Crisis, crisis en los medios y percepción del problema

Las crisis económicas tienen un componente psicológico importante, por eso me ha extrañado mucho la insistencia con la que los medios “nos han metido en ella”. La lógica moderación por parte del informador cuando trata de asuntos económicos delicados se ha esfumado. Tanto es así que, con mis nulos conocimientos de economía, tengo la sensación de a la crisis del ladrillo y las hipotecas se ha unido otra, la del empecinamiento periodístico. Los medios quieren que nos enteremos de que la crisis es muy muy profunda. 

Al principio, sobre todo con El País, pensé que tanta insistencia se debía a un ajuste de cuentas del Grupo Prisa con el Gobierno por un quítame allá esos derechos de fútbol; pero ahora creo que la cosa no es tan sencilla. Mi tendencia obsesiva a leer entre líneas, incluso aunque no haya nada escrito en ese espacio en blanco, me va a matar.

¿Hay algún interés por parte de las empresas periodísticas para que haya la sensación crisis sea intensa?

En las escuelas de negocios se aprende que en momentos así es mucho más sencillo reorganizar la empresa, eliminar lastres y prepararse para el nuevo ciclo. Son tiempos para que el departamento de personal se deshaga sin problemas -hay crisis, y eso lo explica todo- de parte de la plantilla. Me cuesta pensar que sea esa la razón, pero sí que entra dentro de mis parámetros la imagen del director con mala conciencia por las decisiones que va a tener que tomar. Si la crisis es general, todos -su propia conciencia también- entenderán por qué se recurre al despido. Pero aún están frescas algunas frases de editores que me han despistado. En mayo de este año decía Expansión en un artículo titulado “La prensa pone buena cara a la tormenta“:

Las ventas bajan, los jóvenes no leen, Internet avanza, la calidad de los artículos desciende y aumentan las presiones exteriores. Pero la mayoría de directores de periódicos es optimista sobre el futuro de sus publicaciones, si se adaptan al nuevo entorno.

“La industria del periodismo es actualmente como un toro mecánico. Pero los directores de periódicos están dispuestos a cabalgar en él”. Este es el resumen con el que John Zogby, presidente de Zogby International, describe el resultado de la encuesta que su firma ha realizado a 700 directores de periódicos de todo el mundo.

 

La mayoría dibuja un negro panorama para el sector. Admiten que los jóvenes no leen periódicos, que la transición hacia Internet como medio para obtener información es imparable, que el público no quiere pagar por las noticias, que la calidad se resiente por la falta de inversión en las redacciones y que están sometidos a fuertes presiones de anunciantes, accionistas y políticos. Pese a ello, el 85% de los directores se muestra optimista o muy optimista sobre el futuro de sus medios.

Quizá yo sea un mal pensado. Es posible que todo se deba a que no tengo ni idea del funcionamiento de los procesos económicos. Seguro que es una alucinación postvacacional, pero algo está sucediendo y no puedo creer que todo venga de las hipotecas y del dominó mercantilista que ha llevado a una caída de la publicidad. ¿En tan sólo cuatro meses? Sinceramente, tiene que haber algo más profundo en todo esto. Sospecho que en ello no tiene nada que ver internet, la publicidad o el ocaso del papel, sino una profunda reorganización de la economía mundial. Me recuerda de algún a lo ocurrido tras la desmenbración de la antigua Unión Soviética. Paradójicamente entonces el dinero vivió unos años muy moviditos.

Sea como sea, y los analistas echan humo en un intento hasta ahora fallido de comprensión, éste es paisaje mediático que nos rodea:

LA GACETA DE LOS NEGOCIOS: El ERE de la Gaceta es sólo el comienzo. Esta mañana la empresa ha confirmado que son setenta los que tendrán que buscar los  nuevos rumbos de una empresa que no tiene más de 150 empleados. Los motivos oficiales de estos recortes apuntan a la caída de publicidad de la cabecera que llega al 30%, aunque otras fuentes nos dicen que se quiere adelgazar la empresa para poder venderla cuanto antes a los Hermanos Kindelán, actualmente exclusivistas de la cabecera.

UNIDAD EDITORIAL (RCS): En El Mundo las reuniones se suceden para definir exactamente el número de trabajadores que finalmente abandonarán la empresa. Antes del verano se hablaba de no menos de 300 personas en todo el grupo y que los más perjudicados serían los provenientes de la antigua Recoletos. Las salidas lógicamente afectarán a redactores, pero estarían centradas en la duplicación de puestos de trabajo generados en las oficinas, producto de la fusión. La compañía cifra esta salida sólo en 90 personas, producto del Plan de Bajas Incentivadas puesto en marcha el año pasado.

GRUPO PRISA: Desde hace unos meses los trabajadores de Prisa denuncian un ERE encubierto que afectaría a los colaboradores históricos de la cabecera. En el grupo niegan esta situación, aunque reconocen que se pueden realizar algunos ajustes. Es difícil hacer un seguimiento de colaboradores ya que ninguno tiene contrato y sólo establecen su relación con El País en base a contratos mercantiles.

GRUPO ZETA: El número de trabajadores que abandonarán Zeta es una incógnita. Los expertos dicen que la empresa sólo comenzará a ser rentable si es que prescinde de al menos 200 personas. Los sindicatos ni siquiera han podido reunirse con la empresa, desde que esta fracasara en sus negociaciones con Alfonso Gallardo para vender el grupo. Incluso el empresario extremeño ofreció a Antonio Asensio costear el ERE; pero si era puesto en marcha por la actual administración, algo que finalmente no se produjo. En cualquier caso, no se pondrá en marcha ningún ERE hasta que esté definida la venta de la empresa.

CRISIS GENERALIZADA EN LA PRENSA: Los malos resultados empresariales se perciben también en Europa y en los EE UU. Los grandes medios no saben cómo capear el temporal.

Entre todo esto sorprende que entre algunos compañeros no cunda el pánico y se imponga la sensatez:

GRUPO GPS: G+J y Motorpress Ibérica han firmado un novedoso acuerdo con los Comités de empresa del que creo deberían aprender otras empresas. Se establece la reducción del sueldo de los directivos en un 5%; la congelación de los salarios hasta finales de 2009; la aplicación de las cláusulas automáticas de actualización salarial en 2009 a los sueldos más bajos y finalmente, la repercusión a todos los trabajadores de las subidas salariales debidas a la inflación pactadas, en el año 2010. La empresa emplea a unos mil trabajadores. Además, se introducirá la jornada continua de 08.00 a 15.15 horas durante todo el año, excepto para directivos, excepciones laborales y empleados del equipo comercial que realicen acuerdos voluntarios con la empresa. El grupo de publicaciones que incluye revistas como Muy Interesante, Autopista, Cosmopolitan, Men’s Health, Mía, Motociclismo, Marie Claire o Sport Life, esperará con esta medida hasta julio de 2009 sin realizar ningún despido excepto en cargos directivos -puestos de confianza- o por asuntos disciplinarios.

Fuente: PRNoticias

Y veo que también hay voces significativas que intentan hacerse oír con un discurso menos anclasdo en lo economicista. Un ejemplo es el presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid, Fernando González Urbaneja, que acaba de realizar un verdadero ejercicio de autocrítica sobre la profesión y los medios en una conferencia en el Foro Nueva Economía

Urbaneja aludió a los medios que se han convertido en “gestores de los efímero”, en los que prima lo extravagante sobre lo relevante y que echan mano de la audiencia como justificación, situación que quedó patente en el tratamiento informativo que se le dio al reciente accidente en el aeropuerto de Barajas. “El principal problema del periodismo es producir buen periodismo”, relevante, interesante, útil al ciudadano y sometido al Estado de Derecho, afirmó.
En el actual contexto de crisis, los medios tendrán que realizar ajustes que, con toda probabilidad, recaerán sobre las plantillas. Las empresas no han hecho acopio, en los buenos ejercicios para “resistir en los malos tiempos”, razón por la cual se puede afirmar que los empresarios del sector no son buenos empresarios. El presidente de la APM alerta también de las malas prácticas en la contratación, de la inexistencia de convenios laborales en radio y televisión y de la cortedad del recién firmado convenio de prensa diaria. Reitera que “sin buenos editores, no habrá espacio para el periodismo y sin buenos periodistas los editores lo tienen crudo”.
Descargar conferencia

Urbaneja subrayó también que “perder credibilidad es lo peor que puede ocurrir” y que “la presión de las fuentes, de partidos y gobiernos” es agobiante.

Jeff Jarvis, otro reconocido bloggero, es de los que creen que lo que está pasando es bueno para el periodismo y para la sociedad.

Esta crisis del modelo de negocios supone una oportunidad para que los periódicos se reorganicen y se vuelvan más eficientes, dice Jarvis, profesor de periodismo interactivo de la Universidad de Nueva York y cuyo blog, Buzzmachine, se ha convertido en un referente para los que se interesan por el futuro de la prensa. Asesora a grandes como The Guardian, la BBC, o The New York Times, y defiende el concepto de ciudadano-periodista, capaz de suplantar a reporteros locales, por ejemplo. “El periodismo ha dejado de ser un club cerrado donde unos cuantos daban lecciones a los demás. Hemos ganado en democracia”, sostiene. Y recomienda a los periodistas vigilar de cerca la Red, los blogs, los foros de discusión. “Allí es donde la gente dice qué es lo que le interesa”.

José Cervera va aún más lejos en su análisis. Le preocupa la desidia y falta de iniciativa que observa en el periodismo y dedica algunas advertencias a las empresas:

Si un producto profesional es tan parecido al producto desarrollado por un aficionado como para que se confundan, el profesional tiene un problema: está haciendo un producto malo.

Yo creo que hay que explorar. Tendríamos que estar en estos momentos experimentando, probando a ver qué podemos hacer. ¿Qué funciona?, ¿qué no funciona?, ¿qué le gusta a la gente?, ¿qué no le gusta a la gente?. No lo estamos haciendo, no lo suficiente, ni muchísimo menos.

Las empresas periodísticas no tienen suficiente miedo. Están pasando de la indiferencia al pánico. Y eso es una receta segura para colapsar y desaparecer. Y yo estoy convencido de que una buena parte de las empresas del sector van a desaparecer.

(Vía Infotendencias.com) Vídeo de la entrevista (5:48):


2 comentarios

  1. […] Estamos, de todas formas, inmersos en una sensación de crisis global de modelos -no sólo económicos- y, sospecho, los pensamientos surgen mediatizados. […]

  2. […] se debe está pasión por ser el primero en llevar la palabra ‘recesión’ a portada. Quizá evite malas conciencias de algunos jefes ante compañeros despedidos. La crisis económica es también una buena excusa para justificar la profunda crisis del […]

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