• "Señor Boot, soy un periodista de 250 dólares a la semana. Se me puede contratar por 50. Conozco los periódicos por delante y por detrás, de arriba abajo. Sé escribirlos, publicarlos, imprimirlos, empaquetarlos y venderlos. Puedo encargarme de las grandes noticias y de las pequeñas. Y, si no hay noticias, salgo a la calle y muerdo a un perro. Dejémoslo en 45." (Charles Tatum / K. Douglas en 'El gran carnaval', Billy Wilder)
  • Follow me on Twitter

    • RT @el_pais: Ampliación | La absolución de Ana Botella ha ganado por dos votos a uno. Los dos consejeros que han revocado la condena son lo… 1 day ago
    • RT @mcarvajal_: Hace un par de días puse en marcha una herramienta 🤖 que compara la portada de El País con versiones anteriores, localiza l… 2 days ago
    • RT @Sofi_pm: -Isabel Díaz Ayuso afirma que Madrid Central ha aumentado la delincuencia -Le preguntan al alcalde de Madrid por los datos y r… 2 days ago
    • RT @daandina: Soy Pediatra de Urgencias. Hace unos días atendimos un adolescente transexual que había cometido su quinto intento de suicidi… 2 days ago
    • RT @ismaelnafria: Are Paywalls Saving Newspapers? - Newspapers with reputable brands and unique content are finding success behind paywalls… 2 days ago
  • Mi Del.icio.us

  • Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

    Únete a otros 29 seguidores

  • Páginas

  • Anuncios

“La entrevista es una suplantación, un género ficcional y barato”

 “La entrevista (de Gabilondo a Zapatero, vídeo 10:00) sólo se recordará por lo que pasó después (vídeo 00:09). Comprendo la dureza de la cosa. Pero no hay mal que por bien no venga y el episodio podría servir para despeñar definitivamente al género, mero borrador del periodismo. La entrevista es una suplantación, y he visto pocos momentos que lo reflejen tan ásperamente como ese beso entre imberbes. Pero, en fin, si no se atreven a acabar con el género al menos que acaben con el directo. La gran superioridad de la entrevista escrita sobre la audiovisual se basa en el diferido. El diferido elimina toda la grasa que inexorablemente aflora en la televisión y en la radio. La entrevista de Gabilondo a Zapatero es insoportable. Como también lo fue la de Carlos Herrera. Derroche de minutos baldíos, cuando con dos cortes y una entradilla habría bastado. Ni Gabilondo ni Herrera ni Zapatero tienen la culpa. Hacen lo que pueden con un género puramente ficcional, es decir y sobre todo, barato.”

Arcadi Espada, mi nueva estrella blogosférica, dixit. Y ante tanta elocuencia no sé que decir. Cuando me recupere intentaré pensar… 

Anuncios

¿Todos los periodistas van al infierno?

Júcaro hace una interesantísima reflexión sobre qué es la noticia en Ciberprensa.com. La titula Del infierno y el periodismo“. En principio, pensé equivocadamente que iba a referirse al vídeo “El infierno de la prensa”, una muy buena publicidad del lanzamiento del diario uruguayo Últimas Noticias.

Aunque no era eso a lo que se refiere Júcaro, y la reflexión sobre la noticia es pertinente, no está de más traer el anuncio uruguayo a la actualidad, porque también hay otros infiernos (vídeo 1:46):

Como en la Divina Comedia, todo un recorrido por los círculos infernales, aunque esta vez no es el poeta Virgilo, sino una moderna Beatriz, que en libro de Dante guía al poeta por el Cielo, quien nos conduce a las profundidades de la profesión.

  • En el primer nivel inferior, cientos y cientos de “periodistas superficiales, los que no investigan, están condenados a escribir eternamente cosas sin sentido”.
  • En el piso menos dos de esta representación del Infierno penan los inexactos, “los que no contrastan las fuentes, los imprecisos”.
  • El tercer sotano (el Cielo siempre está encima; el Infierno debajo) encierra a los tendenciosos, a los que informan sin matices (geniales las orejeras). “Están condenados a decir sí o no. Para siempre”.
  • Justo bajo ellos, los altaneros purgan su pena. Son “los que abusan de su poder. Se creen intocables”.
  • El quinto anillo es el más ruidoso. Los sensacionalistas: se ven condenados a gritar y gritar. “Es su castigo”.
  • A los periodistas serviles, “los que se venden y van adonde sopla el viento” les está reservado el sexto nivel.
  • Finalmente, el séptimo círculo del infierno espera a un tipo de informador muy propio de nuestro tiempo: el calculador. Pertenece al grupo de los mercaderes. “No les importa el periodismo; sólo les importa el dinero”.

La pregunta final que hace el joven (avatar de Dante) de esta alegoría sobre la profesión no es nada ingenua, aunque lo parezca:

¿Todos los periodistas van al infierno?

Menos mal que para los publicistas que hicieron el anuncio hay algunos que se salvan, aunque sean pocos.