The Washington Post pierde a Leonard Downie Jr.

Leonard Downie Jr. se retira de la primera línea del periodismo estadounidense. El que ha sido desde hace 17 años el editor jefe del diario ‘he Washington Post dice adiós a la profesión. Downie se convertirá en vicepresidente honorario de la compañía editora, Post Co.

La noticia de agencia ha llegado a todas las redacciones. Pero no ha sido una sorpresa para nadie.

Desde que asumió su puesto en 1991, The Washington Post ha ganado 25 premios Pulitzer, seis de ellos este mismo año.

Bajo su dirección, Downie ha visto una caída en la circulación, de los 813.000 ejemplares de 2000 a los 673.000 actuales. Aunque The Washington Post ha vivido una nueva juventud gracias a los lectores ‘on line’, que continúan ‘en crescendo’. Su web, lanzada hace más de una década, era muy considerada entre sus competidores, debido a su temprano éxito en atraer a los lectores.

Hay que recordar que, hasta ahora, TWP no se ha rendido a la convergencia redaccional. El río Potomac separa geográficamente a los redactores dedicados al papel y a los digitales. Todo un símbolo de resistencia que puede venirse abajo.

“El blog no es un medio de vida sino un medio en la vida”, dice Verdú

La verdadera novedad de internet es la eliminación de títulos y etiquetas. Gracias a la red se puede acceder al conocimiento directamente sin pasar por ninguna institución de enseñanza o ser un gran lector, como exigía la cultura tradicional. Vemos que se puede ejercer de periodista sin necesidad de tener un carnet en el bolsillo ni una empresa que te respalde.

Los blogs no discriminan ni reconocen instituciones preestablecidas por el poder, lo cual aporta nuevas voces y enriquece la comunicación global. Lástima que nos estemos perdiendo en la defensa del púlpito y nos entretengamos más de lo necesario con los augurios prometidos.

No se trata de parcelas de poder o de negocio. Ni siquiera de temas tecnológicos, aunque todo nos afecta muy directamente y está transformando profundamente las rutinas profesionales. Se trata de cambiar la perspectiva de mirar de otra forma. De adaptarse.

Vicente Verdú, que lleva tiempo reflexionando sobre cómo mirar de otra forma el mismo mundo que habitamos todos, habla con Miguel Pato con motivo de la publicación del libro Passé compossé” , una recopilación de los post de su blog. Como siempre, hay reflexiones interesantes en su discurso (vídeo 20:22):

Tengo que pensar en eso de que el periodismo es un medio de vida mientras que el blog es un medio en la vida. Probablemente estoy obcecado con que el Periodismo, con mayúscula, es algo más que ‘un medio de vida’. Será porque lo observo más que como una profesión como una vocación personal y una necesidad social.

Los cinco mandamientos de Rupert Murdoch

Entre otras cosas de Murdoch, Pablo Pardo nos cuenta en El Mundo cuáles son las recetas del millonario para The Wall Street Journal:

Murdoch quiere hacer un poco más macarra el periódico que acaba de comprar, para que arrebate el título de diario de referencia de EEUU ‘The New York Times’, la némesis del Partido Republicano y, de paso, el único diario aún más elitista que ‘The Wall Street Journal’. Y, más o menos, así se lo ha explicado a la plantilla. Primero, en su reunión de diciembre. Y ahora, en otro encuentro, hace un mes, en California. Éstos son los ‘Cinco Mandamientos de Rupert Murdoch’ para que sus chicos del ‘Journal’ se coman a los del ‘Times’:

1. “No te pasarás editando los textos”. A Murdoch le molesta que en ‘The Wall Street Journal’ corrijan los textos hasta dejarlos absolutamente impecables. “En este momento, cada historia en el diario está siendo corregida o editada, en promedio, por 8,3 personas. Todo el mundo que ve una noticia dice «qué pasa con esto, qué pasa con esto otro”, dijo en mayo.

2. “Escribirás noticias cortas”. Eso es algo que provoca sarpullidos a los redactores del Journal, porque les parece que es caer a los niveles de ‘Financial Times’, un periódico que siempre ha tratado, sin éxito, de alcanzar el puesto prominente del diario financiero neoyorkino. Pero Murdoch opina que las noticias eternas que son marca de la casa de The Wall Street Journal no tienen razón de ser: “No hay una sola noticia en la que no puedas meter todos los hechos en la mitad de espacio”.

3. “Buscarás exclusivas”. Una de las primeras consignas que Murdoch dio a los jefes de The Wall Street Journal es que quiere exclusivas. Algo más que notable porque ese diario destaca, entre otras cosas, por las noticias que levanta, sobre todo en su edición online. Pero eso no es suficiente. Como dijo en mayo, “tenemos que tener más periodistas donde los necesitamos”.

4. “No buscarás el prestigio”. A Murdoch no le importa demasiado la respetabilidad. En la reunión de diciembre, su mano derecha en ‘The Wall Street Journal’, Robert Thomson, explicó a la redacción que “es importante ser respetado; pero quedar enterrado en la historia es, ciertamente, mortal”. El dueño de News Corporation, además, opina que la presión de internet está haciendo que los periódicos hayan iniciado una carrera cuesta abajo en cuestión de calidad.

En otras palabras: hay un amplio margen para empeorar. El mes pasado ya dijo que las empresas de medios impresos de EEUU “han realizado todas las reducciones de costes posibles en la producción, pero no en el periodismo. Ahora van a empezar a hacerlas en el periodismo, y éste se va a deteriorar tremendamente”.

La estrategia comercial de Murdoch refleja que el prestigio no le importa. Dentro de unos meses, ‘The Wall Street Journal’ se venderá conjuntamente con el tabloide ‘The New York Post’, también de News Corporation, por un dólar (0,64 euros).

5. “Asumirás riesgos”. Sacar más exclusivas, editarlas menos y no preocuparse por la reputación equivale a asumir grandes riesgos. En el primer trimestre del año, el número de rectificaciones en ‘The Wall Street Journal’ ha crecido un 25% en relación al mismo periodo de 2007. Aunque eso no parece preocuparle a Murdoch. Porque, como dijo Thomson, “el que se quede quieto, será arrasado”.

Y, aunque eso no lo dijo, el que no esté de acuerdo, puede irse, como ya ha hecho una parte considerable de la plantilla de ‘The Wall Street Journal’ desde que el diario pasó a manos de News Corporation. Es algo que a Murdoch parece que no le importa. Ahí está para confirmarlo la frase con la que se despidió de sus empleados en diciembre: “Bueno, esto es todo lo que tengo que decir. Así que volver a vuestros sitios y aseguraros de que no os pisen ningún tema mañana”.

Periodismo de investigación en ProPublica

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ProPublica, uno de los proyectos más prometedores del periodismo mundial, ya está en marcha. Le ha costado, pero Steiger, editor en jefe, y Steve Engelberg, editor general, han cumplido su promesa de tenerlo todo listo para este año.

Su objetivo es buscar el periodismo de investigación y denuncia que dé a conocer todo tipo de abusos y negligencias por parte de las entidades gubernamentales o empresas privadas. Y si no existe, realizarlo ellos -cuentan con dos docenas de reporteros- y ofrecérselo a los medios de forma gratuita.

Día a día escanea la actualidad y ofrece un “Scandal Watch” (Monitor de Escándalos), que selecciona las cinco investigaciones más destacadas del momento en otros medios. Si se busca por temas, en  “Media & Technology” (Medios y Tecnología) esto les ha llamado la atención estos últimos días:

June 16, 2008

June 13, 2008

June 12, 2008

Post Columnist Benefits From Corporate Speaking Deals Ken Silverstein, Harper’s, June 12, 2008

Facebook Add-Ons Expose Data Kim Hart, Washington Post, June 12, 2008

FCC Drags Its Feet on Sirius-XM Merger The Wall Street Journal Editorial Page, June 12, 2008

Wash. Times Reporter Is Subpoenaed to Testify on Sources Walter Pincus, Washington Post, June 12, 2008

Losantos y otros mitos reales e imaginarios

No soy nada mitómano y creo que ningún periodista debería serlo, pero siempre hay personajes a los que uno admira especialmente en la profesión y otros a los que respeta menos, e incluso en lo más íntimo de su conciencia hasta desprecia. Al menos tengo claro que cuando muera me gustaría que alguien escribiera sobre mí un obituario como el de Caño a Tim Russert (qué más quisiera) y que mientras viva, me gustaría mantenerme muy alejado de las posturas losantianas, profesional e ideológicamente.

Sentencia íntegra de condena a Federico Jiménez Losantos por injurias

De mitos y muertos hablaba también el otro día en un comentario en este blog Rafael del Barco con motivo de la compra de Zeta. Y decía que Asensio quería ser el Murdoch de la prensa española. Eso me ha recordado un libro -excelente y muy recomendable, especialmente para periodistas- que acabo de leer, Los hombres que no amaban a las mujeres, del sueco Stieg Larsson, donde una historia compleja y bien narrada da una perfecta panorámica de los grandes hombres que se mueven en el mundo de las finanzas y del trato, a veces excesivamente amigable que reciben de los periodistas.

Aunque el periodismo es sólo uno de los  muchos temas de actualidad de los que habla el último fenómeno de la literatura nórdica, el libro contiene algunos párrafos que llegan como ácidas reflexiones sobre el estado actual de la profesión. Al fin y al cabo Larsson es otro más de los muchos periodistas metidos a literatos.

Mikael Blomkvist [protagonista de la historia y también periodista] opinaba que el cometido del periodista económico era vigilar de  cerca y desenmascarar a los tiburones financieros que provocaban crisis de intereses y que especulaban con los pequeños ahorros de la gente en chanchullos sin sentido de empresas puntocom. Tenía la convicción de que la verdadera misión del periodista consistía en controlar a los empresarios con el mismo empeño inmisericorde con el que los reporteros políticos vigilaban el más mínimo paso de ministros y diputados. A un reportero político nunca se le pasaría por la cabeza llevar a los altares al líder de un aprtido político, y Mikael era incapaz de comprender por qué tantos periodistas económicos de los medios de comunicación más importantes del país [Suecia] tratatan a unos mediocres mocosos de las finanzas como si fuesen estrellas del rock.

¿A que parece que Larsson está hablando de los periodistas de aquí? He sentido esa percepción en varias ocasiones, como cuando Blomvist sale del juzgado donde el juez acaba de dictaminar que había calumniado y difamado al fianciero Hans-Erik Wennerström. Una compañera le pregunta cómo se siente:

A pesar de lo tenso de la situación, ni Mikael ni los periodistas más veteranos pudieron evitar sonrír por la pregunta (…) Los periodistas serios siempre habían sostenido que esa pregunta -“¿cómo te sientes?”- era la única que los periodistas deportivos bobos eran capaces de hacer al deportista jadeante al otro lado de la meta. Pero acto seguido recobró la seriedad.

-No puedo más que lamentar que el tribunal no haya llegado a otra conclusión -contesto de manera algo formal.

-Tres meses de prisión y ciento cincuenta mil corronas de indemnización por daños y perjuicios. Una sentencia que debe resultar dura -dijo “la de TV4”-.

– Sobreviviré.

-¿Vas a pedirle disculpas a Wennerström? ¿A darle la mano?

-No, no creo. Mi idea sobre la ética empresarial del señor Wennerström no ha cambiado.

-¿Así que sigues pensando que es un sinvergúenza? -se apresuró a preguntar Dagens Industri.

Tras aquella pregunta se escondía una cita acompañada de un devastador titular, y Mikael podría haber mordido el anzuelo si el reportero no le hubiese advertido del peligro al acercar el su micrófono con con un entusiasmo algo excesivo.

-Consideré que tenía buenas razones para publicar aquellos datos. El juez lo ha visto de otro modo y, naturalmente, debo aceptar que el proceso jurídico haya seguido su curso. AHora vamos a comentar la sentencia detenidamente en la redacción antes de decidir qué hacer. No tengo nada más que añadir.

– Pero se te olvidó que un periodista debe probar sus afirmaciones -dijo “la de TV4” con un deje de dureza en la voz.

Bueno, hay algunas coincidencias, pero Losantos no se acerca ni de lejos a Blomkvist. Qué más quisiera.  

 

Cuando el periodismo cívico y el ciudadano se encuentran

Llevo un tiempo con la idea de dejar algún apunte sobre los beneficios que para el periodismo cívico puede tener un desarrollo adecuado del “periodismo ciudadano”. Pero un día por otro el tema se pospone. Un artículo de Paula Gonzalo me lo ha recordado y voy a aprovechar la serendipia.

chi-town.gifPrimero me llamó la atención el cartelito. Copio y pego. Y, en cuanto tenga más tiempo libre, investigaré sobre esta “reforma de los medios” que empieza con uno mismo; porque con el solsticio las horas de sol son más, pero en mi caso parece que el día se acorta y no me da tiempo a nada. En fin…

Después, leí el post sobre el Chi-Town Daily News, un periódico “online” dedicado exclusivamente a lo hiperlocal en una ciudad como Chicago (USA). Volvemos al sugestivo tema de la glocalización y al interesante futuro, aún por descubrir, que encierra para la profesión. De hecho, esta página echa mano tanto profesionales como de “periodistas ciudadanos”, que en este caso no son informadores ocasionales pues reciben una formación.

Si partimos de que el periodismo cívico es aquel que se ocupa de los temas más cercanos de la comunidad y hace especial énfasis en los problemas y sus posibles soluciones, nadie como los propios ciudadanos implicados para servir de fuente de información e, incluso, de comunicadores. Es así porque ninguna organización profesional, ni siquiera las todopoderosas agencias, pueden mantener un sistema de alerta informativa en todos los puntos en los que potencialmente puede generarse interés. Pero, incluso, en los casos en los que se llega a ellos, el sistema de selección y jerarquización de la noticia puede silenciarlos.

El periodismo cívico -comunitario, de interés público o de contacto, como también se le ha llamado- pone sobre la mesa cuestiones que los periodistas olvidamos con cierta frecuencia y que los ciudadanos nos recuerdan siempre que pueden. Por eso de la realidad pública y la realidad publicada se hace necesario retomar el contacto con la comunidad. También es una forma de encontrar espacios de interés que se han perdido en los medios en aras de agradar a las mayorías. Pues eso, justo es el momento y la ocasión -la que da la red- para que los medios se encuentren con las minorías y atiendan sus problemas.

El periodismo, en general, se encuentra con su vocación social y el negocio, en particular, encuentra un nicho de interés para sus actividades, tanto informativas como empresariales no nos engañemos. La idea no por conocida es menos buena.  

El pero, el meollo de la cuestión de esta nueva forma de periodismo ciudadano (que esta vez si puede considerarse como tal en ambos sentidos, el de periodismo y el de ciudadano) lo plantea la propia Paula Gonzalo:

Hay una cuestión acerca de la formación de los voluntarios. Chi-Town Daily News exige a los periodistas ciudadanos un intenso proceso de capacitación. Si bien este proceso no equivale a la formación profesional, Chi-Town Daily News intenta dar a los periodistas ciudadanos un trampolín para la presentación de informes (…) El resultado será una pregunta importante acerca del periodismo ciudadano: ¿pueden los ciudadanos escribir historias de los periodistas que estén debidamente investigando y escribiendo?

Mañana de confusión

Al venir a casa me he encontrado en la Gran Vía con algunos compañeros de la Cadena Ser que estaban manifestándose por el atentado contra las rotativas de El Correo. Me han venido a la mente otra vez los cinco kilos de explosivo dedicados a callar la boca de quien no opina como ellos, a quitar la palabra al contrario.

Iba con prisa y no he podido determe unos minutos, lo que ha removido mi conciencia y me ha dejado mal sabor. No pensaba escribir nada aquí sobre el atentado porque me interesa mucho cómo tratan los periodistas al terrorismo y a los terroristas, pero no cómo actúan las bombas y los tiros en la nuca de la profesión. Miento. Me interesa también, pero de otra forma. Para eso hay otros foros a los que estoy suscrito. No obstante, voy a manifestar aquí mi solidaridad con esos cincuenta trabajadores que en ese momento estaban en los talleres de Zamudio y salieron ilesos, con la empresa que no se ha amilanado y sacó el periódico a la calle ese día y, cómo no, también con los lectores a los que la banda terrorista ha querido privar de una fuente de información libre. Lo recuerda el grupo en un editorial:

“La bomba contra nuestras instalaciones en Zamudio no parará nuestra rotativa ni mucho menos pondrá mordaza a nuestra voz, la que habla por la boca de cientos de miles de vascos que lo único que anhelan es el fin de ETA” 

Los medios de comunicación, objetivo de ETA (El Mundo)

La buena noticia es que pese a los indeseables, la vida sigue y el grupo Correo acaba de estrenar una sección de blogs de corresponsales al estilo de lo que hace ya ABC en la empresa. Cronistas como Mercedes Gallego, que ubica su cuartel general en Nueva York; Fernando Iturribarria, que escribe desde París; Iñigo Gurruchaga (Londres); Fernando Pescador (Bruselas); Enrique Müller (Berlín); Íñigo Domínguez (Roma) y Rafael M. Mañueco (Moscú) escriben ya en su nuevo blog.

Tenemos que encontrar otro nombre para estas bitácoras profesionales, pues en este caso el blog es sólo un instrumento para aprovechar una red de informadores ya tejida por una empresa. Y no es lo mismo. Y si no es lo mismo la palabra tampoco debería ser la misma. Es más, no creo que una misma palabra pueda definir al blog que escribe un corresponsal en el extranjero y al blog que, a modo de columna digital de opinión, mantiene un analista político desde la redacción.

Este tipo de blogs amplía el espectro de la información. Ofrecen una visión complementaria, más personal e intimista, de los corresponsales en otros países. Se trata de un paso más hacia una globalización informativa real, pues también ellos pueden contestar a sus lectores y prestarles sus ojos y sus oídos, entrenados de forma diferente a la de los informadores ocasionales que también puedan cruzarse.

Si alguien tiene una sugerencia para nombrarlos, se admiten ideas.

Ecos de la WAN desde Suecia

Con el congreso de la Asociación Mundial de Periódicos (WAN, por sus siglas en inglés) hay noticias de la cúpula, y eso siempre da cierta sensación de tranquilidad en las bases. Cerca de 1.800 altos directivos de periódicos procedentes de 113 países han vendido sus posiciones, reflexionado sobre la situación del negocio y avanzado el futuro multimedia de los profesionales. La conclusión que yo saco es que, al menos de momento, no tenemos que acudir a ningún funeral por la profesión.

Pero voy a ponerme unas gafas como las de Varela antes de hacer un pequeño rastreo por la red:

Escenario fragmentado (J. C. Escribano):

‘No hay quien lleve las de ganar en un escenario tan fragmentado’, se permitió afirmar ayer el presidente de la WAN, en un debate sobre los escenarios posibles que enfrentan los diarios.
 
 

El presidente de la WAN es Gavin O Reilly, irlandés, presidente de un conglomerado de medios que incluye periódicos tan respetables como The Independent , de Londres. Es posible que su observación condense en un sentido el ánimo de ambigüedad prevaleciente en muchos momentos de esta reunión.

La industria de los diarios está en crisis desde la perspectiva de la circulación de ejemplares y de la atracción que otros medios de comunicación, en particular electrónicos, ejercen sobre los jóvenes. Pero el diario sigue siendo en todas partes el instrumento de comunicación de mayor respetabilidad e influencia política, cultural y social. 

Las interrogantes del negocio (J. C. Escribano):

Hay quienes dicen que dentro de algo más de un lustro la mitad de los ingresos publicitarios de los medios provendrá de lo que se produzca en la Web. O Reilly contesta que lo que por ahora sabemos es que el 60% de esa riqueza se concentra en la suma de Google y de Yahoo!, con lo cual queda poco para los demás. O sea, dijo, que cuando se hacen inversiones, dentro o fuera de los diarios, no debe pasarse por alto que las decisiones están, hoy por hoy, más fundadas en suposiciones sobre lo que puede ocurrir que en hechos comprobados.

 

 

 

 

Nadie ha dudado aquí que la historia de cuatrocientos años de la prensa gráfica seguirá por un tiempo sometida a tensiones que, si bien pueden dejarla con vida, cambiarán hasta algunos de sus principales cimientos. ¿Terminarán tal vez los diarios siendo todos gratuitos, como esos que nacieron la década pasada, en Suecia? Hoy, son más de trescientos en todo el mundo, y gravitan con fuerza en varios países; España, entre ellos. O Reilly admitió la validez de aquel interrogante.

Más que como interrogante, se aceptó como certeza verificada en lo que sucede a diario que la primicia, la anticipación noticiosa de que algo nuevo se ha producido o está por producirse, constituye ya parte del territorio digital. Lo que aún carece de verificación suficiente, en la transición en curso, es si a estas alturas los lectores están suficientemente dispuestos a aceptar y requerir de los diarios que se concentren, a expensas de la noticia pura, en la explicación de las implicancias de cuanta novedad se suscite. Y pidan, en ese tren, más exámenes interpretativos a cargo de firmas capaces de garantizar la profundidad del análisis, la relevancia del comentario y la prestancia de prosas que realcen el contenido de lo que se publica.

¿Objetivo ganar dinero? (Javier Moreno):

El periodismo es negocio, pero no consiste sólo en ganar dinero. Cuando resulta necesario, hemos de levantar nuestra voz en defensa de los valores democráticos y los derechos de los ciudadanos, frente a los gobiernos y las grandes empresas. Esto es algo que está en nuestros corazones y nuestras almas. Desde hace 200 años, y así seguirá durante décadas. En el periódico impreso y en el digital. Y eso es algo que ningún Google va a hacer, nunca.

Google asegura que por ahora no competirá con los diarios (Federico Türpe):

Al vicepresidente de Google Inc. le preguntaron si el megabuscador planeaba incursionar en la generación de contenidos periodísticos, algo hasta ahora exclusivo de las redacciones de diarios, las verdaderas usinas de información del planeta de las comunicaciones.
El hindú Nikesh Arora, el segundo de la compañía en orden de jerarquía, devolvió la consulta con una sonrisa relajada, casi como si fuera el dueño de internet. “Somos una empresa de soluciones tecnológicas, y pensamos permanentemente en resolver los problemas de la gente, para que ellos puedan encontrar lo que buscan y para que, además, encuentren contenidos de calidad. La tarea de generar contenidos es de ustedes (los diarios) y la nuestra es que los encuentren. No tenemos pensado, por ahora, generar contenidos”, tranquilizó.

¿La Web 2.0 dará lugar al Periodismo 2.0? (Federico Türpe):

El editor del Saturday Times, George Brock, del Reino Unido, reflexionó: ‘se dice que en materia de noticias el futuro está en compartir. Evidentemente, la participación de los lectores, los contenidos generados por los usuarios y las redes sociales influirán en el futuro del periodismo. ¿Para bien o para mal? ¿Cómo pueden ambas formas de inteligencia colectiva -la sala de redacción y la audiencia- colaborar y dar a luz al Periodismo 2.0? (…) En el mismo panel estuvieron Kathleen Carroll, vicepresidente y editora ejecutiva de Associated Press (EEUU); Pierre Bellanger, fundador y CEO de Skyblogs y Skyrocks, el sitio francés de rock que visitan más de 20 millones de personas por mes; y Bosse Svensson, director general de MKT Media de Suecia, una especie de gurú eslavo de la hiperlocalización de la información.
Carroll dijo que la participación de los lectores en internet podía ir enriqueciendo la información del papel durante el día, de manera que la noticia del impreso del día siguiente tuviera el valor agregado de la gente que sigue al propio diario.
Svensson defendió la producción de noticias locales como única forma de que los diarios construyan comunidades, a la vez protegidas de monstruos como Google, mientras que Ballenger, como buen francés, apostó a la libertad y a perderle el miedo a la opinión de la gente en la web: dos elementos que, en conjunto, generan una inteligencia colectiva de un valor incalculable.
En síntesis, todos enfrentaron diplomáticamente a Nikesh Arora, o a Google; y entre todos apenas pudieron detenerlo por un rato; el mismo rato que dura un panel.

Mojo’ y participación de usuarios (J. C. Escribano):

 
 
 

Las especulaciones teóricas [en el congreso], por interesantes que hayan sido, cedieron en importancia ante hechos concretos, como el crecimiento notable del papel de la telefonía sin hilo en la transmisión de informaciones por imágenes o textos. En la última reunión del Foro de Davos, la agencia Reuters repartió entre los delegados dispositivos celulares -entre ellos, a algunos de los empresarios de mayor influencia mundial-, a fin de que entrevistaran a los colegas y enviaran los reportajes a esa agencia de noticias.

En definitiva, se trataba de un paso más en dirección de un proceso interactivo de generación de informaciones y comentarios que crece como fenómeno en todos lados. En Francia, en las últimas elecciones municipales, Le Figaro , el tradicional periódico parisiense, aplicó un sistema por el cual tuvo la posibilidad de poner en su servicio de Internet información generada por personas residentes en las 38.000 villas, pueblos y ciudades en que se divide políticamente el país.

 

 

El periódico de la señora Merilainen tiene establecido un premio mensual para el bloguero que envíe al mes el más sesudo comentario de las noticias que se publican. ¿Por qué no poner en práctica en casa algo parecido?

Formas de entender la integración, por áquí (Javier Moreno)

Aunque bajo ningún concepto pensamos que el ritmo, la agenda y los ciclos de las noticias de ELPAÍS.com dependan o deban depender de la edición impresa. Eso ya lo hemos aprendido (…) Aunque el tráfico en la edición digital no determina los contenidos de la impresa, sí facilita pistas sobre qué interesa más a nuestros lectores. Ellos hablan. Y nosotros les escuchamos.

Hemos cambiado la manera en que hacemos periodismo, la manera en que lo distribuimos y, más importante aún, la manera en que ambas redacciones se perciben a sí mismas y trabajan juntas (…) Hemos conseguido elaborar una respuesta conjunta a las noticias de última hora y los redactores de la edición impresa empiezan a dotar diariamente a sus noticias de una aproximación multimedia.

Formas de entender la integración, por ahí:

The New York Times y The Wall Street Journal, dos periódicos que, a diferencia de EL PAÍS, han apostado por un modelo de integración plena de las redacciones impresa y digital.

Jim Roberts, director de la edición digital de The New York Times, ha defendido un modelo de redacción integrada que permite incorporar cada vez más elementos multimedia a la información generada por el diario y ganar eficiencia en el proceso informativo. Una dinámica para la que, sin embargo, ha sido preciso desterrar algunas viejas prevenciones tanto en el equipo digital como en el de la edición impresa. “Para algunos [miembros de la redacción digital] el periodismo era sencillamente algo que debía ser tolerado pero no asumido como propio”, mientras que “los periodistas digitales eran tratados como meros ayudantes”. Una dinámica que el diario ha ido modificando mediante una forma de trabajar cada vez más coordinada.

Alma Latour, director del wsj.com (edición digital de The Wall Street Journal), también ha defendido un modelo de redacción integrada en el que los periodistas de la edición impresa realizan cada vez más piezas multimedia, incluidos vídeos. Latour ha exhibido algunas de las primeras piezas audiovisuales elaboradas por la edición impresa, de una calidad sin duda mejorable, para explicar con una buena dosis de humor que se trata de un proceso de aprendizaje mutuo en el que la dinámica de trabajo debe ir afinándose paso a paso.

Lisbeth Knudsen, directora de Berlingske Tidende, también ha defendido el papel de la prensa como pilar de la sociedad democrática y la necesidad de que se transforme para garantizar su pervivencia futura: “No tenemos otra opción. Hemos de lograr que funcione”.

Knudsen, que ha apostado por la integración plena de las redacciones impresa y digital, ha señalado que “el viejo buen periodismo ya no es suficiente; hemos de repensarlo y crear modelos integrados”. Knudsen opina que los periodistas ya no son los únicos protagonistas de la información; que los ciudadanos y lectores “han irrumpido en los antiguos circulos de poder” y que “los viejos hábitos han muerto”.

Todos los participantes en la mesa han coincidido en que Internet supone una transformación radical en ia manera de ejercer el periodismo que implica una colaboración cada vez mayor entre los equipos de la edición impresa y la digital, sea cual sea el modelo de negocio futuro de la industria.

Los asistentes al congreso aprovecharon la jornada de clausura para reelegir por los próximos dos años a Gavin O”Reilly, director del grupo irlandés Independent News & Media PLC, como presidente de la WAN.

 

 

La WAN reunida en Suecia

Juan Varela observa con un estupendo espíritu crítico las noticias que llegan del congreso de la World Association of Newspapers (WAN) en Gotemburgo, donde, por cierto, Xavier Vidal-Folch, director adjunto del diario El País, ha sido elegido Presidente del World Editors Forum:

¡El congreso mundial de editores y directores de diarios ha comenzado! Y lo hace como siempre: cifras triunfalistas sobre el mercado mundial de periódicos, pero suficientemente aderezadas para seguir justificando los pedigüeños clamores de subvenciones para la prensa, ese bastión de la democracia.
Es siempre igual: informes triunfalistas para el mercado, datos para justificarse ante los anunciantes pero también para apoyar las peticiones de ayudas públicas y muchas presentaciones de proyectos donde se habla poco de su éxito y rentabilidad.
Pero la prensa está tocada. El informe mundial de 2007 afirman que las ventas de periódicos aumentaron un 2,57%, pero sólo en los países menos desarrollados.
Una nueva ecuación preocupante para su futuro aparece: donde crece la banda ancha disminuye la difusión de la prensa.

Más en Soitu.es 

De momento, aparte de las cifras, el encuentro ya empieza a generar informaciones que habrá que mirar con gafas como las que usa Varela. Por ejemplo, un estudio, basado en encuestas a jóvenes de Estados Unidos, Países Bajos y Finlandia y “encargado por la WAN con el fin de ayudar a los editores a entender mejor las necesidades de los jóvenes y poder ir a su encuentro” apunta estas conclusiones:

  1. Los jóvenes están interesados en la información y comprenden el valor de estar informados.
  2. Los lectores regulares de la prensa están mejor informados, más comprometidos y más conectados con la realidad que los no lectores.
  3. Los padres (especialmente las madres) y los docentes han ejercido una influencia benéfica logrando que los jóvenes leyeran periódicos -los pares no tienen influencia.
  4.  Los periódicos deben realizar esfuerzos para mostrar que el tipo de noticias que emana de ellos es diferente y superior respecto a otras opciones. Esta estrategia debe basarse en plataformas múltiples poniendo énfasis en los contenidos y no en el formato.
  5. Los jóvenes que dejan sus hogares representan una oportunidad importante para los periódicos. El estudio muestra una merma significativa de la lectura en ese momento de sus vidas mientras que su interés por las noticias alcanza su punto máximo.
  6. El contenido editorial del periódico en general está desconectado de los intereses de los jóvenes y cuando trata de éstos, lo hace de un modo mayoritariamente negativo. La música y el cine encabezan la lista de sus intereses mientras que la política se encuentra más allá del 30° lugar.
  7. Las redes sociales puedes ser aliadas de los periódicos, no sus enemigas. Los usuarios de redes sociales brindan más apoyo a todos los medios en general, pero su apoyo es también más importante que el de los no usuarios.

Pues eso. Seguiremos informando.

Programa del Congreso

Gallardo se hace con Zeta

gallarzeta comunicado

Comunicado oficial que acaba de colgar Quinta Tinta, que ha contado desde dentro los zigzagueos de la operación. Incluso llegó a negarse el acuerdo.

LogoGallardoZeta

El Grupo Zeta edita entre otros diarios El Periódico de Catalunya y Sport, revistas como Interviú, Tiempo o Woman, entre muchas otras. Cuenta también con la editorial Ediciones B. La venta no afectará al negocio audiovisual, la única división que está fuera de la operación. Antonio Asensio, vicepresidente ejecutivo de Zeta, centrará sus negocios en el área audiovisual

Desde que el otoño pasado Emilio Azcárraga, presidente de Zeta, diera la orden de buscar comprador, se ha hablado de muchas conversaciones y muchos interesados, entre los que estuvieron las editoriales RBA y Planeta y el grupo Vocento. Finalmente Alfonso Gallardo se ha hecho con la operación.

  • El Mundo.es lo cuenta así. Importante: operación de 500 millones de euros; se espera cerrar definitivamente la operación en dos meses.
  • Elpaís.com deja claro desde el principio que la empresa periodística es catalana, que quien compra es una siderurgia extremeña y que el preacuerdo permitirá a los accionistas seguir con la titularidad “de una significativa participación del capital” de Zeta.  
  • El culebrón visto por PRNoticias.
  • En Expansión, Javier Montalvo,  escribía la semana pasada:

La fuerte ralentización que atraviesa el mercado publicitario mundial, de la que España no está a salvo, sumado a la crisis crediticia y las incertidumbres sobre el crecimiento de la economía, puede acelerar el incipiente proceso de consolidación del negocio de medios de comunicación en España.

La venta del grupo Zeta aparece, con permiso de la posible desinversión del grupo Prisa en Digital + como la operación más inminente en el panorama mediático español. Junto a grupos clásicos del sector, como RBA, especializada en revistas, aparecen empresas hasta ahora ajenas al negocio de los medios, como Imagina, fruto de la fusión de la productora catalana Mediapro y de Globomedia, y empresarios metidos a editores. Este es el caso del extremeño Alfonso Gallardo, que ha saltado desde la siderurgia a los medios de comunicación con la compra de tres cabeceras regionales en Andalucía y Extremadura al grupo Prisa. Gallardo aparece ahora como favorito para hacerse con el control de Zeta, propietaria de El Periódico, Sport e Interviú.También en el proceso de venta de Digital +, que el grupo Prisa ha puesto en marcha, más por no saber bien qué hacer para incrementar el valor del negocio que por el agobio de la deuda, aparece como candidato otro invitado inesperado: Telefónica. La operadora, que ha puesto en problemas a Prisa al vender contra pronóstico su participación en Sogecable, suena en las quinielas como copropietario junto a Prisa de una nueva empresa, fruto de la integración de Imagenio y Digital +. Una operación complicada.

Al margen de hacer convivir tecnologías, culturas empresariales y activos bien distintos, uno de los problemas añadidos que tendría la compra de Digital + por parte de Telefónica sería el de la regulación. Y no precisamente por la visión del acuerdo que podría tener la Comisión Nacional de la Competencia, aunque, a priori, la unión de la empresa dominante en la televisión de pago con la de acceso a Internet de banda ancha debería parecer casi una herejía a los guardianes de la competencia. Sino, más bien, por la regulación sectorial.

Si Telefónica, por su situación de dominante en fijo, banda ancha y móvil, está sometido a obligaciones que otros no tienen, su conversión en dominante en televisión de pago y sobre todo de contenidos (en el caso de que Prisa no quisiera seguir ordeñando la vaca de su factoría de contenidos audiovisuales, sabedora de que Telefónica debería seguir adquiriendo la producción) podría llevar a la CMT a lanzarse a regular las OPPA.