El periodismo ciudadano nos enfrenta a los profesionales con el fin de la intermediación

Tengo que reconocer que el término ‘periodismo ciudadano’ se ha impuesto. Ocurrió hace unos años lo mismo, cuando me dedicaba en exclusiva a informar sobre temas de salud, con la ‘adherencia’ de los pacientes a los tratamientos. Siempre pensé que la palabra adecuada debería ser ‘adhesión’. Adherencia aquí es una falsa tradución del inglés. En español significa capacidad de pegarse a algo. Pero la lengua la construyen los hablantes, ¿verdad?

Hoy estuve en la presentación del libro Periodismo ciudadano. Evolución Positiva de la comunicación. Óscar Espiritusanto, @espiritusanto, coautor de la obra y compañero en la Carlos III, habló al principio del acto, y con su habitual discurso persuasivo me convenció de que no hay que perderse en los términos. Es cierto que durante años lo hemos conocido como periodismo participativo y para muchos quienes lo ejercían eran informadores ocasionales. Pero Óscar piensa que se trata de un nombre artístico. Y recuerda que El Fary se llamaba José Luis Cantero. Muy elocuente, pero me he movido en el asiento cuando ha recordado que algunos, cada vez que se acordaban de él, decían “el mal llamado periodismo ciudadano”. Que conste que he mostrado en público mi pudor:

El estudio, coordinado por Óscar y Paula Gonzalo, miembros del equipo editorial de Periodismociudadano.com, se muestra como un análisis en profundidad de lo que significa la desintermediación informativa que estamos viviendo. Más de una veintena de casos en todo el mundo, narrados en primera persona, ilustran lo expresado.

La obra aún no está disponible, pero pronto se podrá descargar de la red bajo licencia CC.

Un prólogo destacado

Howard Rheingold es prologuista de lujo del libro. Y centra certeramente la cuestión:

Con cinco mil millones de teléfonos móviles (centenares de millones de ellos equipados con cámaras) y dos mil millones de cuentas d internet, un porcentaje significativo de la raza humana dispone de una rotativa, una estación de radio, un organizados político y un mercado en su ordenador de sobremesa y en su bolsillo. Ahora mismo no está en absoluto claro si las instituciones en que se apoya el verdadero periodismo  van a sobrevivir o cómo lo van a conseguir.

¿Ha dicho Rheingold ‘verdadero periodismo’ de una manera intencionada? Parece como si quisiera dejar clara la contraposición con el periodismo ciudadano. Tendré que consultarlo.

Es cierto que cada vez más habrá una diferenciación entre periodista profesional -que informa regularmente, que maneja la expresión y las herramientas tecnológicas de una manera más depurada y cuyo objetivo es ganarse la vida- y periodista ciudadano –que cuenta lo que ha visto sin someterse necesariamente a una rutina periódica, al que no se le exige un acabado perfecto de su trabajo y que informa por el placer de compartir y contribuir al bien común-. Pero también es cierto que ambas modalidades están condenadas a convivir y a enriquecerse entre sí. Los ciudadanos, periodistas y no, saldrán ganando de este triunfo de la desintermediación comunicativa [sexto de los nuevos paradigmas de la comunicación recopilados por Orihuela PDF].

Lasswell ha muerto.

Howard Rheingold puntualiza que en esta convergencia de tareas en el quehacer informativo hay peligros y también oportunidades para el periodista profesional:

  1. Los periodistas no son solo reporteros que tuitean desde una manifestación o publican fotos de sucesos o eventos potencialmente noticiosos. Los periodistas trabajan fundamentalmente para verificar la información y las pistas que reciben de los ciudadanos. Muchos de los tuits que llegaron desde Teherán y Bombay resultaron no ser ciertos. No hay garantía de que la información que llega de primera mano sobre una noticia sea cierta. La verificación de la información recibida se ha convertido en una labor incluso más importante que la fuente de l noticia puesto que ahora esa fuente puede ser cualquier ciudadano desconocido, en lugar de un famoso periodista.
  2. Tratar de separar la información fiable de la poco fiable o inexacta es quizás la labor más importante de un periodista, pero está muy lejos de ser su única actividad. Los periodistas tratan de averiguar si hay más de un punto de vista sobre un asunto concreto y buscan a personas reputadas que les ofrezcan diferentes versiones o dimensiones de una historia.
  3. Los periodistas contextualizan los sucesos explicando su trasfondo histórico y cultural. Convierten los hechos en historias que ayudan a la gente a empatizar con las noticias.
  4. Aunque las instituciones sobre las que se apoyan las personas que realizan esa labor están cambiando, la necesidad de verificación, contextualización y la narrativa de esas historias no van a desaparecer, de hecho, esta necesidad e incluso mayor.

El reto va más allá de aprender a manejar la tecnología:

El desafío para los profesionales y los aficionados, consiste en entender la importancia de la búsqueda de la verdad a la hora de informar acerca de una noticia y el papel fundamental del periodismo en la democracia.

Son palabras mayores. No hay que decir más. Sólo leer el libro y mantener la mente abierta.

Más sobre periodismo ciudadano

Hay opiniones interesantes – y a veces discordantes- con respecto al término periodismo ciudadano. Seguro que este libro marca un antes y un después:

El País recoge el debate sobre el tema entre José Cervera y Javier Monjas en Huesca

“Me niego a denominar “periodismo ciudadano” a los contenidos generados por los usuarios” dice José Luis Orihuela

Visión de Eduardo Arcos

Opinión de Paper Papers, que apela al sentido común y cita a Juan Varela

Propuesta de una nueva ética en las redes sociales basada en la responsabilidad

 

ACTUALIZACIÓN. 2.12.2011: Ya está disponible el libro en PDF

 

Web 2.0: beneficios para el periodismo y la publicidad

1.- Web 2.0 en Periodismo

El pasado martes 19 de febrero en un seminario de la Fundación Telefónica de Lima, en Perú, Juan Carlos Luján, periodista, profesor y responsable de Vida y Futuro en el diario El Comercio, habló sobre el nuevo ecosistema informativo abierto por  web 2.0, redes sociales, blogs y el periodismo ciudadano.

En su conferencia sintetizó qué es la web 2.0 y explicó cómo se replantea y distribuye la información y qué aplicaciones tiene esto en el periodismo, con una parada en los espacios colaborativos peruanos. De la charla me ha llamado la atención sobre todo la importancia que da a la “actividad” por parte del usuario.

Ponencia de Juan Carlos Luján. “Web 2.0: Aplicaciones en el periodismo. El nuevo ecosistema en la Red”:

Creo que hay que insistir más en su idea central de “actividad” por parte del usuario en la web 2.0. Me parece un paradigma que está cambiando tanto como la triada revolucionaria: interactividad,hipertexto y la multimedialidad.

Una parte considerable de la audiencia tradicional, quizás sus hijos, se ha aburrido de lal pasividad y ha tomado la iniciativa en cuanto ha tenido la herramienta para hacerlo.

Vía Periodismo Ciudadano

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 2.- Web 2.0 en Publicidad

Los nuevos modos de comunicar que han llegado con la irrupción de la web 2.0, se analizaron también, desde el punto de vista de la publicidad en el II Foro de Innovación Publicitaria de Unidad Editorial, celebrado el día 21 en el Museo Reina Sofía de Madrid.

Anunciantes y agencias ven muchas posibilidades en este nuevo escenario, muy aprovechable como parte de la estrategia publicitaria. Así lo explicaron David Jones, consejero delegado de Euro RSCG Worldwide y Ezequiel Treviño, director creativo ejecutivo de Nimblefish Technologies. En este nuevo entorno colaborativo predominan

Ezequiel Treviño, director creativo ejecutivo de Nimblefish Technologies de San Francisco, presentó el organigrama de las diferentes redes sociales y las relaciones que se establecen en ellas. Cada una tiene unas características diferenciadas, con grados de especialización temática y de vinculación entre sus miembros.
Según Treviño, la única manera de aprovechar las comunidades virtuales para las marcas es creando valores:

“Hemos perdido la capacidad de imponer, ahora nos toca atraer.”

Parece que los publicistas marcan camino. Es interesante comprobar que no vean ningún fantasma de competencia, sino un nuevo campo con muchas posibilidades para desarrollar su actividad.

En su intervención, Pedro J. Ramírez, director de El Mundo, afirmo convencido:

Todavía estamos en la Prehistoria de internet, ya que el techo es infinito en cuanto a posibilidades de desarrollo.

Sé que sabes, aunque hablemos de ciencia

science-2-point-0“Science 2.0: Great New Tool, or Great Risk?”

‘Welcome to a Scientific American experiment in ‘networked journalism’, in which readers—you—get to collaborate with the author to give a story its final form.’

 Así comienza la introdución del artículo-experimento de “networked journalism” que hace Mitch Waldrop en Scientific American. El texto se publica ahora como borrador y, después, , como si de un wiki se tratara, los lectores lo van enriqueciendo con opiniones y datos.

El periodismo participativo ha llegado también a la ciencia, que ya se ve empapada por la corriente 2.0. Al fin y al cabo, uno de sus principios es ‘los lectores saben más que yo’. Aunque yo sea científico piensa Waldrop.

Ya lo decía Dan Gillmor: “Para mantener un cierto nivel de credibilidad, The New York Times invierte mucho tiempo y esfuerzo en revisar y comprobar lo que publica. Algunos blogueros también lo hacen. Todo es cuestión de responsabilidad.” ¿Por qué no se va a aprovechar esa potencia en ciencia?

Scientific American se baja del púlpito, ‘sabe que sus lectores saben’ y quiere ‘conversar’ con ellos. Jo, qué rápido va esto.  

Veremos la versión definitiva del artículo en mayo.

Vïa: Periodismo Ciudadano

Interesante releer (sobre todo los que se mostraron escépticos en su momento, que los hubo): capítulo 5 de “Nosotros el medio”, “Cómo las audiencias están modelando las noticias y la información”

Y aprovecho para recomendárselo (y mucho) también a quienes no lo hayan leído todavía. El libro es de descarga gratuita.