Integración de redacciones vs. integración expandida

A veces pienso que la integración de redacciones parece un pensamiento único, porque lo de inevitable me suena a cantinela de economista liberal proponiendo recetas macroeconómicas. Brillante, como acostumbra, también Pablo Mancini reflexiona sobre el huracán de convergencias redaccionales que arrasa el mundo periodístico y sobre la oportunidad que puede significar para superar una fase de obsolescencia empresarial y, de paso, reinventar la fábrica de noticias:

Es un error seguir centrando el debate de la integración en la guerra Internet Vs. Papel. En la coyuntura extrema que atravesamos, con medios periodísticos tradicionales inmersos en una doble crisis financiera y de credibilidad, y con medios digitales que aún no encuentran modelos de negocios sustentables, lo primero que tenemos que hacer es declararnos agnósticos del soporte. Y enfocar todo nuestro esfuerzo en el periodismo y el futuro del negocio.

(…) Gerentes y editores de toda la región vuelan decenas de miles de kilómetros por año en busca de la receta perfecta para la integración. Consultoras de variado calibre ofrecen servicios para dejarnos integrados. Durante estos diez años hemos viso de todo.

(…) El periodismo y los medios son pacientes difíciles en esta época en la que todo termina topándose con Internet, un entorno donde las reglas, especializaciones y procedimientos, productos y servicios, están en permanente revisión. En ese contexto, la integración de redacciones es una prescripción con diagnóstico postergado. Como Dr. House, estamos sometiendo a nuestro paciente -la industria, el medio, la profesión- a una serie de hipótesis. Un tratamiento de integración que tiene un componente de experimentación, de prueba y error, inusual en los medios.

Mancini piensa que la integración de redacciones es, tal y como se está desarrollando, “un proceso para poner a prueba nuevas mecanismos de eficiencia en la gestión de contenidos”. Propone lo que denomina una “integración expandida”, en la que las audiencias contribuyen -lo están haciendo ya- a generar una transformación de mayor alcance. 

Bueno, que si lo dice otro tan bien, mejor aconsejar que lo lean “integro” en su blog de origen:

Integración expandida: las nuevas redacciones, Pablo Mancini

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Píldoras periodísticas para el fin de semana

pill¿Trato de favor a Unidad Editorial en las mediciones online?

Los últimos datos de febrero sobre la audiencia de Internet en España    han provocado una fuerte polémica por las presuntas irregularidades cometidas por los medios del grupo Unidad Editorial en la medición, que dieron como resultado crecimientos espectaculares en sus cifras de usuarios.

Según los resultados que se hicieron públicos este martes, Elmundo.es ganó un 75% de usuarios únicos mensuales en febrero y Marca.com, un 85%. Los responsables de estos medios atribuyen los datos al crecimiento natural provocado por el cambio de herramienta de medición, ya que acaban de pasar de la auditoría interna de OJD al sistema Market Intelligence de Nielsen que ya tienen el resto de medios españoles.

A finales de 2008 la OJD dejó de ejercer la doble función de medidor y auditor y cedió la primera a la multinacional Nielsen, a través de su herramienta Market Intelligence, instando a todos sus clientes a efectuar un cambio en us sistema de medición.

Quien mejor lo cuenta es 20Minutos 

Explicación de Arcadi Espada

OJD contribuye a pensar en un trato de favor

El País lo ve desde fuera  

Finalmente MediosOn denuncia irregularidades

 

pillCómo engordar los datos de difusión en los diarios de pago sin que se note

Cuando tanto se habla de volver al pago en internet para acabar con la gratuidad conviene repasar los ejemplares gratuitos y de venta en bloque a precios irrisorios o como financiación encubierta de los diarios de todo el mundo, Juan Varela hace una pertinente llamada de atención sobre la venta en bloque y las suscripciones colectivas, que sirven para engordar los datos de difusión.

 

pillLas televisiones públicas matizan el examen de calidad europeo

Las televisiones públicas europeas, a través de la European Broadcasting Union (EBU), explicaron esta semana en Bruselas su posición ante la próxima reforma de su sistema de financiación que ultima la Comisión Europea y que, entre otras cuestiones, supondrá que pasarán a ser tratadas como cualquier otro sector económico que recibe ayudas de Estado y, por tanto, tiene que cumplir una serie de requisitos.

Entre las novedades figurará que los programas que se emitan en las cadenas públicas de televisión europeas tendrán que pasar una especie de examen previo en el que se valorará si cumplen con el requisito de «servicio público», condición indispensable para recibir los fondos.

Desde la EBU no se rechaza la idea de que haya que pasar esa especie de examen previo «ex-ante», sino que éste tenga que fijarse a nivel comunitario ya que ellos consideran que cada país europeo es diferente y, como consecuencia, el servicio público de medios de comunicación debe reflejar la diversidad europea. Al mismo tiempo señalan que esta especificidad que tiene cada país hace que tengan que ser ellos mismos los que definan el concepto de servicio público referido a sus medios de comunicación.

Vía ABC 

pillLas privadas, por su parte, piden competencia leal

Por su parte, las empresas privadas de medios de comunicación de Europa, paraguas que agrupa entre otros a la Asociación de Televisiones Comerciales Europeas (ACT) y al Consejo de Editores europeos (EPC), pidió ayer en el Parlamento Europeo que se les garantice la aplicación de los principios de competencia leal en el sector en relación con los medios públicos.

Vía ABC  

 

pillRadio en internet, aún por desarrollar

El experto en comunicación Ángel Meseguer Conesa, doctor por la Universidad de Murcia, es el autor de un estudio en el que se indica que las emisoras que emiten de forma digital en Internet “no han explotado los servicios que ofrece la red”. Meseguer Conesa, que acaba de publicar un libro que es consecuencia de la tesis doctoral que defendió en la universidad murciana, opina que estas emisoras “se limitan a estar presentes en Internet y a emitir de forma simultánea su programación convencional a través de la red, sin desarrollar la opción de radio a la carta”.

Vía Soitu.es  

 

pillDe nuevo en Huesca 

El Congreso de Periodismo Digital se celebró en Huesca los días 12 y 13 de marzo. Una vez más, éxito de crítica y público. Entre todo lo leído, destaco:

Tascon en Huesca

‘El periodista como red social’, crónica de Juan Varela, que cuenta con una segunda entrega  

 

pillRediseño en Publico.es

Una nueva imagen para la página del joven diario. La impresión es, en general, muy buena, aunque hay quien le da un tirón de orejas porque piensa que ya era hora

 

pillCuando redes y periódicos se encuentran 

Diez usos que dan los periódicos a las redes sociales para salvar la industria en Mashable.com. Redes sociales, eventos, UGC, Apis… todo para que la prensa no salga fuera de la foto en la Internet social, buscando monetizar contenidos.

Vía El Selector de La Vanguardia    

 

pillViene Kindle, tiembla el papel

Un argumento de conveniencia para que el New York Times (o cualquier otro periódico) se pase del papel al Kindle (léase cualquier otro libro electrónico): la impresión le cuesta al año al legendario rotativo el doble que si regalara a sus suscriptores un e-book donde leer las noticias.

Silicon Alley Insider. Vía El Selector de La Vanguardia  

 

pillQué son los blogs y cómo dejar de confundirlos

José Luis Orihuela ha elaborado un interesante decálogo que contribuye a aclarar la difícil relación entre blogs y medios de comunicación

Vía Blogpocket  

         

pillRevistas que cierran (allí y aquí)

La revista estadounidense para hombres Best Life ha anunciado su cierre, y van…Gawker ha hecho un montaje con las portadas de las 23 que han desaparecido en los últimos meses en Estados Unidos debido a la crisis del sector. España ha tenido también hoy su capítulo con el cierre de OK!.

 

pillDiarios que cierran (allí)

Malos tiempos para los periódicos. El NYT publica una impresionante infografía con la representación gráfica del tremendo momento que atraviesa la prensa norteamericana. Una prueba más de la crisis global.

 

pillDespidos de periodistas (aquí)

Para que veamos que algunas ideas innovadoras flotan en el aire, Pau Llop presenta en su blog un mapa interactivo de los despidos producidos aquí, en España. El post, que no tiene desperdicio, se titula Los medios se están tragando a los periodistas

 

pillLos tribunales no entienden la integración de redacciones

Los periódicos europeos podrán ser demandados dos veces por las informaciones erróneas aparecidas simultáneamente en su edición de papel y su edición en Internet, según una sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Europa Press vía El Mundo  

 

pillThe Guardian se abre a los usuarios

El periódico británico The Guardian sigue los pasos del estadounidense The New York Times y abre su API (Application Programming Interface – Interfaz de Programación de Aplicaciones) a los usuarios. La llamada Plataforma Abierta permitirá a quien así lo desee reutilizar los contenidos del diario y su base de datos sin coste alguno para construir aplicaciones y servicios online a partir de ellos. La nueva funcionalidad, aún en pruebas, está limitada a las 5.000 consultas al día de todo el material que alberga la web desde su creación en 1999. Aunque no ha explicado cómo le sacará rentabilidad a la medida, The Guardian ha dicho que, como parte del acuerdo, pedirá a los usuarios que le ayuden a desarrollar el sistema de anuncios para esta plataforma

Vía 233grados.com     

 

pill‘La web es sólo la punta del Iceberg’

“Llegarán nuevas tecnologías mucho más poderosas que nos permitirán hacer cosas que jamás hubiéramos imaginado. Lo mejor está por llegar”. Así de contundente se expresó Tim Berners-Lee, el padre de la World Wide Web, en el apasionado discurso que pronunció en un abarrotado auditorio del CERN en Ginebra, para celebrar el 20º aniversario de su invento revolucionario (…) Uno de los caminos que Berners-Lee considera deben seguirse para que la Web continúe desarrollándose de la manera “que más favorezca a la Humanidad” es a través del Linked Open Data Movement, una iniciativa que pretende derribar las barreras actuales entre grandes bases de datos (como Wikipedia, Google, etc.) para vincular toda la información relacionada en la Web, de tal manera que sea mucho más fácil acceder a los datos que busca cada internauta.

Navegante  

  

pillMurdoch reestructura News Corporation

El empresario renueva las unidades de negocio de su gran cadena norteamericana, Fox, y compra el semanario ‘The Brooklyn Paper’.

Elmundo.es  

 

pillLe Monde Diplomatique denuncia censura en El País

Esta semana se ha hablado bastante de que la publicación mensual francesa Le Monde Diplomatique ha denunciado la censura repentina por parte de El País de uno de sus anuncios, que iba a ser publicado el pasado 7 de marzo en el suplemento ‘Babelia’. Por su parte, El País reivindica sus derechos como publicación.

Vía Elmundo.es y  Periodistas en español 

pillSalaverría presenta un libro sobre convergencia 

Ramón Salaverría anunció en La Voz de Galicia que iba a presentar en breve un estudio sobre los procesos de convergencia en diferentes empresas multimedia “Todavía imperfectos”, pues “la integración no atañe solo a las salas de redacción; no basta con derribar paredes”. Como ventajas de la convergencia señala: “Una es la mayor coordinación editorial entre los distintos medios de un mismo grupo. También, una mayor capacidad de hacer apuestas informativas comunes, generar un efecto casi orquestal, donde cada medio aporta su tono para una cobertura coordinada. Permite tener un mayor músculo comercial. Y crear contenidos multiplataforma para nuevos dispositivos digitales, particularmente hacia los móviles de tercera generación.” Finalmente lo presentó en Huesca en forma de libro, que firma junto a Ramón Negredo.                             

 

pillDisculpas por una foto falsa

Ocho periódicos ingleses y el canal de televisión Sky News han pedido disculpas a través de sus publicaciones, tanto impresas como ‘on line’, por publicar una fotografía falsa de una fiesta en una de Marbella. Todos ellos se hicieron eco de la historia de Jodie Hudson, la joven que había convocado una fiesta, supuestamente a través de Facebook, y que había terminado con la casa española destrozada por el gran número de asistentes a la fiesta.

Vía Elmundo.es

 

pillNuevos canales religiosos

La televisión catalana tendrá un canal que representará a todas las religiones

La directora de TV3, Mònica Terribas, ha anunciado que Televisió de Catalunya (TVC) lanzará en abril de 2010 -coincidiendo con el apagón analógico- un nuevo canal dedicado a la ciudadanía y en el que estarán representadas todas las religiones de la sociedad catalana. “Ha llegado el momento de plantearnos qué haremos cuando se pongan en marcha los nuevos canales digitales puesto que la mayoría de la población tiene una u otra fe”, declaró la directora de la cadena catalana.

Europapress.es  

 

pillMartín Pallín critica que los medios influyan en los juicios

El magistrado del Tribunal Supremo José Antonio Martín Pallín ha criticado con dureza el “posicionamiento” de los medios de comunicación en determinados procesos judiciales. Preguntado sobre las filtraciones a la prensa de determinados sumarios judiciales, Pallín ha precisado que la información “no la tienen sólo los jueces, la tienen también los abogados que asisten al acusado y que tienen acceso a las pruebas”, y dijo que “hay que saber de dónde proceden las filtraciones, que son absolutamente censurables”.

EFE vía El Mundo  

pillPortadas abiertas a la publicidad

Las revistas han preservado hasta ahora las portadas como superficies vírgenes para el campo publicitario. Pero eso, con la que está cayendo, se ha terminado. Stuart Elliott comenta en el New York Times (12 de marzo) la tendencia de revistas como Parent & Child y Esquire a publicar anuncios en portada. La crisis publicitaria está aguzando el ingenio de los editores, que ya notaban indicios de sustitución de las revistas por internet.

Vía C4E Trends   

 

pillLa impunidad que nos paraliza

Un total de 332 casos de asesinatos de periodistas, ocurridos entre 1987 y 2008, investiga la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). La mayoría de los crímenes mantiene un alto grado de impunidad.

ABC Digital  

 

pillEl nacimiento del sensacionalismo cañí

El crimen de la calle de Fuencarral de 1888 desató el sensacionalismo periodístico en España. Patricia Gosálvez cuenta en El País que este caso cambio la la prensa decimonónica española, que se hizo eco de rumores, recogió testimonios callejeros como si fuesen pruebas, politizó el proceso, se expuso a imputaciones por entorpecer la justicia y calentó la opinión pública hasta crear un mito: el del pobre contra el rico. Resultado: aquel verano los periódicos se vendieron como churros, a pesar de que el 68% de la población era analfabeta. También cuenta Patricia que no hay número 109 en la calle de Fuencarral. Un artículo éste para reflexionar: “El caso agrandó los titulares, aumentó las viñetas, hizo fija la sección de sucesos y configuró físicamente los periódicos tal como los entendemos ahora. También los dividió entre “sensatos” e “insensatos”, dependiendo de su grado de imparcialidad y despertó debates que siguen vivos: ¿puede la crítica al sistema judicial llegar tan lejos como para deslegitimarlo?”

El País 

 

pillKarmele condenada por insultar a Carmen Sevilla

La denominada “prensa del corazón” no está autorizada a imputaciones o consideraciones que intenten desacreditar a una persona mediante insultos y acusaciones sin fundamento, según una sentencia del Tribunal Supremo que confirma la condena de la periodista Karmele Marchante por llamar “descerebrada” a Carmen Sevilla.

Vía Infoperiodistas  

 

pillNace la televisión autonómica Castilla y León TV

Bajo la marca Castilla y León Televisión, han comenzado el lunes 9 de marzo las emisiones de la cadena autonómica. Este medio dispone de dos canales: la Siete (CYL 7), que cuenta con programación autonómica que será similar para todo el territorio las 24 horas del día, y la Ocho (CYL 8), especializado en la vertiente provincial, que en determinadas franjas horarias incluirá desconexiones territoriales.

Vía Infoperiodistas 

 

pill¿Directores de periódicos?

La propia Asociación Estadounidense de Directores de Periódicos ha dejado constancia de esa imparable tendencia de los contenidos hacia la Red al anunciar que retirará la palabra “periódicos” de su nombre. Se trata de reflejar la creciente importancia del contenido digital. El problema, coinciden los expertos, es que la información se ha convertido en un bien tan al alcance de la mano que nadie parece dispuesto a pagar por ella.

EFE vía ADN 

Diez razones contra la integración redaccional

Me gusta distinguir entre los distintos tipos de convergencias que se están produciendo. Convergencia es una palabra polisémica que puede llevarnos a hablar de un tema mientras nuestro interlocutor piensa en otro. Para la unión de las redacciones de papel y digital resulta muy apropiado hablar de integración. En este contexto no admite más significados.

El Washintong Post y El País han sido los últimos grandes nombres en unirse a la deriva convergente. Es una tendencia mundial aparentemente imparable y parece un anatema oponerse a ella. Sorprendentemente 20minutos, el primer diario español en que convergieron las redacciones, decide desintegrarse. Es extraño porque parece la tendencia es convergente.

 

Dicho esto, me gustaría exponer aquí diez razones para explicar por qué no estoy de acuerdo con la integración de redacciones: 

  1. Internet funciona como es un medio en sí mismo y no tiene que integrarse con ningún otro. Todavía ha de desarrollar sus posibilidades potenciales para convertirse en el medio dominante que será. Mientras se desarrolla, recibe influencias de los medios preexistentes a su aparición. En esta primera fase, sobre todo de la prensa; pero éstas no deben convertirse en interferencias.
  2. La integración, tal y como se entiende ahora, es una absorción. La redacción de papel se come literalmente la digital y, aparte de menospreciarla sin sentido profesional y económicamente, no permite que se desarrolle suficientemente.
  3. Los periódicos han llegado a internet como viejos que piensan que la tecnología les hace parecer, si no más jóvenes, sí más modernos. En algunos casos el fenómeno ha sido más drástico porque, presas del miedo que les han metido en el cuerpo los agoreros de la muerte del papel, han acudido a la Red en busca de la juventud que no encontraban en el quiosco. El papel tiene sobrevivirá por sí mismo y encontrará soluciones imaginativas para perdurar, seguro. Pero sin utilizar otros medios como cachaba.

  4. La integración evita el correcto desarrollo del entorno mediático al no dejar que surjan nuevas cabeceras independientes en la Red. ¿Por qué tenemos que privar a los usuarios de la diversidad que proporciona la multiplicidad de vías de información? ¿Por qué el periodismo en la Red debe vincularse al de los medios anteriores?

  5. Las empresas periodísticas parecen pensar que las únicas cargas están en la redacción. Pero una forma de abaratar  así nunca nos va a llevar al objetivo de un mejor periodismo. Puede que los periodistas sean lo más caro de los periodícos, pero también son lo más valioso. Lo que genera valor para la cabecera son sus firmas.

  6. La integración de redacciones es una decisión empresarial. No viene impuesta por el avance tecnológico, como nos están haciendo creer. Se trata de una decisión empresarial con los objetivos puestos en el negocio. No nos engañemos. Es una falacia eso de que oponerse a la integración significa vivir ajeno al  progreso. La convergencia es una tendencia lógica que viene marcada por la llegada de la tecnología. Oponerse a ella es algo así como adoptar la misma postura de muchos trabajadores que decían que la máquina de vapor les dejaba sin trabajo. Por supuesto que los periodistas han de prepararse para trabajar en múltiples plataformas. Por descontado que el mundo no se detiene y que las exigencias de formación son cada vez mayores.

  7. Las decisiones miran hacia atrás y no hacia adelante. Suelen presentarse de manera repetina, sorprendiendo hasta al comité de empresa. Los ejemplos que estamos viendo de integración -algunos de éxito empresarial incluso- no sirven como ejemplos de buen hacer profesional. El personal no está formado ni suficientemente entrenado. Ni siquiera se ha pensado en la incorporación de nuevos perfiles profesionales de acuerdo con las recién estrenadas exigencias tecnológicias. Las integraciones que se hacen con mentalidad tradicional hasta en la forma de organizar la plantilla, que se realiza siempre con parámetros del papel.  

  8. Integrar no es tener dos en el mismo espacio físico: uno para la edición digital y otro diferenciado para la redacción del papel.

  9. ¿Cómo no se le ha ocurrido a nadie integrar medios ya existentes, como radio y televisión? Algunas de las entrevistas que las radios hacen por las mañanas llegan a los telediarios de mediodía. Al fin y al cabo, radio y televisión -como medios audiovisuales- tendrían más en común que la prensa y la red. 

  10. La alianza, no obstante, podría ser interesante y como utopía no está mal: una convengercia que potencia las sinergias de medios, trabajadores y empresas. ¡Qué bonita palabra, sinergias! Suelen emplearla mucho los empresarios y los políticos, por lo que se ha cargado de connotaciones. Ese es el problema.

Algunas pistas para seguir el debate:

Como el tema es polémico, me gustaría conocer tu opinión. Deja tu reflexión en un comentario.

Convergencia: de qué estamos hablando

Hay cierta dispersión mental cuando se habla de convergencia. Sospecho que es porque en ocasiones quien habla se refiere a una cosa y el que escucha entiende otra.

En periodismo se aceptan habitualmente cinco tipos de convergencia:

1. Convergencia del capital. Se refiere a que los grupos financieros tienden a agruparse, a absorber a otros hasta crear grandes emporios mediáticos. Hay muchos condicionantes legales, éticos y sociales que, aunque sólo sea en teoría (algunos hay), deberían marcas caminos y límites para que no sea sólo el negocio quien decida algo tan trascendente para toda la sociedad. 

2. Convergencia tecnológica. Las innovaciones aportan nuevas herramientas digitales que nos llevan hacia un vértice que con toda probabilidad será una pantalla única. Aún está por ver cuál de las cuatro pantallas en liza (tv, ordenador, móvil o pda) será el vértice; pero todo apunta hacia el móvil.

3. Convergencia de los contenidos. Hasta ahora cada medio mantenía una versión perfectamente diferenciada. Todavía hoy la formación que se imparte en las facultades marca la divergencia conscientemente: por un lado están las titulaciones de Periodismo y, por otro, las Audiovisuales. La adaptación de los planes de estudio a la realidad del mercado no se produce con suficiente velocidad, los profesores se ven desbordados y los alumnos desconcertados.

4. Convergencia de redacciones, mediática o editorial, según autores. También se le ha llamado integración de redacciones. Es la más polémica y suele ser el centro de las conversaciones entre colegas, sobre todo porque lleva asociada una consecuencia inevitable: la reducción de plantillas. Se trata de reunir en un mismo lugar lugar a los productores de información que alimenten a distintos medios y plataformas.

5. Convergencia periodística. Reclama la vieja idea del periodista todoterreno, aunque en este caso más que aquel que se adapta a todos los géneros y secciones de una redacción, reclama un profesional conocedor de todos los medios y sus herramientas. La imagen de esta deseada versatilidad la vimos con la película Kika de Almodóvar, donde Victoria Abril lleva a cuestas todo tipo de aparataje para emitir al instante en cualquier formato. Fuera de España se conoce como “periodismo de mochila” (backpack jurnalism) o “de navaja suiza”.

La tecnología trastoca el ecosistema mediático cada cierto tiempo. Los profesionales lo vivimos como una verdadera revolución, lo celebramos, hablamos de nuevas crisis (cuándo no) y, finalmente, nos adaptamos a la realidad. La linotipia, el offset, la llegada de los ordenadores a las redacciones… ahora internet, son  escalones en la innovación profesional que conllevaron cierta tensión. Y ante el progreso no queda otra opción que asumirlo, aprovechar todas sus ventajas e intentar minimizar cualquier inconveniente.

Es cierto que las redacciones digitales integradas se muestran como el paradigma del progreso, la victoria del conocimiento que da servicio a todo tipo de nanoaudiencias, que ayuda a los empresarios a racionalizar costes y a anunciantes a encontrar sus nichos.

Pero también lo es que estas plataformas multimedia capaces de integrar imágenes texto y sonido no han revelado, tal y como recuerdan Fogel y Patiño, “subida alguna de la calidad ni de la rentabilidad de las empresas”. Porque la experiencia no es nueva. Ya habíamos visto intentos de convergencia en radio y televisión. Por eso, estos autores señalan que “La suma de las redacciones nunca llegó a buen puerto, mientras que la división del talento se esboza con unos periodistas que trabajan al mismo tiempo en internet y en otro medio”. Y ahí está el principal riesgo de la convergencia de redacciones, que se convierta en la partición del talento.

Lo que hay que preguntarse es si más allá de la convergencia tecnológica, lo que realmente nos está abrumando es la convergencia de los intereses económicos, que conlleva una concentración del poder de decisión en pocas manos. Tenemos que preguntarnos si esto es algo consustancial a la globalización o uno de sus daños colaterales. Porque en nuestro campo, la convergencia digital es algo más que un proceso tecnológico -contra el que se sitúan sólo unos pocos desinformados-. Supone, no nos engañemos, un cambio de gran trascendencia para la comunicación, para el periodismo, para los periodistas y para su objeto de trabajo, la información. 

No podemos aceptar lo que se nos viene encima sin más, sin reflexionar, sin debatir.

Hoy por hoy, hay tres bandos bien diferenciados en la profesión a la hora de hablar de integración de redacciones:

1. Los indiferentes. Son la gran mayoría. Ni siquiera se plantean el tema y se limitan a seguir con su rutina sin más. Es curioso que se trate de personas con una gran capacidad de percepción y análisis y un desarrollado espíritu crítico hacia todo tipo de cuestiones sociales.

2. Los defensores. En las redacciones suelen ser pocos, muy jóvenes y con altos conocimientos tecnológicos. Son optimistas exarcebados y verdaderos apóstoles de la integración. Su número aumenta si buscamos en internet, sobre todo en blogs de tecnología, o sondeamos a periodistas especializados en temas digitales. También los editores se muestran muy proclives, aunque de momento pocos han dado el paso. Quienes lo han hecho hasta ahora parecen movidos por cuestiones de prestigio. Los argumentos a favor se basan en el aprovechamiento de la polivalencia de los periodistas, que puede redundar en mejor aprovechamiento para los distintos medios en distintos niveles:

Fuentes e ideas. Compartirlas reforzará el producto en las distintas plataformas de emisión. Es positivo para la elaboración de temas, pues las piezas conjuntas tienen un planteamiento global con una cobertura más amplia.

Recursos. Se aprovechan mejor, sobre todo en la cobertura de acontecimientos imprevistos.

Imágenes y documentos sonoros. Se ahorra mucho tiempo y esfuerzos al compartirse en distintos soportes.

Renovación. Las redacciones del papel tienen una gran oportunidad para rejuvenecerse y dar esquinazo al riesgo de desaparición. Además, es una forma de atraer nuevos lectores.

3. Los detractores. Tampoco son muchos. Se notan más en círculos sindicales y en los esclarecedores análisis de algunos docentes. Temen que de una operación de índole empresarial y de reducción de costos -algo lícito-, se desprenda un periodismo más barato, estereotipado y mucho menos elaborado. Sus argumentos son dos:

La calidad de la información se resiente cuando un redactor tiene que atender a más de una tarea. Es algo humano.

Es un ardid empresarial para incorporarse a la red sin que suponga una gran inversión, pues rentabilizan la mano de obra que ya tienen.

Pere Massip debate en Brasil sobre convergencia (vídeo 6:13)

Personalmente estoy más cerca de este tercer grupo. Soy muy escéptico con las redacciones integradas aunque me maravillan las inmensas posibilidades que plantea la tecnología para la información. Tan sólo se trata de aprovecharlas, pero, por favor, no sólo para ganar dinero. Es importante atender a la forma en que se aplica la convergencia, que en sí misma es un fenómeno inevitable y positivo.

Los vértices sin pulir en este poliedro son demasiados. Hasta el Derecho quedará tocado por la convergencia mediática. Aunque según la Ley de Propiedad Intelectual el soporte de la obra no debería afectar a su protección, es evidente que los nuevos soportes generan nuevas modalidades de explotación y modifican casi todos los conceptos legales, como por ejemplo: el concepto de obra de autor, la atribución de autorías y derechos, los derechos morales, los derechos económicos, la transmisión de derechos, los sistemas de protección y los sistemas de gestión.

Hasta ahora los movimientos de convergencia redaccional más significativos se han producido en el ámbito anglosajón y, salvo alguna incursión de las televisiones, suele ocurrir entre medios impresos y digitales. Hay muchos ejemplos:

El Financial Times unificó a los redactores del diario impreso y digital en 1999.

El New York Times muestra con orgullo su redacción integrada, cuyo proceso comenzó en agosto de 2005 con el objeto de “ganar calidad y operatividad”.

En diciembre de 2005, USA Today también decidió dar el paso. Su fin “crear una sola empresa informativa de 24 horas”.

En España, El Mundo está probando de momento con la convergencia de algunas secciones. Comunicación, Deportes y Ciencia están integrados desde septiembre de 2007, y trabajan indistintamente para el periódico y la edición online.

20 Minutos es el ejemplo más exitoso y mejor implementado en nuestro entorno de convergencia redaccional.

Roy Greenslade tomó el pulso a la integración de las redacciones de tres importantes medios británicos, The Daily Telegraph, Financial Times y The Times, en enero pasado (en inglés). Su visión es optimista, aunque reclama planificación empresarial y cambio de mentalidad  en los periodistas, que deben ser más creativos y aprender nuevas técnicas para su trabajo.

Pero también es cierto, aunque puede verse como un daño correlativo al progreso, algo que ya conocieron los primeros trabajadores de la revolución industrial con la llegada de las máquinas de vapor, que estas decisiones acarrean reducciones de plantilla. Por ejemplo, a principios de diciembre de 2005, el Orlando Sentinel despidió a 33 periodistas y el Chicago Tribune puso en la calle a otros 28 por esta razón (aunque hay otras). En este momento hay muchos de los 1.300 trabajadores del New York Times están esperando a que les echen. La “optimización de recursos” y “aprovechamiento de sinergias” son razones que todos entendemos en estos momentos de crisis editorial.

Hay casos muy señalados, como The Washington Post o The Guardian que no han integrado sus redacciones y, sin embargo, han demostrado que el modelo divergente funciona perfectamente, tanto en calidad y como en beneficios (aunque el segundo ha anunciado que se replanteará su organización para el otoño). Tan sólo se trata de encontrar el modelo de negocio en la red.

“No se trata de hacer un periodismo más barato, sino de hacerlo mejor. Los informadores actuales y los nuevos periodistas tienen que recibir una formación multimedia y acostumbrarse a trabajar en redacciones convergentes y polivalentes. Nos oponemos al informador multiuso, convertido gracias a las herramientas digitales en una especie de navaja de explorador

Son palabras del profesor José Álvarez Marcos en el Manual de Redacción Ciberperiodística que traigo como ejemplo de que para muchos investigadores y profesionales (antes hablé de Fogel y Patiño) la convergencia redaccional es tanto fenómeno inevitable como sinónimo de más trabajo y menos calidad informativa.

La solución no es resistirse, es debatir. ¿Por qué la era de la superespecialización no llega a las redacciones? ¿Seguiremos hablando de lo mismo cuando se aclare el negocio en la red? ¿Estamos observando el tema desde la perspectiva adecuada? 

 
 
 
 

 

La convergencia agudiza el declive del periodismo, pero es “moderna”

Leo en las dos últimas entradas de Infotendencias algunas divergencias que la convergencia redaccional plantea en dos grandes medios. Una se refiere al WP, que se resiste a integrar:

El Washington Post, una de las instituciones periodísticas más respetadas de Estados Unidos, ganadora absoluta de los Pulitzer de este año, tiene un grave problema: la divergencia entre sus versiones impresa y digital. Un artículo en profundidad del semanario local Washington City Paper explica los problemas de (in)comunicación entre las dos redacciones y sus consecuencias.

(Post completo, firmado por David Domingo)

La otra anuncia que la aplicada BBC ha dado un paso adelante, pero en sentido contrario que el Wasington Post:

Desde la semana pasada, los periodistas de radio y televisión de la BBC en Londres trabajan ya en una única redacción integrada, según informa Press Gazette. Se trata de la primera medida efectiva hacia la plena unificación de redacciones, conforme a un plan que fue anunciado por directivos de la Corporación a finales de 2007.

(Post completo, firmado por Ramón Salaverría y actualizado por David Domingo)

Atención a los móviles empresariales y económicos que empujan a la BBC hacia la convergencia, según se expone en el post:

“El motivo principal de estos cambios no parece ser una apuesta editorial sino más bien un problema económico

Reciclar contenido de la TV y la radio para la web es un paso atrás y no significa una integración real.”

Sin embargo, no entiendo por qué nos empeñamos en buscar problemas donde no los hay. Washington Post ha conseguido un periodismo de altísima calidad que ya quisieran para sí la mayoría de los diarios integrados que le hacen competencia. Y lo mejor de todo es que mantiene el nivel en ambos formatos. ¿Cuál es el problema?

WP no tiene integrada la redacción ni falta que le hace, y los casos de mezquindades profesionales y de competencia entre las redacciones no son significativos de nada. Aquí los vemos todos los días entre secciones de un mismo medio y a veces entre jefecillos de una misma sección. Porque las luchas de poder y la competencia son parte del alma humana (y todos los periodistas tienen una, lo juro).

No creo que ninguna convergencia borre las envidias profesionales, apague los celos o rebaje los egos que, en esta profesión, vienen de fábrica. Lo que sé con seguridad, porque lo veo cada día. También veo que hay un montón de editores que quieren que internet se integre con los otros medios. Y la historia del periodismo nos ha demostrado que el profesional puede ser todoterreno, pero que los medios mantienen su separación y su personalidad, aunque las sinergias (esa palabra que ahora gusta tanto) es cierto que benefician, pero menos a la redacción que a la empresa; menos al periodismo que a la cuenta de resultados.

Y en este punto, elenguaje puede ser muy manipulador cuando se habla de periodistas “abiertos” porque son partidarios de la convergencia. Como el negocio no está claro, hay que buscar soluciones, porque la tecnología ya ha madurado y el personal también. Sólo falta que lo hagan los empresarios, que de momento la única solución que ofrecen es la reorganización de espacios y de papeles redaccionales. Lo “nuevo” frente al desgastado concepto de lo “viejo”. Todos los problemas del periodismo actual desaparecerán con la convergencia. La magia está asegurada. Se mejorarán los productos y las cuentas de resultados. Quienes están en contra son los “viejos periodistas”, los “carcas conservadores”, los “tecnófobos que tienen miedo al progreso”, los “desactualizados”…

No hace mucho leía en el blog de Julio Alonso que el reportero de la BBC (precisamente) Ben Hammersley mostraba algunos reparos frente al periodismo de mochila:

En una entrevista publicada en Samsa News (un blog en francés) se le ha hecho la siguiente pregunta: “¿Pero es posible hacer todo esto al mismo tiempo? La foto, el vídeo, el blog, twitter, el reportaje y los bastidores del reportaje. ¿Acaso es posible trabajar correctamente haciendo todo esto?”.

Respuesta:  “No (sonrisa)… No (…) Hice dos cosas a la vez. Trabajar para dos medios de comunicación al mismo tiempo es posible. Es duro, pero se puede hacer. (…) Ahora bien, cuando usted quiere hacer tres cosas a la vez —y hay gente que lo cree posible, gente que dice ‘enviamos a un periodista con una videocámara ligera, un equipo para la radio y un ordenador portatil, y podrá hacer todo’—, éso no es posible. Nosotros lo intentamos, pero no. Es demasiado trabajo. No es que la gente sea incapaz —hay muchos periodistas que lo pueden hacer—, es que no hay tiempo para hacerlo.”

La convergencia multimediática es un hecho imparable, pero la convergencia redaccional es una decisión empresarial que tan sólo busca reducir costes y que deberíamos frenar en seco. La calidad del periodismo está en juego en un momento crítico para la credibilidad profesional. Los sindicatos ingleses ya han avisado de ello.

Y sólo se tratan de integrar redacciones de otros medios con internet, pero no entre ellos ¿Cómo no se les habrá ocurrido antes a los de Prisa que podrían utilizar los mismos redactores para los informativos de la SER, para los de Cuatro y  para El País?