El inesperado cierre de Sorpresa! y Única

Sorpresa! y Única recibieron el miércoles pasado el aviso repentino de que cerraban. La explicación oficial dada por RBA a los boquiabiertos trabajadores es que “la revista no cumple las expectativas ni se adapta a la línea editorial deseada por la empresa editora”.

En la redacción esta explicación “suena a tontería para salir del paso, pues son los editores los que marcan esa línea. ¿Cómo pueden aducir que una publicación no cumple sus directrices? ¿Por qué no dimiten algunos miembros del staff por ineptos?”

Es probable que la decisión empresarial se haya precipitado por la demanda de Telma Ortiz a cincuenta medios de comunicación. La vista se celebra hoy. El Semanal Digital apunta esta posibilidad, pero informa incorrectamente de que  los trabajadores han sido reubicados. Desafortunadamente no ha sido así. Han ofrecido el máximo que ofrece la ley en los despidos, pero de reubicar no se ha hablado nada, ni siquiera a los miembros del comité de empresa.

[La información incorrecta no es lo único que me ha llamado la sorprendido de este confidencial. Atención a la execrable utilización de enlaces-cebo, que parece que remiten a una información interesante pero que, en realidad, envían a una página publicitaria. Merece que hablemos de ello en otra ocasión]

 Así ha contado PRNoticias el inexperado cierre de las revistas Sorpresa y Única.

En 2006 RBA Revistas y Edipresse crearon RBA Edipresse, editorial de la que RBA posee un 67%, Única formaba parte de RBA Revistas y Sorpresa! formaba parte de Edipresse.

Me enteré por Quinta Tinta y eso que tengo amigos en estas redacciones y en otras de RBA. Pero la información en la red va a la velocidad de la luz. Es cierto que por allí nadie se lo esperaba. A finales de abril estuve hablando con una amiga que trabajaba en Sorpresa y, lo que es la vida, se mostraba muy preocupada por el futuro de su marido en la revista Tiempo, una cabecera que tiene una amenaza crónica de cierre pero que resiste.

Hay dos cuestiones que quedan sobre la mesa. Por una parte se confirma que el papel vive momentos de precariedad hasta en redacciones donde no se esperaba; por otra,  parece que el corazón, tras la suspensión de El Tomate y algunas sentencias recientes, está imerso en una decadencia que hace un año nadie imaginaba.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: