Prensa de cuchillos afilados

Hoy he echado un vistazo tranquilo a “Se nos ve el plumero. Noticias (y no noticias) comparadas”, el blog de Martínez Soler,  y no quiero que se me os escape su entrada del pasado 22 de enero: “Cuchillos gratis, fuera de los titulares de pago”.

“Si Federico (por García Lorca) levantara hoy la cabeza… Quizás se sorprendiera, como muchos de nosotros, al comprobar que los cuchillos más afilados no son los que brillan a diario en los titulares de la prensa. Ahora te los dan gratis, al comprar el diario por un euro, o te los venden por un euro y, a cambio, te regalan el diario (…) Hoy me enteré de que, agotados los utensilios de cocina, los diarios de pago van a vender y/o regalar productos textil-hogar (servilletas, mantelerías, toallas, etc.). Debemos estar atentos para cuando acaben con la cocina y el comedor y le toque el turno al cuarto de baño o al dormitorio. Junto a promociones tan afiladas, los titulares pueden parecen hermanitas de la caridad.”

Una delicia de post, más afilado que los cuchillos, los titulares o el mensaje de las fotos que compara. Sirva esto de adelanto para los que quieran seguir el enlace:

“¿A qué diario de pago pertenece la foto del alcalde Gallardón, entretenido con su móvil sin antender al discurso de su jefe Rajoy?

¿A qué diario de pago pertenece la segunda foto de Gallardón aplaudiendo con fervor el discurso de su jefe Rajoy?

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Una forma de vida, pero no hacemos literatura

Para quitarme el mal sabor y la negatividad desperdigada en el post anterior, he entrado en otras páginas de estudiantes de Periodismo.

En Intertextual.com.ar leo una interesante reflexión de un alumno de primero (18 años):

“El periodismo es una forma de vida, un camino que se elige desde chico… no creo que periodista sea solamente aquel que consigue un título y lo cuelga en la pared.”

Sin embargo, no estoy de acuerdo con este párrafo:

 “Periodismo para mí es escribir con ganas sobre algo, es hablar no solamente porque se puede sino porque se quiere, y porque es realmente para lo que uno fue creado”.

Eso podría decirlo un literato. Creo que falta la intencionalidad: para qué escribimos los periodistas.