• "Señor Boot, soy un periodista de 250 dólares a la semana. Se me puede contratar por 50. Conozco los periódicos por delante y por detrás, de arriba abajo. Sé escribirlos, publicarlos, imprimirlos, empaquetarlos y venderlos. Puedo encargarme de las grandes noticias y de las pequeñas. Y, si no hay noticias, salgo a la calle y muerdo a un perro. Dejémoslo en 45." (Charles Tatum / K. Douglas en 'El gran carnaval', Billy Wilder)
  • Follow me on Twitter

    Error: Twitter no responde. Por favor, espera unos minutos y actualiza esta página.

  • Mi Del.icio.us

  • Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

    Únete a otros 29 seguidores

  • Páginas

  • Anuncios

aUna tilde en la cabecera es una declaración de intenciones

Esther Vargas se enfada en sus Clases de Periodismo con la nueva web del peruano La República por no incorporar tilde en su títular. No me extraña. Y uno de los ejemplos de buenas prácticas que pone es Elpaís.com, que ha sido hasta hace dos días Elpais.es sin acento. Una simple tilde en la cabecera dice mucho del medio.

 

Es importante subrayar la responsabilidad linguística del periodista. Y, aunque he oído cualificadas palabras optimistas al respecto (PDF), en general se considera una exigencia deontológica.  Sobre todo conviene tener cuidado con los barbarismos, con las jergas de especialista –atención al periodismo deportivo– y también con ciertos cultismos extraños como los que señala Juan Bedoian, que dice haberlos extraído de los medios:

«Hacer una discursivización sobre ciertas esterotipias verbalizantes que ambiguan los discursos expositivo-explicativos con relación dialógica; tratar la variabilización de técnicas desagentivadas que, lejos de promover la prototipicidad academizante, plantean un conflicto epistémico refutativo; y, finalmente, desplegar argumentividades en lo relativo a ciertos hipodigmos lexicales que están ex situ del aparataje modélico de los trabajadores de prensa en los massmedia.»

 

ACTUALIZACIÓN: La presión realizada en la red, sobre todo por parte del blog Clases de Periodismo (¿Será cierto que internet es un quinto poder que equilibra los movimientos de periodistas y políticos?) y, por qué no, por el sentido común (no se lee igual y no significa lo mismo ‘republica’ = vuelve a publicar que ‘república’ = conjunto de las cosas de interés ciudadano) han conseguido que llegué la tilde a esta cabecera:

Anuncios

Elpaís.com rectifica pero no lo reconoce

Hay que tener cuidado porque en la red todo permanece en el tiempo. También los errores. Por eso, aún no entiendo cómo El País, ahora que hasta Bush reconoce públicamente sus errores, no tiene la valentía de hacer una fe de erratas también en la web.

En la pagína de Elpaís.com ha estado colgado durante casi un año esta fotografía de Reuters con un titulillo y un pie equivocado: 

Hoy, con el texto rectificado, dice: “Partidarios de Evo Morales. Cientos de partidarios al Gobierno de Evo Morales se congregan en la plaza Murillo de La Paz, en Sucre. REUTERS – 28-11-2007″. Pascual Serrano se lamenta de que no hayan dado ninguna explicación y piensa, seguramente con razón, que se trata de una reacción a su denuncia, realizada tres días antes.

Me ha llamado aún más el otro error “boliviano” de Elpaís.com:

La fotografía, también de Reuters (¿casualmente?), muestra a unos jóvenes con los colores y símbolos de la oposición, pero el texto no da cuenta de ello. Muchos protestaron por el error. La red envenena, pero al tiempo ofrece el antídoto. Ahora se lee: “Opositores al presidente de Bolivia, Evo Morales. Opositores al presidente de Bolivia, Evo Morales. Reuters -15 -09 -20082.”

Está bien rectificar, pero ¿por qué no se ha dado una explicación y, sobre todo, por qué no se ha agradacido a los usuarios el aviso?

No sé, quizá haya que recordar lo que el propio medio dice en su “Libro de estilo” (2002: 50):

El periódico ha de ser el primero en subsanar los errores cometidos en sus páginas, y hacerlo lo más rápidamente posible y sin tapujos (…)

Los duendes de la imprenta no existen. Tampoco los hay en la Redacción. Cuando se comete un error, se reconce llanamente, sin recursos retóricos.

Mario Tascón abandona Prisa.com

Hace ya años Mario Tascón protagonizó una de las mudanzas más sonadas de la pequeña historia de Internet en España al cruzar la orilla que separa El Mundo de Prisacom con su equipo para relanzar, entre otros, ElPais.com.
Hoy Mario ha anunciado que deja el Grupo Prisa para liderar un proyecto nuevo pegado a la Red. Suerte en la travesía.

Así daba ayer la noticia La Tejedora bajo el llamativo título “Combustión del papel“. Toda la blogosfera periodística comenzó a bullir. Pero, parece que antes, ya había informado de ello PRNoticias, y aportaba algunos detalles más sobre los proyectos de Tascón: “montar una factoría de medios de Internet, de momento sin afiliación a ninguna empresa y con el objetivo de producir medios de Comunicación en el mediano plazo.

mariotascon.jpgMario Tascón
Nació: España
Edad: 45 años
Otros datos: Infografista y profesor asociado de la Universidad de Navarra.

Tascón es periodista. En su currículum ostenta el haber sido uno de los fundadores del diario El Mundo. Es profesor asociado de la materia Comunicación Visual en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra. Desde el 2000 es Director General de Contenidos del grupo Prisacom, responsable de las ediciones digitales de El País (de Madrid), As, Cinco Días y la Cadena Ser. 

La relevancia de su labor en internet ha hecho que muchos compañeros olviden que durante los años 1991 y 1996 estuvo a cargo de la sección de infografía del diario El Mundo, donde consiguió máximos galardones en los premios de la Society of News Design, incluyendo varias medallas de oro, menciones especiales del jurado y un Best of show, junto a otros importantes premios internacionales.

Estas son algunas de las reacciones a su despedia de Prisa.com, un hecho del que sin duda se hablará mucho. El peso que tiene el personaje en el periodismo digital español es considerable: