• "Señor Boot, soy un periodista de 250 dólares a la semana. Se me puede contratar por 50. Conozco los periódicos por delante y por detrás, de arriba abajo. Sé escribirlos, publicarlos, imprimirlos, empaquetarlos y venderlos. Puedo encargarme de las grandes noticias y de las pequeñas. Y, si no hay noticias, salgo a la calle y muerdo a un perro. Dejémoslo en 45." (Charles Tatum / K. Douglas en 'El gran carnaval', Billy Wilder)
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Repensar la noticia y definir el nuevo diario, posibles soluciones a una crisis inacabable

Como cada cual, asisto ensimismado y con orejas, ojos y demás sentidos muy abiertos al espectáculo de una información sometida a “la centrifugadora digital”, (Fogel y Patiño dixit). Insisto en que hasta ahora hemos hablado mucho de tecnología y demasiado de economía, pero poco de periodismo. Sin embargo, parece que las mentes más despiertas empiezan (afortunadamente) a reaccionar y a recordarnos dónde estamos.

El último análisis sobre la situación es de Pepe Cervera, quien , brillante como siempre, expone sus ideas en el Congreso Andaluz de Periodismo Digital de La Rábida (15-16 sept. 2011). Previamente Cervera ha desarrollado su tesis en su blog. Demoledor. Reproduzco párrafos, pero aconsejo lectura detenida en origen:

1. Situación desesperada.

Ya hemos recortado todo lo recortable, reasignado todo lo reasignable, reducido todo lo reducible. Hemos quitado, simplificado y despejado; hemos reprogramado, reajustado, minimizado y niquelado. Nuestros productos no tienen un gramo de grasa de sobra, y nuestros compañeros no tienen un minuto del día libre.

El trabajo de los redactores lo hacen becarios, el de los redactores jefe, redactores, el de los subdirectores, redactores jefe; cuando no hacen becarios todos los trabajos, y aún se mantienen dobles estructuras de sueldo y condiciones entre unos y otros. Donde debía haber 15 haciendo el trabajo de 10 hay 5 haciendo el trabajo de 15, y ganando lo que debieran cobrar 2. No queda un coste por recortar, un recurso por aprovechar, un esfuerzo por exigir en el nombre de la empresa y la profesión. Y pronto no quedará un periodista por despedir.

2. Hemos reaccionado, pero mal.

Lo hemos probado todo en muros, murallas, vallados, cercos, tapias, paredes, tabiques, cercados, alambradas, barreras fijas y móviles y otros dispositivos de control. Hemos cobrado, regalado, ofertado, vendido y revendido. Hemos demandado, amenazado, suplicado y hasta mendigado. No ha servido de nada. Nos hundimos.

 3. La solución pasa por reinventar el periodismo.

Nuestro problema, damas y caballeros, es de producto [no de modelo de negocio]. La gente ya no necesita diarios de 64 páginas, ni noticias 10 segundos antes que el vecino, ni informativos de 30 minutos. El público recibe demasiada información, está anegado de datos, y no necesita productos que incrementan la infoxicación que sufre, en lugar de aliviaría.

PRIMERAS PROPUESTAS DE PEPE CERVERA:

A)    Tenemos que redefinir la noticia, el átomo de la información. Los valores de rapidez y exclusividad carecen de sentido en un entorno de sobreabundancia de información; ya no vale ser el primero, es más importante ser el mejor.

 B) No basta con contar lo que pasa; hay que explicar qué significa, de dónde viene, cuáles son sus consecuencias. Y para ello no hay que distinguir por secciones, o por formatos, o por medios; hay que usar todos los recursos disponibles y necesarios para contar mejor la historia. Hay que usar texto, fotos, vídeos, visualización de datos, geolocalización y enlaces en función de lo que queremos contar.

C)   Hay que replantear lo que ofrecemos, cómo lo fabricamos y de qué manera lo ofrecemos. Hay que acabar con las secciones y con los feudos, con las barreras entre soportes y con el tradicional reparto de funciones y tareas. Hay que inventar un nuevo núcleo informativo desde la necesidad del usuario y las herramientas disponibles. Y seguir haciéndolo según surjan nuevas posibilidades. Tenemos que repensar, y rehacer, el diario generalista; entendido como paquete de información.

D) El medio futuro en la red no tiene por qué, ni puede, tratar todos los temas y cubrir todas las informaciones. La idea de contar el mundo al mundo para todo el mundo carece y de sentido. El diario generalista de audiencia general ha quedado obsoleto. El futuro son medios segmentados, de audiencias reducidas pero rentables, de redacciones pequeñas y de alcance informativo menor. Se ha terminado la era industrial de los medios; hay que regresar a los talleres de artesanos que fabrican noticias de alta calidad que no interesan quizá a todo el mundo, pero que son las mejores para aquellos que sí están interesados.

E) Si queremos que el periodismo viva tenemos que pensarnos seriamente cuál es la esencia del periodismo, y qué es accesorio. La noticia tal y como la conocemos, el diario y sus valores han formado parte central de lo que somos, pero no son la esencia de la profesión ni del papel social de nuestra industria. Para que sobreviva nuestra esencia hay que abandonar lo accesorio y abrazar lo importante, que es informar lo mejor posible.

No puedo evitar comparar el razonamiento con el de los indignados del 15M ante un sistema económico global que no funciona y que nos está machacando a todos. Los economistas y los políticos buscan las soluciones donde no pueden encontrarlas y los problemas se perpetúan. En periodismo ocurre lo mismo. Puede que Pepe tenga razón. No es un problema de negocio, sino de producto. No es un problema de empresa sino del papel que juega la información (profesional) en el nuevo mundo que estamos construyendo.

Nos centramos demasiado en la economía, en el beneficio, en la publicidad, en el puesto de trabajo y desviamos la mirada al proceso tecnológico. Los efectos del ciberespacio son prometedores, pero de momento el optimismo tecnológico no se cumple. Los nuevos luditas se cargan de razones y aportan datos de una profesión devastada.

La urgencia de los datos económicos y lo arrollador de la novedad tecnológica despistan. Nos olvidamos de los procesos que generan estos efectos (Boczkowki, pág. 14) y nos centramos demasiado en lo revolucionario de la tecnología online. Muy a menudo se pasan por alto las formas en que los usuarios –que somos todos- incorporan a su actividad diaria los cambios tecnológicos. Y el anunciado sunami acaba arrollándonos. A no ser que reaccionemos. Estamos a tiempo.

Ecos de la WAN desde Suecia

Con el congreso de la Asociación Mundial de Periódicos (WAN, por sus siglas en inglés) hay noticias de la cúpula, y eso siempre da cierta sensación de tranquilidad en las bases. Cerca de 1.800 altos directivos de periódicos procedentes de 113 países han vendido sus posiciones, reflexionado sobre la situación del negocio y avanzado el futuro multimedia de los profesionales. La conclusión que yo saco es que, al menos de momento, no tenemos que acudir a ningún funeral por la profesión.

Pero voy a ponerme unas gafas como las de Varela antes de hacer un pequeño rastreo por la red:

Escenario fragmentado (J. C. Escribano):

‘No hay quien lleve las de ganar en un escenario tan fragmentado’, se permitió afirmar ayer el presidente de la WAN, en un debate sobre los escenarios posibles que enfrentan los diarios.
 
 

El presidente de la WAN es Gavin O Reilly, irlandés, presidente de un conglomerado de medios que incluye periódicos tan respetables como The Independent , de Londres. Es posible que su observación condense en un sentido el ánimo de ambigüedad prevaleciente en muchos momentos de esta reunión.

La industria de los diarios está en crisis desde la perspectiva de la circulación de ejemplares y de la atracción que otros medios de comunicación, en particular electrónicos, ejercen sobre los jóvenes. Pero el diario sigue siendo en todas partes el instrumento de comunicación de mayor respetabilidad e influencia política, cultural y social. 

Las interrogantes del negocio (J. C. Escribano):

Hay quienes dicen que dentro de algo más de un lustro la mitad de los ingresos publicitarios de los medios provendrá de lo que se produzca en la Web. O Reilly contesta que lo que por ahora sabemos es que el 60% de esa riqueza se concentra en la suma de Google y de Yahoo!, con lo cual queda poco para los demás. O sea, dijo, que cuando se hacen inversiones, dentro o fuera de los diarios, no debe pasarse por alto que las decisiones están, hoy por hoy, más fundadas en suposiciones sobre lo que puede ocurrir que en hechos comprobados.

 

 

 

 

Nadie ha dudado aquí que la historia de cuatrocientos años de la prensa gráfica seguirá por un tiempo sometida a tensiones que, si bien pueden dejarla con vida, cambiarán hasta algunos de sus principales cimientos. ¿Terminarán tal vez los diarios siendo todos gratuitos, como esos que nacieron la década pasada, en Suecia? Hoy, son más de trescientos en todo el mundo, y gravitan con fuerza en varios países; España, entre ellos. O Reilly admitió la validez de aquel interrogante.

Más que como interrogante, se aceptó como certeza verificada en lo que sucede a diario que la primicia, la anticipación noticiosa de que algo nuevo se ha producido o está por producirse, constituye ya parte del territorio digital. Lo que aún carece de verificación suficiente, en la transición en curso, es si a estas alturas los lectores están suficientemente dispuestos a aceptar y requerir de los diarios que se concentren, a expensas de la noticia pura, en la explicación de las implicancias de cuanta novedad se suscite. Y pidan, en ese tren, más exámenes interpretativos a cargo de firmas capaces de garantizar la profundidad del análisis, la relevancia del comentario y la prestancia de prosas que realcen el contenido de lo que se publica.

¿Objetivo ganar dinero? (Javier Moreno):

El periodismo es negocio, pero no consiste sólo en ganar dinero. Cuando resulta necesario, hemos de levantar nuestra voz en defensa de los valores democráticos y los derechos de los ciudadanos, frente a los gobiernos y las grandes empresas. Esto es algo que está en nuestros corazones y nuestras almas. Desde hace 200 años, y así seguirá durante décadas. En el periódico impreso y en el digital. Y eso es algo que ningún Google va a hacer, nunca.

Google asegura que por ahora no competirá con los diarios (Federico Türpe):

Al vicepresidente de Google Inc. le preguntaron si el megabuscador planeaba incursionar en la generación de contenidos periodísticos, algo hasta ahora exclusivo de las redacciones de diarios, las verdaderas usinas de información del planeta de las comunicaciones.
El hindú Nikesh Arora, el segundo de la compañía en orden de jerarquía, devolvió la consulta con una sonrisa relajada, casi como si fuera el dueño de internet. “Somos una empresa de soluciones tecnológicas, y pensamos permanentemente en resolver los problemas de la gente, para que ellos puedan encontrar lo que buscan y para que, además, encuentren contenidos de calidad. La tarea de generar contenidos es de ustedes (los diarios) y la nuestra es que los encuentren. No tenemos pensado, por ahora, generar contenidos”, tranquilizó.

¿La Web 2.0 dará lugar al Periodismo 2.0? (Federico Türpe):

El editor del Saturday Times, George Brock, del Reino Unido, reflexionó: ‘se dice que en materia de noticias el futuro está en compartir. Evidentemente, la participación de los lectores, los contenidos generados por los usuarios y las redes sociales influirán en el futuro del periodismo. ¿Para bien o para mal? ¿Cómo pueden ambas formas de inteligencia colectiva -la sala de redacción y la audiencia- colaborar y dar a luz al Periodismo 2.0? (…) En el mismo panel estuvieron Kathleen Carroll, vicepresidente y editora ejecutiva de Associated Press (EEUU); Pierre Bellanger, fundador y CEO de Skyblogs y Skyrocks, el sitio francés de rock que visitan más de 20 millones de personas por mes; y Bosse Svensson, director general de MKT Media de Suecia, una especie de gurú eslavo de la hiperlocalización de la información.
Carroll dijo que la participación de los lectores en internet podía ir enriqueciendo la información del papel durante el día, de manera que la noticia del impreso del día siguiente tuviera el valor agregado de la gente que sigue al propio diario.
Svensson defendió la producción de noticias locales como única forma de que los diarios construyan comunidades, a la vez protegidas de monstruos como Google, mientras que Ballenger, como buen francés, apostó a la libertad y a perderle el miedo a la opinión de la gente en la web: dos elementos que, en conjunto, generan una inteligencia colectiva de un valor incalculable.
En síntesis, todos enfrentaron diplomáticamente a Nikesh Arora, o a Google; y entre todos apenas pudieron detenerlo por un rato; el mismo rato que dura un panel.

Mojo’ y participación de usuarios (J. C. Escribano):

 
 
 

Las especulaciones teóricas [en el congreso], por interesantes que hayan sido, cedieron en importancia ante hechos concretos, como el crecimiento notable del papel de la telefonía sin hilo en la transmisión de informaciones por imágenes o textos. En la última reunión del Foro de Davos, la agencia Reuters repartió entre los delegados dispositivos celulares -entre ellos, a algunos de los empresarios de mayor influencia mundial-, a fin de que entrevistaran a los colegas y enviaran los reportajes a esa agencia de noticias.

En definitiva, se trataba de un paso más en dirección de un proceso interactivo de generación de informaciones y comentarios que crece como fenómeno en todos lados. En Francia, en las últimas elecciones municipales, Le Figaro , el tradicional periódico parisiense, aplicó un sistema por el cual tuvo la posibilidad de poner en su servicio de Internet información generada por personas residentes en las 38.000 villas, pueblos y ciudades en que se divide políticamente el país.

 

 

El periódico de la señora Merilainen tiene establecido un premio mensual para el bloguero que envíe al mes el más sesudo comentario de las noticias que se publican. ¿Por qué no poner en práctica en casa algo parecido?

Formas de entender la integración, por áquí (Javier Moreno)

Aunque bajo ningún concepto pensamos que el ritmo, la agenda y los ciclos de las noticias de ELPAÍS.com dependan o deban depender de la edición impresa. Eso ya lo hemos aprendido (…) Aunque el tráfico en la edición digital no determina los contenidos de la impresa, sí facilita pistas sobre qué interesa más a nuestros lectores. Ellos hablan. Y nosotros les escuchamos.

Hemos cambiado la manera en que hacemos periodismo, la manera en que lo distribuimos y, más importante aún, la manera en que ambas redacciones se perciben a sí mismas y trabajan juntas (…) Hemos conseguido elaborar una respuesta conjunta a las noticias de última hora y los redactores de la edición impresa empiezan a dotar diariamente a sus noticias de una aproximación multimedia.

Formas de entender la integración, por ahí:

The New York Times y The Wall Street Journal, dos periódicos que, a diferencia de EL PAÍS, han apostado por un modelo de integración plena de las redacciones impresa y digital.

Jim Roberts, director de la edición digital de The New York Times, ha defendido un modelo de redacción integrada que permite incorporar cada vez más elementos multimedia a la información generada por el diario y ganar eficiencia en el proceso informativo. Una dinámica para la que, sin embargo, ha sido preciso desterrar algunas viejas prevenciones tanto en el equipo digital como en el de la edición impresa. “Para algunos [miembros de la redacción digital] el periodismo era sencillamente algo que debía ser tolerado pero no asumido como propio”, mientras que “los periodistas digitales eran tratados como meros ayudantes”. Una dinámica que el diario ha ido modificando mediante una forma de trabajar cada vez más coordinada.

Alma Latour, director del wsj.com (edición digital de The Wall Street Journal), también ha defendido un modelo de redacción integrada en el que los periodistas de la edición impresa realizan cada vez más piezas multimedia, incluidos vídeos. Latour ha exhibido algunas de las primeras piezas audiovisuales elaboradas por la edición impresa, de una calidad sin duda mejorable, para explicar con una buena dosis de humor que se trata de un proceso de aprendizaje mutuo en el que la dinámica de trabajo debe ir afinándose paso a paso.

Lisbeth Knudsen, directora de Berlingske Tidende, también ha defendido el papel de la prensa como pilar de la sociedad democrática y la necesidad de que se transforme para garantizar su pervivencia futura: “No tenemos otra opción. Hemos de lograr que funcione”.

Knudsen, que ha apostado por la integración plena de las redacciones impresa y digital, ha señalado que “el viejo buen periodismo ya no es suficiente; hemos de repensarlo y crear modelos integrados”. Knudsen opina que los periodistas ya no son los únicos protagonistas de la información; que los ciudadanos y lectores “han irrumpido en los antiguos circulos de poder” y que “los viejos hábitos han muerto”.

Todos los participantes en la mesa han coincidido en que Internet supone una transformación radical en ia manera de ejercer el periodismo que implica una colaboración cada vez mayor entre los equipos de la edición impresa y la digital, sea cual sea el modelo de negocio futuro de la industria.

Los asistentes al congreso aprovecharon la jornada de clausura para reelegir por los próximos dos años a Gavin O”Reilly, director del grupo irlandés Independent News & Media PLC, como presidente de la WAN.