Periodista y político: ¿Realidad construida, periodismo gonzo o la vida misma?

Leo una interesante columna de Juan Bonilla en Diariosur.es sobre los reportajes de periodismo gonzo para el autor se convierten en “realidad construida” cuando el periodista se mete a político.

Extraigo estos párrafos y algunas reflexiones:

“Se ha ido imponiendo un tipo de periodismo, al que llamaremos ‘periodismo stalisnawsky’, por aquello del método que hizo fama entre los actores gracias a la escuela del Actor´s Studio: las ansias de encarnar a un personaje hasta que no haya fronteras entre el actor que lo interpreta y el personaje interpretado, o sea, que si lo que que interpretar es a un borracho, la mejor manera de que salga bien es que el actor que vaya a hacer ese papel se emborrache (…) Ese ‘método’ trasladado al periodismo ha dado como bien se sabe resultados que van desde el heroísmo gratuito al ridículo sin excusas. Ni sé ya cuantas veces hemos visto a periodistas disfrazados de cualquier cosa para llegar a narrar algo en primera persona, como si en el cambalache se nos probara así la pureza y verdad de lo narrado. Desde aquel viaje en patera de unos periodistas que querían que viésemos lo trágico de ese tipo de experiencias hasta, en el plano menos heroico y más divertido, escritores que durante una jornada tenían que hacer algún trabajo para el que, obviamente, no estaban cualificados -basureros, conductor de ambulancia, recogemaletas de aeropuerto (…) De ahí que las listas electorales se empiecen a llenar de periodistas que han llegado a encarnar tan espléndidamente los personajes que debían encarnar, que ya se han olvidado de que eran meros actores interpretando un papel. Si un periodista americano se convirtió en jugador de beisbol sólo para contar una temporada de un equipo de beisbol, ¿no deberíamos pensar que un periodista que se presenta a unas elecciones y hace una campaña electoral militando en un partido lo está haciendo porque un día de estos piensa convertir su experiencia en un reportaje? Podemos pensarlo, sin duda, pero mucho me temo que no ocurrirá así, y que los periodistas que desembarcan en política lo hacen para quedarse: el método Stanislawsky los ha devorado, o quizá se trate simplemente de que utilizaron hasta ahora el periodismo como mero trampolín para llegar adonde querían llegar de veras.” 

Me planteo dos cuestiones:

Primera: ¿Qué diferencia hay entre que se haga político un médico o lo haga un periodista? Ambos son ciudadanos con los mismos derechos y tan lícito es que lo haga un profesional como que lo haga otro. Si uno de ellos se queda en la política definitivamente ¿tiene esto algo que ver con la profesión que ejercía?

Segunda: No siempre la realidad construida contra las normas del tradicional periodismo occidental han producido un resultado negativo. Pienso en dos heterodoxos, el alemán Günter Wallraff y el estadounidense Hunter Thompson. Cada caso precisa de un análisis por separado. 

Lectura recomendada: La narrativa periodística o la retórica de la realidad construida”, de María Jesús Casals Carro. 

Anuncios

2 comentarios

  1. Que tal, yo soy seguidora del periodismo gonzo y apoyo el movimiento, por lo que me parecieron algo discordantes sus comentarios que al parecer no comprenden la escencia de este “método” como le llama.

    Efectivamente el periodismo gonzo busca traspasar las barreras y convertirse en parte de la noticia, pero su esencia se basa también en el gusto de transmitir literatura libre y sin censuras; el periodista debe ser un ´todólogo´ para saber qué es lo que debe comunicar y cómo debe hacerlo. Es importante, por ejemplo, que el periodista conozca sobre arquitectura, pero obviamente no se va a poner a construir un puente; es básico que se tengan conocimientos sobre medicina, pero en ningún momento un reportero gonzo va a llevar a cabo una cirugía plástica, un transplante de órgano o aplicar un tratamiento psiquiátrico a un enfermo mental, por lo tanto, es difícil que se interese un periodista con este perfil, instintivamente creativo, existencialista, liberal y amante de todas las expresiones artísticas, en un político cualquiera pues si lo hace deja de abanderar su causa y convicción.
    El gonzo se entromete en la noticia, la vive y la platica desde su amplia perspectiva y criterio, exponiendo los hechos desde diferentes puntos de vista para provocar una reacción en el expectador que decida leerle, es una interacción mucho más real, fuera de convenciones, oficialismos e intereses con terceros.
    Por supuesto, tampoco se trata de hacer un ´reality show´, considero que es algo mucho más serio y encaminado también a distintas corrientes de pensamiento sobre filosofía, arte, y ciencia.

  2. . respecto al comentario de María Jesús Cassals Carro, opino también que ha puristas del periodismo, como sucede dentro del propio circulo de la literatura, que no aceptan los “errores” y pretenden ser sistemáticos, por eso el gonzo es independiente, es su esencia, no busca ganar el Pullitzer o el nobel de la paz…………. como Obama, (ja, ja ja!)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: