo son imprecisas, al recibir las primeras quejas quise comprobar qué tratamiento estaban dando a esas imágenes -sobre las ocho de la tarde del jueves- las webs de otros periódicos de referencia. En la prensa británica, The Guardian colocaba la foto de Gadafi en portada, pero con un tratamiento discreto: la foto del cadáver era la primera de un mosaico de cuatro que, en conjunto, ocupaba un espacio más bien discreto.”

Sin embargo, la portada en papel se dejó llevar por la emoción:

The Guardian

Sin embargo, aparte de esta diferenciación notoria y que merece un análisis detenido entre una plataforma y otra del mismo medio, habría que reflexionar sobre otras cuestiones. La defensora se da cuenta y dice:

La primera frontera está clara: el valor informativo debe prevalecer sobre la capacidad de impacto. En este caso, la imagen de Gadafi muerto pertenece a la misma categoría que la del cadáver del dictador rumano Nicolae Ceausescu, ejecutado en 1989, o la del cuerpo de Benito Mussolini colgado por los pies en una plaza de Milán tras ser ejecutado en 1945.

Los editores de los diarios mencionados coincidieron en que el valor informativo de la imagen justificaba su publicación. Pero no todos la colocaron en portada y no todos le dieron el mismo tratamiento. De lo cual se deduce que la frontera del sensacionalismo se sitúa, en estos casos, en la medida, en los matices. Varios de estos diarios han aplicado en este caso un criterio implícito: que el lector no se encuentre por sorpresa con una imagen tan desagradable, pero que pueda acceder a ella si quiere verla. The New York Times es el que aplicó este criterio de forma más exquisita.

Yo habría añadido que también cuenta la cultura. No es lo mismo un lector anglosajón que uno mediterráneo o iberoamericano:

ClarínO Globo

La VanguardiaEl Mundo

Queda claro que, en todo caso, el valor informativo de una imagen prevale sobre otras consideraciones.

 

¿Ha muerto realmente el periodismo?

Vía @saladeprensa Gerardo Albarrán.

No sé si ha muerto. Pero sí que anda mal. En Twitter hablan de ello:

Cinco propuestas para conocer de primera mano lo que le pasa al periodismo (estadounidense)

Estaba paseando encantado por una de esas plataformas digitales que intentan que los ciudadanos se preocupen por lo que sucede a su alrededor, abandonen la cómoda inactividad y se impliquen en acciones sociales concretas. Me encuentro con una que se preocupa por el periodismo. Es sobre todo del estadounidense y está en inglés, pero marca un camino interesante.

TakePart pide la colaboración a activistas de todo el mundo y les ofrece plataformas digitales para que se movilicen. Igualmente proporciona todo tipo de información y ayuda con el fin de conseguir sus objetivos: agrupar y visibilizar las acciones ciudadanas, a las que ofrece la referencia de su página web como centro de operaciones.

Con respecto al periodismo me encuentro de nuevo con ‘Page One, un proyecto que para TakePart es mucho más que ese documental subtitulado ‘Inside The New York Times’ en el que nuestro periódico de referencia universal se mira en el espejo. Una oportunidad de ver que los ricos también lloran y que, además, pasan penalidades. Es lo que le toca al mundo impreso y, en general, todo el periodismo en este momento.

(tráiler de la película: 2,29m, ing. )

Como paradigma de todos los demás diarios, el gigante estadounidense enseña las cicatrices que le está dejando la reestructuración del modelo de negocio. Es una empresa y lo necesita para sobrevivir: un centenar de despidos y la valentía de volver a interponer un antipático muro de pago en su web con una fórmula mixta observada con interés por los analistas de todo el mundo. Es impagable ver y oír cómo sobrellevan las fricciones del zeitgeist periodistas que todos tenemos en el altar de la profesión y que han contribuido a que el nombre del NYT sea tan grande.

Pero los chicos de TakePart van más allá y dan cinco consejos sobre cosas que puedes hacer si te interesa el tema, además de, por supuesto, ver la película :

  1. Unirte a la conversación en su Facebook.
  2. Leer ProPublica y estar al tanto de sus investigaciones periodísticas, siempre de interés público.
  3. Visitar NewsTrust, un marcador social de periodistas para periodistas que ayuda a identificar el periodismo de calidad (estamos hablando de periodismo estadounidense).
  4. Contribuye a mantener el proyecto SaveTheNews.org, una iniciativa de Free Press para para promover una prensa más libre y robusta.
  5. Sigue la cuenta en Twitter de Pageonemovie.

Para cualquier periodista es difícil, muy difícil no perder la perspectiva de la profesión mientras intenta adaptarse al proceso cambiante a que ésta se ve sometida y tiene, además, que ponerse al día con la tecnología, la economía (hoy has de ser emprendedor y saber cómo funcionan las empresas) y, por supuesto, estar muy al tanto de la especialidad a que se dedique. Aparte debe conocer lo que ocurre en el mundo, porque es su obligación y sus artículos han de estar bien contextualizados. Es difícil pero seguimos intentándolo.

ACTUALIZACIÓN 20.09.2011, 14:45: Leo y pego de una entrevista de Bernaldo Barrena con David Carr en Público.es. Más brotes verdes a tener en cuenta descubiertos por uno de los ‘protas’ de Page One:

B.B. A veces, el documental se parece a un epílogo. ¿Se enfrentan los periódicos y el periodista a la vieja frase de “no hay futuro”?

D.C. No. Creo que el filme es muy esperanzador, creo que el negocio es muy bueno y creo que al NYT le ha ido bien con su muro de pago en internet. Obtuvimos un préstamo de 250 millones de dólares por parte de un multimillonario y le estamos pagando a tiempo, lo que es muy importante, ya que no es bueno deber ese montón de dinero. Estoy bastante esperanzado, y no soy tan fatalista como era cuando filmaron el documental.

Repensar la noticia y definir el nuevo diario, posibles soluciones a una crisis inacabable

Como cada cual, asisto ensimismado y con orejas, ojos y demás sentidos muy abiertos al espectáculo de una información sometida a “la centrifugadora digital”, (Fogel y Patiño dixit). Insisto en que hasta ahora hemos hablado mucho de tecnología y demasiado de economía, pero poco de periodismo. Sin embargo, parece que las mentes más despiertas empiezan (afortunadamente) a reaccionar y a recordarnos dónde estamos.

El último análisis sobre la situación es de Pepe Cervera, quien , brillante como siempre, expone sus ideas en el Congreso Andaluz de Periodismo Digital de La Rábida (15-16 sept. 2011). Previamente Cervera ha desarrollado su tesis en su blog. Demoledor. Reproduzco párrafos, pero aconsejo lectura detenida en origen:

1. Situación desesperada.

Ya hemos recortado todo lo recortable, reasignado todo lo reasignable, reducido todo lo reducible. Hemos quitado, simplificado y despejado; hemos reprogramado, reajustado, minimizado y niquelado. Nuestros productos no tienen un gramo de grasa de sobra, y nuestros compañeros no tienen un minuto del día libre.

El trabajo de los redactores lo hacen becarios, el de los redactores jefe, redactores, el de los subdirectores, redactores jefe; cuando no hacen becarios todos los trabajos, y aún se mantienen dobles estructuras de sueldo y condiciones entre unos y otros. Donde debía haber 15 haciendo el trabajo de 10 hay 5 haciendo el trabajo de 15, y ganando lo que debieran cobrar 2. No queda un coste por recortar, un recurso por aprovechar, un esfuerzo por exigir en el nombre de la empresa y la profesión. Y pronto no quedará un periodista por despedir.

2. Hemos reaccionado, pero mal.

Lo hemos probado todo en muros, murallas, vallados, cercos, tapias, paredes, tabiques, cercados, alambradas, barreras fijas y móviles y otros dispositivos de control. Hemos cobrado, regalado, ofertado, vendido y revendido. Hemos demandado, amenazado, suplicado y hasta mendigado. No ha servido de nada. Nos hundimos.

 3. La solución pasa por reinventar el periodismo.

Nuestro problema, damas y caballeros, es de producto [no de modelo de negocio]. La gente ya no necesita diarios de 64 páginas, ni noticias 10 segundos antes que el vecino, ni informativos de 30 minutos. El público recibe demasiada información, está anegado de datos, y no necesita productos que incrementan la infoxicación que sufre, en lugar de aliviaría.

PRIMERAS PROPUESTAS DE PEPE CERVERA:

A)    Tenemos que redefinir la noticia, el átomo de la información. Los valores de rapidez y exclusividad carecen de sentido en un entorno de sobreabundancia de información; ya no vale ser el primero, es más importante ser el mejor.

 B) No basta con contar lo que pasa; hay que explicar qué significa, de dónde viene, cuáles son sus consecuencias. Y para ello no hay que distinguir por secciones, o por formatos, o por medios; hay que usar todos los recursos disponibles y necesarios para contar mejor la historia. Hay que usar texto, fotos, vídeos, visualización de datos, geolocalización y enlaces en función de lo que queremos contar.

C)   Hay que replantear lo que ofrecemos, cómo lo fabricamos y de qué manera lo ofrecemos. Hay que acabar con las secciones y con los feudos, con las barreras entre soportes y con el tradicional reparto de funciones y tareas. Hay que inventar un nuevo núcleo informativo desde la necesidad del usuario y las herramientas disponibles. Y seguir haciéndolo según surjan nuevas posibilidades. Tenemos que repensar, y rehacer, el diario generalista; entendido como paquete de información.

D) El medio futuro en la red no tiene por qué, ni puede, tratar todos los temas y cubrir todas las informaciones. La idea de contar el mundo al mundo para todo el mundo carece y de sentido. El diario generalista de audiencia general ha quedado obsoleto. El futuro son medios segmentados, de audiencias reducidas pero rentables, de redacciones pequeñas y de alcance informativo menor. Se ha terminado la era industrial de los medios; hay que regresar a los talleres de artesanos que fabrican noticias de alta calidad que no interesan quizá a todo el mundo, pero que son las mejores para aquellos que sí están interesados.

E) Si queremos que el periodismo viva tenemos que pensarnos seriamente cuál es la esencia del periodismo, y qué es accesorio. La noticia tal y como la conocemos, el diario y sus valores han formado parte central de lo que somos, pero no son la esencia de la profesión ni del papel social de nuestra industria. Para que sobreviva nuestra esencia hay que abandonar lo accesorio y abrazar lo importante, que es informar lo mejor posible.

No puedo evitar comparar el razonamiento con el de los indignados del 15M ante un sistema económico global que no funciona y que nos está machacando a todos. Los economistas y los políticos buscan las soluciones donde no pueden encontrarlas y los problemas se perpetúan. En periodismo ocurre lo mismo. Puede que Pepe tenga razón. No es un problema de negocio, sino de producto. No es un problema de empresa sino del papel que juega la información (profesional) en el nuevo mundo que estamos construyendo.

Nos centramos demasiado en la economía, en el beneficio, en la publicidad, en el puesto de trabajo y desviamos la mirada al proceso tecnológico. Los efectos del ciberespacio son prometedores, pero de momento el optimismo tecnológico no se cumple. Los nuevos luditas se cargan de razones y aportan datos de una profesión devastada.

La urgencia de los datos económicos y lo arrollador de la novedad tecnológica despistan. Nos olvidamos de los procesos que generan estos efectos (Boczkowki, pág. 14) y nos centramos demasiado en lo revolucionario de la tecnología online. Muy a menudo se pasan por alto las formas en que los usuarios –que somos todos- incorporan a su actividad diaria los cambios tecnológicos. Y el anunciado sunami acaba arrollándonos. A no ser que reaccionemos. Estamos a tiempo.

Todas las soluciones para el periodismo pasan por la ética, la integridad y la honestidad

Ya han colgado el vídeo y la reseña del séptimo Laboratorio de Periodismo de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), que se celebró el viernes pasado, 11 de junio. El planteamiento partió de una propuesta positiva: el rescate del periodismo. Una provocación, en un momento en el que el mercado rescata bancos. Pues eso, ¿qué periodismo queremos rescatar?

Resumen realizado por Sergio J. Valera

Vídeo del VII Laboratorio de la APM (4:51)

En mi intervención (Qué raro me veo y qué raro me escucho), planteé que cualquier análisis de la situación periodística gira en torno a dos lógicas, una externa –que no depende de nosotros, pero a la que debemos estar muy atentos y sobre la que podemos influir- y otra interna, que es la que consume una gran cantidad de energía y está dejando a la profesión sin autoestima. Si atendemos a cualquiera de las ramas que parten de estos dos troncos podemos crear grandes árboles de discusión.

Desde la lógica externa podemos perdernos en múltiples debates, todos interminables, algunos ya extenuantes y a veces hueros:

-Industrial, económica y tecnológica. Son elementos transversales de los que no podemos liberarnos y que nos arrastran inevitablemente hacia un prototipo de periodista parecido al dibujado por Almodóvar en Kika. La formación multiplataforma es en estos momentos un requisito tan esencial como hablar idiomas. Puede ser muy enriquecedor o puede significar una nueva forma de opresión laboral. Ya veremos.

-Social. El periodismo observado como un servicio a la sociedad y no vinculado a intereses de ningún otro tipo aparte del propiamente informativo.

-Política. Es una lógica intervencionista que va más allá de la manipulación burda en la que se piensa ante el simple enunciado de la palabra. Abarca cuestiones menos groseras y presentes en cualquier país democrático con temas como las subvenciones a los medios. En este momento el Congreso debate si los periódicos pueden o no llevar anuncios de prostitución. ¿No es un tema de ética empresarial? ¿No deberían ser en último término los lectores quienes decidan si compran o no un diario con este tipo de publicidad? ¿Por qué los partidos se cuestionan  si la prostitución debe estar en las páginas de los periódicos y no discuten sobre su la legalidad en calles y carreteras?

-Educativa. La Universidad se ha convertido, muy a nuestro pesar, en una gran fábrica de becarios con la que abastecer un mercado ya muy saturado de trabajadores malpagados y con contratos de chiste. Sin embargo, hay unas 70 facultades en toda España impartiendo enseñanzas relacionadas con el Periodismo. La lógica académica intenta mantener el tipo con un sentido equilibrado, que obliga a mantener un método. Siempre se acusa a la Universidad (también desde dentro, faltaría más) de lentitud ante los cambios tecnológicos. Sin olvidar que, sistemáticamente, los alumnos aseguran no salir preparados para ejercer su labor profesional. Esto ha generado una locura de máster y posgrados por doquier. Hay también un debate abierto sobre la “burbuja académica” y su inminente estallido. Sin embargo -como quedó claro en alguna de las intervenciones del otro día-, cuando se trata de instituciones privadas nadie puede evitar que sigan creándose nuevas facultades. Otro tema es cuando una ciudad grande, además de su AVE y su aeropuerto, reclama su facultad de Periodismo.

Ante todas las discusiones posibles (y el Laboratorio de la APM es una buena muestra) sólo cabe un objetivo:

Mantener un periodismo digno que informe al ciudadano de lo que pasa en el mundo en el que vive, pero que, a la vez, le sirva para mantenerse económicamente él. Esto es una profesión y hay que vender el producto.

Y aquí entra en juego la lógica interna de la profesión, la que nos compete a todos los que la ejercemos. No sé si la solución la encontraremos conjuntamente de una manera gremial y manteniendo el ejercicio de buena voluntad, que parece generalizado en estos momentos. Pero estoy seguro de que, más allá de una buena formación, la solución está en tres palabras clave:

Ética

Integridad

Honestidad

Sólo con ellas dignificaremos la profesión. Porque el rescate moral es más importante que el económico.

 

¿Qué pasa cuando las agencias de prensa se equivocan?

Cuando los únicos periodistas que acuden a las fuentes primarias, a las de origen, se contradicen, los periódicos también lo hacen. ¿De quién nos podemos fiar si nos fallan las agencias? Mal hacen los periodistas que dan por buenas las informaciones sin verificarlas porque proceden de fuentes aparentemente fiables.

No nos podemos dar por buenas las informaciones de nadie. Ni las de Science, ni de Nature, que son las cabeceras depositarias del conocimiento científico. Pero tampoco las del New York Times, aunque para muchos sea la biblia informativa.

En el estudio “Periodismo en la Era de Internet. Claves para entender la situación actual de la información periodística en España” se puede leer:

Las salas de redacción se han convertido en silenciosos semiencierros de sus profesionales. La vieja expresión de patear la calle ya no se concibe en su original sentido real y metafórico de búsqueda de lo que pasa en su escenario natural, allí donde la vida que se cuenta está latiendo (…)
Resulta sorprendente que, en esta situación, los periodistas no busquen noticias. Editan, gestionan, producen y valoran información. No la buscan. Sólo la conjetura parece marcar la diferencia más sustancial entre los medios (…)
Puede decirse que ya prácticamente el único periodismo digno de tal nombre (búsqueda real de información actual, de interés público, sujeta a la necesidad de la prueba y al aval de las fuentes) se ha recluido en las agencias de noticias. Ellas aportan los nutrientes básicos de los que se alimentan los medios digitales (…)

Pero, vaya. Qué pasa cuando una de las grandes contradice a otra. Hoy AP dice que Dayly Mirror ha ganado el juicio contra la modelo Naomi Campbell:

La Corte Europea de Derechos Humanos decidió el martes en contra de que el periódico tenga que pagar honorarios altísimos a los abogados de la modelo además de otros costos legales, argumentando que no eran acordes a la ofensa.

Sin embargo, EFE asegura que Estrasburgo da la razón a Naomi en la demanda contra el diario sensacionalista inglés:

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos considera que el Reino Unido no violó el Convenio Europeo de Derechos Humanos al condenar a la editora del Daily Mirror por los reportajes publicados en 2001 sobre el proceso de desintoxicación de drogas de la modelo Naomi Campbell.
La sentencia de la sala cuarta del tribunal asegura que los reportajes de ese diario sensacionalista “no han contribuido a ningún debate social de interés general” y añade que la información fue “perjudicial” y provocó un estado de “angustia” en Campbell.
Según el Tribunal de Estrasburgo, la información supone “una intromisión desproporcionada en el derecho de Campbell a la vida privada”.

Prejuicio no rima con periodismo

Supongo que la capacidad viral pronto multiplicará por miles las páginas que repliquen estas imágenes, que definen perfectamente el buen periodismo. Me alegro de que así sea y quiero contribuir con mi granito al ‘ruido’. Para enseñar a los alumnos en las facultades de Periodismo y también a los becarios en cuanto llegan a la redacción.

Es un anuncio de The Guardian que avisa del peligro de las visiones parciales, sobre todo de las movidas por los prejuicios ideológicos. Necesitamos que los puntos de vista sean completos, porque las visiones parciales se convierten en pura mentira.

Vídeo en inglés 28 segundos

Hay periodistas y periodistas (y otro periodismo es posible)

Afortunadamente cada vez somos más los periodistas que dejamos constancia de que algo no funciona bien en los medios. Hay quien echa la culpa a la (eterna) crisis y hay quien prefiere cargar contra la aceleración tecnológica y la inadaptación demostrada por las empresas. Prefiero atender a los que se detienen a observar lo que ocurre. La realidad es cambiante, pero puede analizarse.  Aumentan las voces que dejan a un lado el tono profético (que tanto cansa ya) para poner el acento en que, a pesar de los pesares, podemos hacerlo de otra forma.   

Olga Rodríguez, reportera de Internacional en Cuatro, se lamenta de hasta dónde hemos llegado en la profesión. Piensa que las cosas se pueden hacer de otra forma. No es la única. Ha expuesto su posición en dos extensas entradas en Periodismo Humano, donde tiene un blog, El Minotauro anda suelto.

Otro periodismo es posible (I) 

Pero en España parece que se ha optado por otro modelo de periodismo. Consiste en fichar a la entrada y la salida de las empresas y permanecer en ellas, en las redacciones – más que redacciones habría que llamarlas oficinas- nueve o diez horas seguidas con la mirada fija en el ordenador, viendo cómo caen, uno tras otro, los teletipos.

De ese modo los periodistas limitan su mirada: los que se encargan de la información internacional ven la actualidad a través de dos o tres grandes ojos, los de las dos o tres grandes agencias de noticias del mundo. Estas agencias suelen hacer un trabajo digno, pero su cobertura es insuficiente para narrar el mundo.

Es una situación un tanto orwelliana: los grandes medios de comunicación, conocidos como mass media, prescinden cada vez más de sus propios ojos y oídos, de su propia red de corresponsales o enviados especiales, y depositan toda la tarea periodística en las agencias de noticias.

Lo mismo ocurre con la información nacional: los periodistas suelen ver el país a través de las notas de prensa y comunicados de organismos oficiales -o de ruedas de prensa a veces sin derecho a preguntas- porque el modus operandi impuesto en las redacciones no les deja tiempo para indagar en otros temas.

Y así, la tarea de los periodistas de los mass media se ve reducida cada vez más al copy-paste: me llega el teletipo o el comunicado, lo copio, y poco más.

Sin duda alguna el medio de comunicación en el que más se produce este fenómeno es la televisión: un ciudadano enciende la tele, comienza a hacer zapping y comprueba que en todos los canales le cuentan las mismas noticias, con los mismos planos, las mismas imágenes, el mismo enfoque.

Otro periodismo es posible (II) Es aconsejable seguir el enlace y leer hasta el final:

Hay periodistas que creen en el periodismo que se ejerce en los grandes medios y trabajan en ellos con orgullo; están convencidos de que sólo ése es el periodismo real.

Otros permanecen en los mass media porque de vez en cuando tienen la fortuna de poder realizar desde ellos una buena labor periodística y de ese modo la frustración pasajera es recompensada temporalmente para dar paso a otra frustración y así sucesivamente, últimamente con predominio de las etapas de barbecho.

Los hay que se mantienen por una cuestión económica, necesitan pagar la hipoteca.

También están los que se cansan y se van. Renuncian a una nómina, a un contrato indefinido, incluso a un buen sueldo, con la esperanza de poder practicar un periodismo al margen de la agenda impuesta por los grandes poderes.

Unos escriben libros para plasmar en ellos el periodismo que no cabe en los mass media; otros realizan documentales autofinanciados que encuentran hueco en los circuitos de festivales extranjeros o en cadenas de prestigio internacional.

Hay quienes trabajan como free-lance y ofrecen sus crónicas a los mass media, que cada vez “compran” menos y pagan peor.

Algunos han llegado a ofrecer su trabajo gratis, hartos de que les pongan como excusa la falta de dinero para pagarles, y aún así, no han conseguido que sus reportajes, a veces de gran calidad, sean difundidos. No hablo solo de principiantes, sino de reporteros con mucha experiencia.

Entre esos periodistas que han abandonado grandes medios están los que buscan -y encuentran- en Internet el modo de poner en práctica la máxima de que otro periodismo es posible. La información en la Red no necesita del gran capital para ser difundida, no precisa de caros envíos por satélite ni de rotativas. Así han surgido importantes iniciativas como Propublica.org en Estados Unidos o Mediapart.fr en Francia.

En los países anglosajones, con una sociedad civil más participativa en este tipo de cuestiones, algunos de estos proyectos obtienen financiación a través de filántropos, de las donaciones mensuales y voluntarias de sus lectores o por ambas vías. Es el caso de la ya histórica Democracynow.org.

Aquí en España iniciativas de calidad como Periodismohumano.com han optado por este tipo de financiación sin duda valiente -basada en las donaciones de los lectores- en un país en el que nos quejamos mucho de la calidad de la información pero no nos damos cuenta de que tenemos algunas herramientas para conseguir que otra sea posible.

 

Si los medios son ‘la voz de su amo’, ¿qué hacemos aquí los periodistas?

Mecido por los vaivenes del cablegate, la integración de Cuatro en el universo de Telecinco, la portada más doce páginas que le dio el EPS a Belén Esteban o la desaparición de CNN+, he llegado a pensar que el universo informativo ha encontrado el verdadero final de ciclo en 2010.

A los que piensan que nos hemos quedado huérfanos y que ya ni los diarios de referencia son refugios seguros para la información de calidad, les aconsejo que lean  un libro esclarecedor: El crash de la información: los mecanismos de la desinformación cotidiana, de Max Otte.

Mientras, y para animar el debate con el nuevo año, recupero dos vídeos (de penosa calidad, lo siento) de una entrevista a Arcadi Oliveres. Este profesor de Economia Aplicada de la Autonoma de Barcelona analiza lo que ocurre en el mundo sin quitar responsabilidades a los medios

(vídeo 1, 10:00)

1:54 Nuestra obligación es ir a buscar estas ‘nestlés’ (empresas cuyo poder está por encima del poder político)

2.15 Quién está detrás de los 12-14 principales mass media de Estados Unidos. Son quienes marcan la opinión pública en general. Son atendidos por medios de todo el mundo para lazar las noticias importantes (dirigen la agenda).

4.10 Por encima de estos grupos empresariales hay organizaciones más discretas que intentan controlar el poder, como el Foro Económico de Davos y el Grupo Bilderberg

(vídeo 2, 6.16)

00:22 También hay al menos media docena de personajes españoles.

2:06 Cámara de Comercio en Bruselas, que actúa con enorme fuerza, pues 15.000 lobystas hacen presión sobre los funcionarios allí representados.

3.15 ¿Cuál es la función de los medios de comunicación junto a estas influencias? No lo sé, pero los medios colaboran a encumbrar determinadas figuras y son intermediarios indirectos en sus negocios.

 

En realidad Oliveres y Otte, movidos ambos por su formación de economistas, siguen un mismo razonamiento: existen mecanismos que contribuyen a alterar el estado de la información que recibe la sociedad. Pero no se trata de ninguna conspiración extraña, es el mundo que hemos construido. Otto, uno de los pocos economistas serios que anunció la debacle de 2008, lo repite varias veces en el libro e insiste en ello en las muchas entrevistas que le hacen. Extraigo esto de una para El País:

P. ¿Por qué habla de feudalismo?

R. Vivimos en una sociedad dirigida por el dinero. Por ejemplo, hay ministros que mientras lo son ya se están procurando un trabajo para cuando dejen de serlo. Luego los vemos en una gran empresa. Y eso lleva a una cierta corrupción, porque no realizan sus políticas de forma independiente. Por otra parte, las grandes sociedades están comprando la opinión pública. Contratan a relaciones públicas, pagan a gente para que escriba bien de ellos en los blogs de Internet… No estoy hablando de que haya una conspiración, lo que ocurre es que el dinero puede comprarlo todo.

P. ¿No es contradictorio hablar de desinformación en la era de Internet?

R. No. A través de Internet tenemos más desinformación. Se confunde al consumidor para ganar más dinero o lograr más poder. E insisto, no es ninguna conspiración.

P. Pero la Red parece haber democratizado la información…

R. En Internet hay chats o foros… Eso no aporta información. La información requiere pensar. Y periodistas cualificados, pero cada vez hay menos porque en Internet casi todo es gratis. No creo en el periodismo ciudadano. Los bloggers a veces descubren cosas, y eso está bien, pero no creo que sean reporteros porque para serlo se requiere especialización, cualificación y una institución detrás para tener editores. Una sola persona no puede hacer todo eso. Necesitamos profesionales.

Lo cierto es que la globalización nos ha proporcionado muchas más fuentes para informarnos, cuando no ha permitido que las mismas de siempre lleguen a nosotros de una forma directa y contundente, sin intermediarios. Pero más fuentes y más información no es sinónimo de ciudadanos mejor informados. Ya lo hemos aprendido.

La forma en que los gabinetes de comunicación y los departamentos de márketing (ahora se llaman periodistas de fuente) actúan es increíblemente eficaz: reconfiguran los datos con una predisposición aparentemente positiva, minimizan circunstancias, desvían la atención y desorientan a sabiendas a periodistas especializados y, cómo no, nos hacen ver lujosamente vestido al rey desnudo. Es el virus de la desinformación al que estamos contribuyendo.

Otto, como Oliveres, insiste en que la enfermedad es ya una pandemia. Nos ha llevado nada menos que al colapso de los mercados, que se han puesto por encima de gobiernos elegidos democráticamente. Explica que la venta masiva de títulos de riesgo que fue ocultada sistemáticamente tiene la culpa. Pero al final no es sólo eso. El sistema permite que muchos Madoff sigan dirigiendo la economía mundial.

Cuando Otte cuenta que las grandes empresas de alimentación confunden al consumidor con los datos, a veces incomprensibles de las etiquetas -y eso ocurre en un escenario de consumidores exigentes-, no se pude explicar cómo no llegamos a firmar nuestras operaciones financieras con el mismo criterio. Pocos son los que conocen la letra pequeña de sus cuentas bancarias, de sus créditos o lo que dicen las cláusulas de sus planes de pensiones. Y lo peor, aunque conozcan los detalles, presuponen riesgos que no aceptarían en otras facetas de sus relaciones personales. ¿Por qué?

Por si fuera poco las cláusulas ocultas y la desinformación se extiende ya a las compañías de telecomunicaciones, a las que nos suministran la energía… La desinformación social a que nos vemos sometidos en ciertos temas, solo en ciertos temas, nos pone a los periodistas ante nuestras responsabilidades.

Los medios, empujados por la deriva económica, puede que sean la voz de su amo. ¿Lo somos también los profesionales que trabajamos en ellos?

La información está en crisis. Pero estamos apuntando a la tecnología como si fuera ella la única culpable.

 En la contraportada Max Otte ya nos avisa:

Desfigurar, dar datos falsos, minimizar las circunstancias agravantes con mensajes positivos pero inanes, desorientar deliberadamente, soliviantar o aturdir, exagerar… Todo eso pertenece al repertorio de la desinformación y en nuestra sociedad es, desde hace mucho, más que una moneda corriente (…) Los buscadores de internet utilizan la información como auténtica materia prima para vender a empresas que buscan adelantarse a las necesidades del cliente. Prácticas ilegales, en su mayoría permitidas, y que muy poca gente denuncia realmente. 

Los periodistas contribuyen notablemente a la desinformación. Las informaciones financieras no se basan en una sensata pericia, sino en la dramatización o la falacia; y los gobiernos proclaman tener a los bancos y la economía en sus manos, cuando en realidad actúan como su agente.

ACTUALIZACIÓN, 4/02/2011: No puse en su momento que Otte fue entrevistado en la magnífica “La Contra” de La Vanguardia. Es una ampliación de esta entrada que merece quedar aquí anotada.

El periodismo es una práctica que se redefine

En Espíritu Digital, Óscar ofrece el enlace al resumen de las ponencias de las II Jornadas. Comunicación, Periodismo y Nuevas Tecnologías organizadas por la argentina Universidad Nacional de Quilmes, en las que participó como ponente. Avisa de que se ha publicado en forma de libro digital de acceso libre:

Ver libro

De la ponencia de Guillermo E. López,  “Periodismo digital, una práctica en constante redefinición” (págs. 90-10), subrayo cinco puntos que, pese a lo chocantes han de tenerse muy en cuenta, sobre todo los tres primeros:

  1. El diseño gráfico parece no influir en el éxito del usuario en la búsqueda de información, ni la ayuda ni la entorpece. En otras palabras las webs que nos gustan no son, normalmente, las que nos resultan  útiles…
  2. Los usuarios no parecen construir un modelo mental de la web. Se limitan a navegar por ella hasta tropezarse con lo que buscan. Lo cual indica que hay que ayudarles, desde cualquier página, a encontrar su ruta.
  3. La eficacia de los enlaces es fundamental: los enlaces deben ser predictivos, deben indicar al usuario qué conseguirá al pulsar sobre ellos.
  4. Los usuarios se comportan de manera muy diferente cuando navegan que cuando buscan.
  5. Los usuarios tienen problemas para entender “dónde” busca el buscador y “cómo” están ordenados los resultados.

Me gusta que se haga hincapié en que lo que hay que redefinir es la práctica del periodismo digital, que es lo que cambia. No la esencia del periodismo, que permanece pese al cambio de plataforma y es algo a reivindicar. Y cada vez con mayor intensidad.

Memoria periodística del año 2010

Este que acaba ha sido un año 10, aunque en algunos aspectos no haya llegado al aprobado. Reviso aquí y allá lo que se dice sobre los doce meses pasados con la curiosidad de ver a través de los análisis más la visión de quien lo hace que lo que ha ocurrido. Hay resúmenes para todos los gustos. Pero todos interesantes.

El Balance Anual 2010 de Reporteros sin Fronteras subraya el lado negativo, pues me recuerda que este año la libertad de expresión no ha experimentado grandes avances. Los números hablan por sí solos: durante el año que acaba 57 periodistas fueron asesinados, 51 secuestrados y 535 arrestados.

 balance-rsf

Otros resúmenes observan lo ocurrido desde otras perspectivas. Traigo aquí el de Pepe Cerezo, que es siempre una referencia.

Fuente: PepeCerezo

Resumen 2010 Internet

Me encanta la idea y la forma de plasmalo. Pero me faltan algunas cosas importantes, como los movimientos de convergencia empresarial provocados por la delicada situación de Prisa, que han dado lugar a una impredecible integración televisiva entre Telecinco y Cuatro y provocado la desaparición de CNN+.

La red se llena estos días de memoria selectiva, que filtra y revisa lo sucedido. Basten estos ejemplos:

Reflexiones sobre Periodismo, lo que dejó 2010 y lo que se viene en 2011. Clases de Periodismo. Renata Cabrales, Silvia Cobo, Cristina F. Pereda, Rocío Gallegos, Javier F. Barrera, José Luis Orihuela, Dolors Reig, José Manuel Rodríguez, Alejandro Rost, Marco Sifuentes, Mario Tascón y Bárbara Yuste ofrecen su particular visión.

– In 2010: The 10 Best Ways to Consume the News. TheNextWeb.com.

– Future of newspapers: mistakes and potential solutions. Editors Weblog.org.

11 noticias que el periodismo no debería repetir en 2011. La Azotea.

VER INFORME RSF COMPLETO (PDF) 

(PDF) BALANCE ANUAL 2010

El enlace es una herramienta básica para el periodismo digital, pero no se entiende

Internet no existiría sin el hipertexto. A los periodistas nos ofrece una gran oportunidad que no aprovechamos. Da igual que se clame en desierto de los oídos sordos. Por vagancia, falta de tiempo o desconocimiento, la cultura del enlace es aún una asignatura pendiente para la mayor parte de los profesionales que se acercan a la red.

En este campo se precisa una alfabetización tardía del redactor que le permita entender que con esta herramienta se transforma radicalmente la linealidad de su relato. Antes tenía un principio y un fin predeterminado por él mismo, pero en formato digital eso no es así. En realidad todos tenemos que aprender a leer, escribir y comunicar hipertextualmente.

Ni siquiera las cabeceras importantes, que tanto cuidan su estilo, se han parado a observar el detalle. Se oyen algunas voces de profetas incomprendidos dentro de las redacciones, pero no se ve plasmado su trabajo. Tampoco algunos jóvenes de la generación digital han reflexionado sobre el tema. Ellos han nacido utilizando el hipertexto y nadie va a enseñarles cómo hacerlo correctamente. 

Hace año y medio Esther Vargas me preguntaba por el uso que se hace de los enlaces en la prensa. Poco o nada ha cambiado desde entonces. Yo sigo siendo partidario de una baja densidad de enlaces intertextuales con el fin de no despistar al usuario del artículo que tenemos entre manos. Al final, se pueden añadir todos los que se quiera como información complementaria interesante y seleccionada por el autor. Pero no es una indicación fija, pues cambia con cada entrada o artículo.

A los redactores se les ha enseñado en las facultades a escribir, saben estructurar artículos según el género, conocen la gramática y respetan la ortografía. Pueden distinguir cuándo un compañero tiene un estilo periodístico depurado. Sin embargo, el estilo hipertextual les es ajeno. Ni lo huelen.

Nadie les explicó en qué consiste la gramática hipertextual. Tampoco parece que los talleres de adaptación a las nuevas tecnologías que se han impartido en las nuevas redacciones integradas hayan hecho mucho hincapié en el tema. Quizá por eso la utilización que los periodistas -también los más jóvenes, no nos equivoquemos- hacen de los enlaces es muy simple. Se limita a términos desconocidos y títulos de libros o películas, pero poco más.

Un enlace ha de avisar siempre al usuario. Le tiene que mostrar lo que va a encontrar cuando pulse sobre ese texto subrayado. Una utilización razonada del hipertexto enriquece el discurso y lo dota de una nueva dimensión. A lo largo de un texto, los enlaces se organizan de forma jerárquica y van añadiendo capas de profundidad. Así cada capa ofrece más información y documentación, y puede referirse a la propia notica (información primaria) o a temas relacionados (información secundaria).

El gran problema es que no hay una pauta consensuada para la gramática hipertextual. No hay todavía un manual aceptado que exprese, por ejemplo, que no se deben incluir enlaces en el primer párrafo de un artículo porque es una invitación directa a que el usuario se vaya. Es preferible esperar un poco más para que sepa de lo que le vamos a hablar. El hipertexto es una convención artificial que subvierte el orden lógico que el periodista tradicional imponía en un artículo.

Como norma, hay que usar los enlaces. No hacerlo sería como seguir publicando en blanco y negro pese a tener una imprenta de color, pero hay que tener en cuenta algunos principios básicos:

-No todo lo que puede ser enlazado debe ser enlazado. 
-Muchos tipos de enlaces introducen temas tangenciales y confunden. El autor debe ser un filtro (gatekeeper) de enlaces.
-Demasiados enlaces pueden dar lugar pérdidas de tiempo y huidas (podrían no volver).
-Para no interrumpir a un lector en un punto, es mejor no poner ahí un enlace.
-Pero es bueno proporcionar enlaces externos (completan la información) e internos ( muestran la riqueza de nuestro sitio). Nos proporciona ventaja competitiva.

 

Un usuario experto no tendrá ninguna dificultad para manejarse en un artículo con una alta densidad de enlaces. Incluso le parecerá muy trabajado y, por suspuesto, lo agradecerá. Otro usuario que no esté tan familiarizado puede actuar de dos formas: ignorando los enlaces -lo que tampoco es tan malo si la pieza está bien construida- o pulsando sobre uno y otro hiperenlace hasta desorientarse. No es lo que se busca.

Falta un debate amplio y abierto sobre este tema.

Este mismo mes, la BBC ha cambiado la normativa con respecto al hipertexto. Esto marca un antes y un después para muchos otros medios en todo el planeta porque plantea algunas novedades interesantes.

Se puede comprobar que, por fin, cambia su política anterior en tres puntos principales, algo que todavía se hace en otros muchos medios de forma incomprensible:

– Los enlaces externos (los que van a otros medios) sólo podían ser enlaces directos, es decir, llevar a la  página principal. Ahora se dice, no sólo que “los enlaces son esenciales para el periodismo en internet” (¡Gran descubrimeinto en octubre de 2010!), sino que además “es preferible vincular la información al artículo del que se está hablando (enlaces profundos). Son los que llevan al usuario a los temas de “especial relevancia”.

– Los hipervínculos integrados en el texto no estaban bien vistos. Ahora están permitidos cuando se trata de una fuente primaria. De todas formas, hay que evitar enlazar noticias; es preferible vincular información útil con análisis y explicaciones

– Para un redactor era obligado usar el archivo de noticias. Ahora puede mirar hacia afuera. Con ello la BBC pretende duplicar el número de enlaces a sitios externos, de 10 millones a 20 millones, para 2013.

Lo peor no es que los periodistas no utilicen enlaces. No creo que sea una obligación. Para mí el gran pecado es hacerlo mal. El hipertexto es un elemento más del estilo ciberperiodístico, lo mismo que un vídeo o igual que un adjetivo o un verbo. Un artículo puede estar plagado de adjetivos o presentar un estilo seco y apenas usarlos. Lo que no se entendería es que el periodista decidiera utilizar un montón de adjetivos en el primer párrafo y no añadir ninguno más en todo el artíuclo. Creo que la estructura quedaría descompensada. 

un compañero me decía el otro día que cuando explicaba la gramática hipertextual se sentía como los profesores de literatura, que pontifican sobre lo bien y lo mal escrito sin que ello quiera decir que ellos mismos sean buenos escritores. Pues eso. La técnica se puede enseñar, el resultado del aprendizaje se apreciar después; sin embargo, el talento es algo de cada uno. Ocurre lo mismo con las clases de redacción periodística. El estilo no se enseña en la facultad, pero sí las herramientas del oficio que ahora es profesión y necesita una licenciatura. Bueno, ahora, incluso hay que hacer postgrado para ejercer, aunque sea de becario.

El mecanismo es fácil de entender. Usarlo con estilo no tanto.

Más sobre cómo utilizar los enlaces

1. “Apuntes sobre la utilización del hipertextoEs una entrada en mi otro blog, que escribí en su momento con motivo de un taller de periodismo digital. Aunque algunos enlaces están ya rotos, creo que, en el fondo, todo lo expresado ahí sigue siendo válido.

2. “El enlace tiene ciencia– 14 de noviembre de 2006. Por su interés, restauro este hipervínculo al artículo de Eva Domínguez en “El Cuarto Bit”.

3. “Tipología y formatos de enlaces de hipertexto” . El profesor Orihuela nos enseña cómo hacerlo en la práctica.

4. “Enlazar es importante” . Algunos consejos para enlazar correctamente, según Microsiervos. Sirven para periodistas y para quienes no lo son.

5. Once puntos a tener en cuenta antes de enlazar, según SIGT.net

6. “Un pacto para enlazar y por el derecho de cita” propuesto por Juan Varela

Jornada sobre Periodismo y Derechos Humanos

Mañana jueves tengo una cita con la “I Jornada sobre Periodismo y Derechos Humanos: la lucha por la libertad de expresión, de palabra y de imagen” que ha organizado el Vicerrectorado de Igualdad y Cooperación de la Universidad Carlos III de Madrid.

Congreso de Periodismo y Derechos HumanosEl encuentro promete porque ya han confirmado su presencia Rosa María Calaf (periodista), José Manuel Costa (periodista), Mayte Carrasco (reportera de guerra freelance), Rafael Maturana González-Orduña, miembro de la junta directiva de Reporteros Sin Fronteras España (RSF) y Aurelio Martín, Vicepresidente de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE).

Para quien desee asistir, un aviso: la entrada es libre pero el aforo es muy limitado (aprox. 90 puestos).

Qué: I Jornada sobre Periodismo y Derechos Humanos: la lucha por la libertad de expresión, de palabra y de imagen

Dónde: Edificio Ortega y Gasset (ed. 17), Sala 17.2.75 del Campus de Getafe de la Universidad Carlos III

Cuándo: 28 de octubre de 2010, de 10:00 a 14:00 horas

 

 

El periodismo se encuentra a sí mismo en la red

Bajo el título “El porvenir de todo esto” Antonio Fraguas Garrido recoge en su sección de El País Semanal una selección –muy personal, por supuesto- que ha definido así: Gurús, reporteros ‘de papel’, periodistas ciudadanos y blogueros de guardia… El periodismo se redefine en Internet”.

 

Repito lo de “selección personal”. Me he permitido añadir algunos enlaces, pero no he cambiado ni una coma al artículo:

1. CONSTRUYENDO 1001medios.es Formado por un grupo de periodistas que quieren participar “en la construcción del futuro”, 1001medios.es explora las nuevas maneras de contar noticias y sirve de foro para debatir sobre los cambios en el oficio.

2. ABIERTO Cafeperiodismo.com Todos los meses, expertos del llamado periodismo digital (directores de medios, altos cargos, blogueros…) se toman un café ante una concurrida audiencia y debaten sobre nuevas tendencias. Un encuentro abierto a todos que se retransmite vía Twitter, #cafeperiodismo.

3. PIONERO Congresoperiodismo.com Desde el año 2000, la web del I Congreso de Periodismo Digital de Huesca ofrece materiales para ejercer la profesión. Entre otros recursos, se puede acceder a todas las ponencias sobre temas como “el periodista integrado”.

4. EN MOVIMIENTO  Futuro del periodismo Esta galería elaborada por el periodista de El País Joseba Elola recoge testimonios en vídeo de expertos y responsables de grandes medios de comunicación como The Guardian, The Huffington Post o The New York Times que cuentan cómo afrontan sus cabeceras este periodo turbulento.

5. CONVERSANDO Periodismo con futuro Periodistas e internautas debaten y comparten novedades, vídeos y fotos en este foro dedicado a los nuevos medios de Eskup, la red social y de noticias de El País.

6. ANGLOSAJONES Future of Journalism En 2008, el diario británico The Guardian acogió una conferencia sobre el futuro del periodismo. Esta web recopila todo lo que se dijo allí, con gurús de la talla de Jeff Jarvis y Arianna Huffington.

7. EN PRIMERA PERSONA Entrevista a Enric González [duración 11:07 minutos]. El periodista Enric González relativiza algunas ideas aceptadas en las redacciones quizá con demasiada felicidad [¿facilidad?]y aporta una óptica esclarecedora en esta entrevista en vídeo concedida en 2009 a CaspaTV.

8. VOCES La palabra escrita El periodista Pedro de Alzaga entrevista en profundidad en este blog a interlocutores de primera línea en el debate sobre el futuro del periodismo: David Simon, Paul Steiger, Jan Schaffer, Ron Steinman y Pam Horan, entre otros.

9. EN LATINOAMÉRICA Encuentro de blogs y nuevos medios Esta web recoge las conclusiones del encuentro de blogs y nuevos medios 2.0 celebrado en Nicaragua este verano, y al que acudieron expertos de Costa Rica, Guatemala, Uruguay… También ofrece reflexiones y noticias sobre comunicación.

10 A TRES COLUMNAS Futureofjournalism.net Con una estética que alude a los periódicos tipo sábana, futureofjournalism.net es un diario digital sostenido en tres pilares: la última hora, los grandes temas y los artículos de fondo. Dedicado a la comunicación y al periodismo.

De El País Semanal, pág. 94 (03/10/2010)

Una selección de cosecha propia son estas dos visiones del presente y del futuro profesional firmadas por Jesús Martínez del Vas en 233 grados.com. Pura síntesis en viñetas:233_32233_110

 

La churrería, por Pilar Ortega Bargueño

Invité a mis amigos a que, en lugar de lamentarse en el bar sobre lo mal que va la profesión, dejaran comentarios en mi blog. No me pareció mala fórmula para incentivar las visitas, animar la conversación y dejar constancia de algunos lúcidos análisis. Una buena jugada, pensé, pues son listos, tienen experiencia y son mis amigos 😉
Pero no sirvió. La única conversación que se animó fue la del bar. Tuve que echar mano del plan B, que consistió en dejarles un hueco -con tratamiento de estrella, por supuesto- en la página.
Estoy muy contento porque esta vez ha funcionado. Poco a poco van llegando sus contribuciones. He aquí la segunda:

La churrería
pilar-ortega

 

 

 

 

 

Pilar Ortega Bargueño
Periodista (y mujer) en activo

 

Los periodistas que integran la Redacción de un diario nacional con sede en Madrid denominan ‘la churrería’ al sector digital, seguramente por el ritmo acelerado al que se genera la información y cuyo funcionamiento y sistema de trabajo muy poco, por no decir nada, tiene que ver con el de su hermano mayor, el diario de papel.

Quien esto escribe conoce bien los dos ámbitos –mejor el diario tradicional- y considera que hay un tipo de periodista para cada tipo de sector.

Hay profesionales que prefieren la serenidad, la reflexión, la calma, la posibilidad de contrastar aquí y allá, el placer de documentarse… cuando se trata de ofrecer a la opinión pública una historia que contar, una noticia, un artículo, un reportaje o una crónica. Para ellos está hecho el papel, que, si bien está perdiendo terreno, hoy por hoy brinda, por lo general, más calidad y garantía que cualquier producto ofrecido a través de la Red, sin que ello suponga desmerecer el trabajo de los profesionales ‘digitales’.

Sin embargo, ya hay una generación de profesionales formada en el periodismo concebido para Internet. Para ellos sí están pensados los medios digitales, porque son capaces de moverse en el editor de noticias como peces en el agua, con una agilidad pasmosa. Y por eso llaman a su factoría de noticias ‘la churrería’. Muy posiblemente, el periodista de papel la denominaría ‘fábrica de hacer churros’, una idea que gasta más en palabras –ahorrar tiempo no es para él- para producir un impacto más tradicional y familiar, quizá también más antiguo.

El periodista digital no sólo tiene que saber de periodismo. Tiene que conocer muy bien los secretos de Internet, los programas y soportes informáticos que editan fotografías, los editores de video, las hemerotecas digitales y, por supuesto, el editor en el que quiere transferir su información al lector, y en el que también caben gráficos, localizadores espaciales y temporales, secuencias fotográficas, enlaces a otras informaciones casi siempre internas, el uso de negritas y cursivas, la utilización de símbolos y la obligatoriedad de incluir claves y más claves para que la información salga de la manera deseada.

El periodista que tradicionalmente ha trabajado para el periódico impreso sufre una revolución de considerable magnitud cuando se ve obligado a desempeñar su trabajo en la redacción de un diario digital. Tiene que despedirse de su lápiz y su libreta y adaptarse a los nuevos tiempos a una velocidad superior a la del rayo, porque, en caso contrario, sus propios compañeros le tratarán como a un ser prehistórico. Tiene que ser capaz de desenvolverse muy pronto con soltura en medio de tanta foto, teletipo, agencias, llamadas de teléfono, vídeos… una esquizofrenia de elementos que están ahí, paradójicamente, con un único objetivo: llegar los primeros a la meta, ofrecer la información antes que nadie. Y tiene que ser capaz, claro, de reflexionar sobre el contenido de la noticia, porque a veces la rapidez y la “carpintería” del editor, la presión del corta y pega, pueden imponerse al rigor, calidad y objetividad de lo que se está transmitiendo.

Además, las empresas periodísticas tratan de reducir costes de plantilla a la hora de concebir sus redacciones digitales y los profesionales que acaban en ellas se ven obligados a hacer un trabajo superior al deseable. ‘La churrería” tiene que seguir su producción a un ritmo acelerado, son los altos hornos de la prensa, y el ejercicio del periodismo se reduce, en muchos casos, a estar frente a un ordenador insertando casi siempre información de periodistas y colaboradores ajenos, y con poca capacidad temporal para recapacitar y volver sobre las noticias generadas previamente.

¿Nuevos tiempos para nuevos retos? ¿Llegar el primero a la meta es siempre un seguro de rigor y calidad? ¿No estamos pagando demasiado caro el ejercicio de una profesión que algunos hemos soñado de otra manera? ¿Merece la pena someterse a un estrés que no procede del contraste de las fuentes ni de la urgencia del cierre, sino del hecho de que hay que seguir produciendo para ‘la churrería’?

Bienvenido lo digital, pero no a cualquier precio.

El ‘viacrisis’ del periodismo en un par de pasos, por Manuel Artero Rueda

Harto de discutir off line sobre la situación (tremenda) de la profesión y de escuchar, entre sorbo y sorbo de cerveza y mordisquito de tapa, atinados análisis sobre lo que está ocurriendo en las redacciones, en las empresas y en el periodismo en general, he decidido empujar a unos cuantos ‘al abismo’ de la Red.
Como ninguno de mis amigos se digna a dejar comentarios en este blog, pero todos tienen aclaraciones que hacer a cada entrada que hago, he decidido que voy a abrir el chiringuito para que ellos hagan aquí sus cócteles ideológicos y se los ofrezcan al mundo. Pero sólo en ocasiones especiales, que el bar es mío 😉
Supongo que tendrá más trascendencia que una pataleta en el bar de la esquina. Además, el nivel está asegurado. Todos son buenos profesionales. Son mis amigos. Poco a poco irán llegando sus aportaciones.

 El ‘viacrisis’ del periodismo en un par de pasos

Manuel Artero Rueda

      Reportero, profesor y académico de TV    

El guiño para periodistas es espectacular: Produce la irremediable sonrisa cómplice pero además, en una segunda lectura, nos invita a la reflexión sobre la crisis, la ética y el futuro del periodismo que el autor plantea “entre líneas” y con profunda exquisitez, en la obra que hoy “consume” gran parte de la opinión pública de la sociedad industrial del primer mundo. Se trata,  de la trilogía “Millenium” escrita por Stieg Larsson.

En su primer volumen, en España titulado “Los hombres que no amaban a las mujeres”, al principio de la historia, cuando el lector comienza a conocer al protagonista de profesión periodista, Mikael Blomkvist, éste ha acudido al Palacio de Justicia para recoger una sentencia condenatoria por difamación por un artículo que ha publicado. La ‘tribu’ se le acerca a la salida, como estamos acostumbrados a ver en todos los “informativos”, le rodea con las pértigas y las alcachofas, y un colega le pregunta:

-¿Y cómo te sientes?

 A pesar de lo tenso de la situación, ni Mikael ni los periodistas más veteranos pudieron evitar sonreír por la pregunta. Mikael intercambió una mirada con la de “TV 4”. Los periodistas serios siempre habían sostenido que esa pregunta, era la única que los periodistas deportivos bobos eran capaces de hacer al deportista jadeante al otro lado de la meta. Op.Cit. pag. 21

En España los periodistas veteranos no pueden, ni deben, ser tan cándidos, como lo es, en esencia, el gran escritor sueco, al relacionar la historia profesional de la pregunta de marras con los “talentosos” plumillas de deportes curtidos en infinitas y monotemáticas ruedas de prensa futbolísticas.

Aquí, en España, sucedió el caso Alcàsser, donde la profesión enfebreció a la búsqueda de ese falso, pero económicamente poderoso, santo grial que llamamos audiencia. Se debe recordar para no traicionar a la historia, que seguramente pretenderán borrar, como siempre, los que resultaron ganadores, y hoy además de seguir siendo periodistas son poderosos empresarios o petulantes amigos del poder, que allí en esa pequeña ciudad del cinturón industrial valenciano, un 13 de noviembre de 1992 tres jóvenes adolescentes de entre 14 y 15 años, Míriam García, Desirée Hernández y Toñi Gómez, fueron raptadas, violadas y muertas.

Y que el caso adquirió el grado diez en la escala de lo mediático y por ello, una legión de periodistas veteranos, curtidos o famosos, campearon durante semanas en la ciudad y, a pie de calle, pero escoltados por vigilantes de empresas de seguridad privada, rodearon a los protagonistas, y, sin piedad,  preguntaron “¿Qué se siente?” a ese  padre o esa madre que acababa de reconocer a su hija en la “morgue”, donde el forense, en voz baja, le había comunicado que la adolescente de sus amores, fue torturada antes de muerta.

Es la pregunta maldita del periodismo, de variopinto y extendido uso, para el que no ha habido autocrítica, que da perfecta cuenta que los periodistas no saben preguntar y, por ello, nos ilumina sobre la desmedida proporción del cáncer que soporta la profesión periodística. Y de ahí a la crisis cardiovascular solo hay uno, o un par, de pasos a los que, en la actualidad estamos asistiendo en directo en nuestro país.

Hoy mismo, mientras escribo estas líneas, oigo una de las tertulias televisivas de carácter político que alimentan la “caja tonta”. Los “expertos” comentan, y a la vez publicitan, una de las producciones que la cadena acaba de realizar y va a emitir próximamente. Se trata de un reportaje en el que una plumilla ha estado fumando hachís durante unas cuantas semanas, dicen los tertulianos que para acercar al espectador a esa droga a la que califican de social.

Bueno, el caso es que uno de los “teleparlantes” suelta, para cerrar el tema, que la periodista ha debido ser muy valiente y que ésa, la de fumar e ingerir hachís, es la única manera posible de saber ‘qué se siente’.

Y luego, sin darse cuenta que acaba de tirar otra palada de palabras sobre el cadáver del periodismo, continúa hablando de la política en el país vasco y los problemas internacionales del gobierno ZP por el tema de Kosovo, tan tranquilo.

Muchos argumentan, sobre todo desde que Ryszard Kapuscinsky situó el problema de la manipulación periodística en los directivos de los periódicos, que la responsabilidad de la crisis profesional del periodismo es de los empresarios en busca de beneficios. Que se acabaron para siempre esos viejos periodistas, tan amantes del oficio, a los que no importaba arriesgar su patrimonio por publicar con ética. 

Pero no hay que hacer una ardua tarea de investigación, tan sólo dejarse caer por dos o tres redacciones, para ver que las nuevas generaciones, esa legión de plumillas en prácticas o becarios en formación, se han sentado en las mesas para decir que sí a todo aquello que, con diferentes argumentos, les ordenan los veteranos.

Lo importante es “hacerse un hueco”. Afianzar el trabajo. La pasión por el oficio de contar historias, aquello de buscar fuentes, contrastarlas, o simplemente dudar de las cifras oficiales de los oficiales gabinetes de prensa, sencillamente ha quedado relegado al cajón del desuso, y en el trajín cotidiano de la batalla, “l’écoume des jours” que dijo el genial Boris Vian, se está olvidando.

Es algo así como la dañina “autocensura” elevada al cubo y multiplicada por “n”, siendo “n” la necesidad de hacer la pelota mientras se comulga con ruedas de molino para conseguir un sueldo que supere los seiscientos euros mensuales. Merece la pena recordar en este sentido las palabras del profesor de periodismo de la Universidad Pompeu y Fabra, Arcadi Espada que en su último libro “Periodismo Práctico” escribe: 

¡De acuerdo! ¿Quién puede dudar de los directivos? Pero el primer responsable de una mentira es el que la firma. Y la información es un negocio para todos. Creo que es injusto olvidarse del pequeño y mediano corrupto. También ellos mueven el mundo. Op.Cit. pag. 148.

Pero entiendo que el lector no quiera acudir a una redacción para comprobar esa cara aburrida de la crisis del periodismo. Y digo aburrida porque en las últimas que he estado no había otra cosa que aburrimiento y política corrección. Se acabaron para siempre, las conversaciones en voz alta, las tertulias, las críticas e incluso las broncas profesionales.

Ahora somos todos del mismo partido o al menos, y esto es lo mas grave, todos pensamos igual. Parece como si el concepto de línea editorial se interiorizara en el profesional al ritmo machacón del reloj de la ficha laboral de cada empresa.

Y es que, la empatía necesaria para la práctica del oficio ha cambiado de dirección y ahora no va dirigida a los desposeídos, emigrantes, falsos culpables, engañados y perdedores. En la actualidad, los periodistas empatizan con el poder, con los jefes, los políticos y los gabinetes de prensa, sobre todo con los responsables de los hoy todopoderosos y omnipresentes gabinetes de prensa. Y es que, factor humano, gusta la moqueta.

Parece como si todos hubieran olvidado que una de las reglas no escritas de este oficio, para el que solo existe una regla: no mentir ni tan siquiera sobre el color de los ojos de tu protagonista, como dijo el maestro Gabriel García Márquez, es la de tratar de sortear a los gabinetes de prensa que, ya se sabe, te van a tratar de “colar” tan solo una parte de la verdad, la verdad oficial. Y es que desgraciadamente, cómo no va a estar así el periodismo en crisis, en periodismo político hasta los titulares salen de las interesadas salas de máquinas de los gabinetes de prensa y los periodistas los utilizan sin más. Los actuales programas informáticos de tratamiento de textos son el arma con el que el periodista se está disparando a la sien: la bala no es del nueve ni del seis. Se llama “corta y pega”.

Y no es tan sólo que se acepte una comparecencia pública sin la posibilidad de preguntar. Es que en muchas ruedas de prensa ni tan siquiera se pregunta. ¿Para qué? Si el Gabinete de Prensa ha redactado ya la noticia.

El profesor de filosofía de la Universidad Complutense, José Luis Pardo en su obra “Esto no es música” nos recuerda que la profesión de escritor, mas o menos vinculado a la prensa escrita, nació en el siglo XIX,

que vio aparecer un cierto número de “nuevas profesiones” o de destinos subsidiarios que, precisamente por su novedad o su condición difusa, carecieron durante mucho tiempo de sanción académico-universitaria por parte de la enseñanza superior y estuvieron ligadas mas directa y simplemente al “mercado”… Durante mucho tiempo, espectáculo y periódicos coexistieron con los mítines y panfletos a la hora de atraer a las masas o, a veces, se mezclaron con ellos. Op.Cit- pag. 245

Es normal por tanto que el periodismo se haya acercado de manera tan peligrosa al mundo del espectáculo porque hoy el mercado precisamente está ahí. Bueno y en los bancos.

La noticia viene recuadrada en un periódico salmón. Es del pasado fin de semana (sábado 20 de marzo). Se hace eco de la iniciativa de una de las más importantes cajas de ahorro españolas que, para captar capitales privados, en estos días de monotemática crisis, ofrece a los potenciales clientes una biografía personal de entre ochenta y cien páginas. Por una suma de euros que no recuerdo y a plazo fijo de un año, el capitalista recibe a un periodista investigador que después de varias entrevistas personales y acopio de material gráfico, redacta, me imagino que en tono épico, las andanzas del depositante.

La entidad financiera calcula que el libro cuesta unos mil euros. O sea que después de la imprenta, el papel y la encuadernación ¿Qué sentirá el periodista cuando reciba trescientos euros por dos semanas de trabajo?

Crisis, quién dijo crisis. Las ideas son las que cuentan y hay que reconocerlo, cuando menos esta es original: Además, me hace recordar uno de los tangos más famosos. Se titula “Cambalache”. Su autor: Santos Discépolo.

… Vivimos revolcaos en un merengue,

Y un mismo lodo, todos manoseaos.

Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor,

Ignorante, sabio, chorro, generoso, estafador.

Todo es igual, nada es mejor,

Lo mismo un burro, que un gran profesor…   (vídeo, 1:14 m) 

Recuerdo por último, un anuncio televisivo de un diario uruguayo Últimas noticias del que no sé en la actualidad si están con ERE,s o problemas económicos, como tantos y tan importantes periódicos lo están en todo el mundo. Y aunque, muchos profesores dicen que ése es precisamente el gran síntoma de la crisis del periodismo: el que no se leen periódicos, el guión de aquel anuncio nos puede iluminar a todos. Se titulaba algo así como el infierno de los periodistas y allí abajo estaban los superficiales que no investigaron nunca y su castigo era escribir cosas que no se entendían. Los inexactos que no contrastaban fuentes. Los tendenciosos que, sin matices, sólo decían sí o no. Los altaneros, intocables, que abusaban de su poder. Los sensacionalistas y los serviles, siempre a favor del viento y, los mercaderes a los que solo importaba el dinero. (vídeo, 1:46m)

A reinventar el periodismo tocan, pero con cabeza

 Somos muchos los que miramos, algunos menos los que analizan y unos pocos los que se lanzan a pontificar y hacer prospectiva sobre la situación que atraviesa el periodismo. La redundancia es grande, pero a veces se leen artículos que aportan su granito de cordura. Traigo cuatro ejemplos:

1. Juan Varela, en un lúcido análisis sobre el estado actual de la prensa, afirma que la crisis del periodismo no es sólo una crisis económica, sino una revolución de la participación, la interactividad y los contenidos con el público al asalto de los medios. 

Para él en el cambio de paradigma subyace:

– una crisis de mediación

– un cuestionamiento de la credibilidad

– una crisis de la objetividad

– una crisis de la autoridad y de la estructura jerárquica de la información, la sociedad, la cultura, etc.

– una crisis de la atención

La prensa y los medios informativos se enfrentan a la necesidad de una reinvención. Una gran parte de su estructura, su organización, su cultura y su forma de entender el negocio de la información ya no sirve. 

2. Jeff Jarvis aporta su siempre interesante mirada al tema en una traducción ofrecida por 233grados.com. Y fija el foco sobre el mismo punto. Asegura que la crisis actual es, en realidad, una gran reestructuración de la economía basada en un cambio fundamental en la sociedad provocado por las nuevas formas de relación entre personas. Este proceso supondrá la desparición o al menos la reconversión de muchas actividades e incluso sectores de la industria.    

 

3. Paul Gillin, experto en tecnología y marketing de los medios, entona el réquiem por los diarios muertos desde su observatorio ‘online’ www.newspaperdeathwatch.com y nos avisa, en una entrevista con Carlos Fresneda, de que la letanía no ha hecho nada más que empezar:

“Los cambios que se están produciendo acabarán con el 95% de los periódicos locales de Norteamérica”, asegura Gillin. “Cada vez que cierra uno me siento enfermo, porque vemos caer instituciones centenarias que daban un gran servicio al público. Pero el modelo económico se ha roto, los lectores siguen cayendo y las nuevas generaciones se han abonado a la información gratuita y a la revolución de internet. Al final sobrevivirán sólo unos pocos (…) Vamos hacia un periodismo más personalizado. El informador será necesariamente multimedia, pero más especializado. Abundarán los ‘freelancers’ que venderán su información a múltiples medios. Y cambiará notablemente el procesamiento de la información: hará falta la figura del agregador, nutriéndose de los contenidos de los lectores y de los ciudadanos periodistas. El viejo periodismo de investigación desaparecerá en gran medida, y surgirá -lo hace ya- un modelo menos pulido pero a la larga más abierto y más rico.”

4. Pepe Cervera coge perspectiva y se ríe con su “Catálogo de soluciones absurdas a la crisis de la prensa”:

Sólo hay algo más divertido que ver a un pollo correteando sin cabeza, y es presenciar a miles de directivos y profesores de periodismo aterrorizados porque su sector se va a pique por momentos. Las entretenidas carreras sin sentido del pollo se complementan bastante bien con las alocadas propuestas sin cabeza de muchos periodistas, directivos de prensa y gurús de saldo que después de hacer caso omiso a Internet durante casi 15 años ahora salpican propuestas para resolver el problema. La inmensa mayoría de las cuales pueden clasificarse como estúpidas y muy estúpidas.

 

Me gusta la metáfora de los ‘pollos sin cabeza’, es muy gráfica para esta situación de miedo exarcebado que estamos viviendo en la profesión.

 

Píldoras periodísticas para el fin de semana

Estas son algunas de las noticias que mi rádar particular ha detectado como relevantes en el océano informativo:

 

pillEl Gobierno facilita la fusión entre cadenas de TV

Un decreto para la supervivencia. El Gobierno aprobó este viernes en consejo de ministros un decreto que elimina la restricción del 5% para inversores o empresas que participen en más de una cadena. Según fuentes del sector, esta nueva norma abre la puerta a los intercambios accionariales entre los principales jugadores del mercado de la televisión como Antena 3 o Telecinco, en saludable posición financiera, sobre otras empresas privadas como La Sexta (Mediapro, Televisa) o Cuatro (Prisa) en peor posición ante la recesión publicitaria.

Análisis en Soitu.es,  y Periodista 21 (uno y dos)

 

pillVarias televisiones británicas podrían unirse

En el Reino Unido los tiros van por ahí también. “Tres de los grandes operadores del Reino Unido sopesan fusionarse para superar la crisis y, por las cifras comerciales y de audiencia que manejan, provocar un ‘terremoto’ sin precedentes en el panorama audiovisual británico” anuncia Elmundo.es. Juntos acapararían el 60% del mercado publicitario de la televisión.

El Mundo

 

pillPeriodismo moribundo e hipocondriaco, pero muy vigoroso

Joana Bonet se pregunta en La Vanguardia si el periodismo, a fuerza de auscultarse, se ha puesto cibercondriaco: “Que se enteren de una vez -dice-, nada queda de la vieja leyenda de los plumillas insomnes. En las mesas de redacción, alineadas con pulcritud en edificios estúpidamente inteligentes donde se anima a que el periodista no pise calle, hace años que ya no hay botellas de whisky ni ceniceros. Ni rastro del halo mágico de la profesión, de la catarsis ante un buen titular o del tecleo compulsivo de más de doce folios. Salvo contadas excepciones, el periodismo debe ser breve y eléctrico. Un fogonazo contundente, un lector de feeds que te lo ponga fácil y te sirva la información en bandeja. Un pop-up. Pero mientras se prepara el funeral del oficio, con épica, leyenda y elegía, los periódicos son más noticia que nunca, leones despeinados que marcan la agenda política vigilando el poder y hurgando entre comisiones, espías caseros y sastrerías italianas. Periódicos que tumban a alcaldes, consejeros de la Comunidad de Madrid y hasta consiguen como trofeo la cabeza del ministro cazador. ¡Qué encomiable vigor tratándose de dinosaurios!”

 

pillTwitter el primer medio donde se publica

Para investigadores y coleccionistas de las ya innumerables aportaciones de Twitter como sistema de alerta en casos de catástrofes. Cuando esta semana cayó el avión turco cerca del aeropuerto holandés, de Shiphol, una vez más funcionó el microblogging. Ernst Poulsen lo cuenta con detalle en E-Media Tidbits: “Two eyewitnesses reported on the crash using Twitter: @nipp and @ansgarjohn. Both were immediately picked up by international sources and interviewed. One example is this BBC Channel 4 interview with Jonathan Nip (scroll down to find it) In fact, one of the eyewitnesses said he had to stop tweeting because he was constantly talking to the news media.”

  

pillCinco diseños para observar

 La Society for News Design (SND) acaba de reconocer el diseño de un periódico mexicano y cuatro publicaciones europeas:

The News, de México (diario).

Akzia, de Rusia (bimensual).

Eleftheros Tipos, de Grecia (semanal).

Expresso, de Portugal (semanal).

Welt am Sonntag, de Alemania (semanal).

El tamaño y formato de las publicaciones vencedoras muestran la tendencia por el “periódico-revista”, un híbrido que antiguamente se asociaba con las revistas de estilo, dice la SND.

Knight Center

 

pillAyudas con condiciones, piden los sindicatos

La Asociación de Editores de Diarios Españoles (AEDE) ha anunciado que va a solicitar ayudas del Estado para superar la crisis del sector. Pedirá reducciones en el IVA por la venta de prensa, ayudas para la innovación tecnológica y el estímulo de la lectura, entre otras medidas. Según los editores, los poderes públicos deben contribuir a la estabilidad de la prensa porque es la “garantía de una sociedad plural”.
La Junta Ejecutiva Federal de la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) responde que “celebra que la patronal se preocupe por la pluralidad y por la función social de la prensa. Pero también queremos recordar a la AEDE la necesidad de que exista pluralidad interna en los medios y la defensa de la información como un bien social y no como mera mercancía” y propone condiciones.

Rebelión.org    

  

pillLos usuarios de Facebook se han rebelado

Francis Pisani explica en Soitu lo ocurrido alrededor de Facebook, una de las redes sociales más populares. Todo empezó cuando Facebook introdujo una modificación en las ‘Condiciones de uso’, del contrato que aceptamos todos cuando nos conectamos a este sitio de redes sociales. El blog Consumerist (de la Consumers Union) denunció este cambio y en especial el hecho de que Facebook siguiera conservando la propiedad de nuestros datos incluso si damos de baja nuestro perfil.

  

pillPatética imagen de los periodistas en Gaza

Robert Fisk analiza la cobertura que los medios hicieron sobre Gaza en una entrevista con Stefan Christoff : “La prensa internacional dejó un margen para su propia humillación: Israel dijo a la prensa que no podía ir a Gaza y los medios realmente no trataron de hacerlo, así que la prensa se quedó fuera de Gaza y pontificó desde tres kilómetros de distancia (…)Ante el hecho de que los únicos periodistas que quedaban dentro de Gaza eran periodistas palestinos, las principales redes se vieron obligadas a poner sus reportajes en manos de árabes palestinos, que en muchos casos eran refugiados dentro de Gaza. Eso significa que había reporteros palestinos en el terreno que hablaban sobre su propia gente, sin trabas de periodistas occidentales que los interrogaran o que trataran de colocar un 50% de la historia de una parte y un 50% de la historia de la otra. Al Jazeera emergió como héroes del periodismo porque tuvieron su servicio internacional, su servicio inglés y también su servicio árabe operacionales en todos los aspectos desde oficinas dentro de Gaza. Palestinos individuales que trabajan para organizaciones noticiosas occidentales mostraron que podían ser periodistas competentes, y la imagen de los periodistas occidentales clavados fuera de Gaza fue tan patética como lo que es crecientemente su información sobre Oriente Próximo.”

Entevista traducida en Rebelión 

 

pill¿Locura u oportunidad?

Un emprendedor tiene una idea -parece que bastante generalizada- de crear un medio, lo plantea en su blog y le llueven sugerencias. 125 comentarios, algunos con ideas frescas.

Alenjandro Suárez Blog    

 

pillLa Red obliga a rectificar a El País

En internet son tantos los actores de la comunicación que intervienen que los ojos vigilantes también se reproducen exponencialmente. Hay que asumir y, mejor aún, extremar el cuidado en la verificación antes de publicar. Borrar una noticia no sirve de nada, la Red obliga a rectificar. Lo sucedido el miércoles 25 de febrero con Elpaís.com es una prueba más de ello. Esa tarde, durante varios minutos, el diario digital inculpó al portavoz del PP, Esteban González Pons, en la trama de corrupción que investiga el juez de la Audiencia Baltasar Garzón.

233grados.com    

 

pill¿Cambiar la Ley para publicar sondeos antes de las elecciones?

Según el artículo 69 de la Ley Electoral – que data de 1985-, los medios de comunicación españoles no podrán difundir los resultados de los sondeos realizados con motivo de las elecciones gallegas y vascas. Dicho artículo, que también obliga a acompañar todos los resultados con una ficha técnica del sondeo, ‘ha quedado obsoleto’, según Lluís Fatjó-Vilas, presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Investigación de Mercados y Opinión Pública (ANEIMO): ‘discrimina por un lado a los medios españoles y por otro a los ciudadanos que no pueden hacerse eco de estos datos a través de Internet’. ANEIMO reitera su petición de reformar esta ley para que los medios puedan publicar encuestas electorales durante los cinco días previos a las votaciones.

PRNoticias   

 

pillFermín Bocos, un periodista prudente

Sobre las guerras entre periódicos y políticos, Fermin Bocos dice: «A mis alumnos de Periodismo siempre les digo que no se metan en guerras de generales, ellos tras dos o tres batallas firmarán la paz y quedaran las heridas entre la tropa».

El Comercio

 

pillCambios en la defensa del lector de El País

La periodista Milagros Pérez Oliva (Eriste, Huesca, 1955) será la nueva defensora del lector de El País en sustitución de José Miguel Larraya. El defensor del lector carece de responsabilidades ejecutivas en la estructura del diario y tiene facultades para realizar las averiguaciones internas que considere para aclarar las dudas de los lectores o para explicar los temas sobre los que crea que se debe dar una explicación a los lectores. En El País publica sus comentarios los domingos. Entre los periódicos que cuentan con un defensor del lector figuran The New York Times, The Washington Post, Le Monde, The Guardian o Folha de São Paulo.

El País

  

pill¿Qué significa bizarro?

No es una pregunta de Trivial. El término, cada vez más utilizado en ciertos círculos de gente joven, se emplea mal por un defecto de traducción. Lo peor es que, por su actividad vírica y su efecto de ‘falso amigo’, se está extendiendo muy rápidamente.

Buscadoor   

 

pillPeriodismo es eso que sale en los telediarios…

“La mayoría de lo que se ha visto, oído y leído sobre Marta del Castillo no es periodismo. Periodismo es eso que sale en los telediarios, pero no lo que aparece en esos programas. Lo único que podríamos demandar desde el periodismo es que se abandone el formato profesional periodístico y se aborde desde otro punto de vista y que quienes no cumplan con las normas de ética sean expulsados de las asociaciones de periodistas. No podemos convertir el periodismo en un espectáculo como en la película El gran carnaval.”, escribe Fernando Santiago. Me ha recordado que Kovach y Rosenstiel escribieron que “En Estados Unidos, el periodismo se ha visto reducido a una simple tautología: periodismo es lo que los periodistas dicen que es periodismo” ( pag.23). Pues eso. Iba a escribir una entrada, pero ahí queda la idea sin desarrollar.

El País

En la sociedad del conocimiento cambian antes los conceptos que las máquinas

No sé si nos estamos perdiendo en debates apasionados -y apasionantes- sobre nuevas máquinas  y software (en inglés) mientras se nos escapa algo esencial: lo que está cambiando a nuestro alrededor son conceptos, es la forma de percibir y entender el mundo. Siento la necesidad de frenar, de parar un poco y reflexionar con perspectiva sobre la lavadora en la que estamos metidos. Y mientras no salgamos para coger altura,  no veremos el bosque sino algunos árboles. Lo bueno es que somos muchos intentándolo. Lo malo es que el día sólo tiene 24 horas, y hay que estar atento a muchos fogonazos.

(vídeo, 4:10 m.)

La magnitud es global y esta nueva revolución que sufre la información necesita a los periodistas como gestores profesionales que somos de la información. (El vídeo dice que es la segunda revolución, supongo que se refiere a la imprenta como la primera y que ahora estamos en la etapa digital. Quizá sería más exacto hablar de la tercera, pues antes ya fue una revolución en sí el descubrimiento de la propia escritura. También he pensado que se refiere a un segundo paso en la Revolución Industrial, antes estaría el provocado por las máquinas y ahora, el de la información)

Pero, cuidado, como ha señalado Hiroshi Tasaka, la sociedad del conocimiento plantea una paradoja:

(vídeo, 6:44 m.)

Hay que volver a los escalones primarios para explicarlo, tal y como lo hizo Lamo de Espinosa: primero está la información, que es inerte y se puede acumular y es el objeto de trabajo del periodismo; después. En el segundo escalón, cuando la información se estructura conforma el conocimiento, que permite actuar y construir. En el escalón superior, la sabiduría es la meta tanto individual como social.

Los periodistas gestionamos el primer escalón, la información. Tenemos una de las llaves para que la sociedad del conocimiento se estructure correctamente. Las dudas surgen -es lógico- en un momento de cambio drástico de paradigma cuando la red demuestra que tanto información como conocimiento, los dos capitales considerados básicos previamente, se reproducen por sí mismos. Es uno de los efectos de la revolución social 2.0 de la que tanto hablamos.

Es cierto que en economía si yo tengo dos y te doy una, repartimos y pierdo una. En la sociedad del conocimiento repartir significa que nos enriquecemos los dos. Con la sabiduría no es tan fácil. Aún no hemos descubierto ni siquiera sus mecanismos, que están lejos de una simple articulación de conocimientos. Es un bien invisible y no cuantificable. Tampoco está tan claro que se pueda transmitir. Cuántos catedráticos repletos de conocimientos se alejan del concepto que yo tengo de sabio.

Pero, para volver al periodismo. Si la revolución 2.0 va a cambiar completamente todos los principios económicos que conocíamos hasta ahora. ¿Por qué todavía hay periodistas que se niegan a compartir la información? ¿Necesitan más información ellos mismos o un poco de sabiduría para comprender la profundidad de los cambios?

A lo mejor los mecanismos de la inteligencia colectiva también se ponen en funcionamiento en la profesión. Quizá sólo haya que esperar a que la suma de acontecimientos socioeconómicos y tecnológicos desencadene la respuesta de la multitud. Estaremos atentos.

¿Una exclusiva en un blog es un pensamiento personal?

“Exclusivo: Por qué la infografía salvará al periodismo”
Con este atrayente título explica Javier Errea tres ideas con trascendencia:

Primera, que la entrada no es una exclusiva, sino su propia pensamiento (eso creo). ¿Hemos pasado de las ‘exclusivas’ más propias del papel, porque sólo las tengo yo, a los ‘exclusivos’ blogosféricos, porque sólo lo pienso yo?

Segunda, que el periodismo necesita salvarse, o sea que está muy mal.

Tercera, que será la infografía el género que sustituirá a la tradicional fórmula Información=Título+Texto+Foto.

Pasen y lean. Como adelanto, unos párrafos:

“¿Te imaginas un artículo editorial sin palabras? ¿Y una crónica política en forma de cómic? ¿Se podría informar de una junta de accionistas de un banco empleando tan sólo preguntas y respuestas, y una ficha al margen con puntuaciones a modo de recomendaciones cinematográficas?”

¿Será ésta la primera aportación para mi selección de ideas de periodismo imaginativo?

“Los lectores huyen porque no contamos las historias que demandan… pero también porque no las contamos como las demandan. El problema no es sólo el qué, como se ha venido diciendo, sino también, y al mismo nivel, el cómo.”

“Claro que para que la infografía pueda contaminar la narrativa periodística y ampliar sus horizontes casi ilimitadamente hay que aceptar que la ortodoxia no existe (…) He escuchado muchas veces la frase mágica: ‘Eso no es infografía’. Era como mentar la bicha. Quien la pronunciaba se imbuía de una autoridad emanada del cielo infográfico, y desde esa autoridad se desacreditaban muchos trabajos de colegas. Me incluyo, ¿eh?”

“Ya no sólo es la línea sobria y ortodoxa de The New York Times la única válida, ni mucho menos. Hay otras igualmente válidas.”

 

“En fin, lo malo es que eso supone para las empresas informativas apostar sin miramientos por la calidad: frente a recortes y pasantes, plantillas con más experiencia, más nutridas y más cualificadas. ¡Algún truco tenía que tener la receta!”